La ITPC y el MTOP se reunieron este martes y acordaron trabajar en conjunto.

El conflicto en torno a la Guía Electrónica de Carga dio un paso hacia la distensión este martes. La comisión directiva del Intergremial de Transporte Profesional de Carga del Uruguay (ITPC) fue recibida por las autoridades del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) en una reunión que se extendió por casi dos horas y media y de la que surgió un acuerdo de trabajo conjunto.

El resultado más concreto: el MTOP brindó garantías de que la Guía no será implementada hasta que no se aborden todos los aspectos críticos señalados por el sector.

El encuentro y sus compromisos

La reunión de este martes fue el resultado de semanas de tensión entre el sector del transporte de carga y el gobierno por la implementación de la Guía Electrónica de Carga.

Desde la ITPC se venía señalando en forma reiterada que la herramienta, tal como está planteada, presenta problemas operativos concretos que la hacen imposible de poner en práctica en las condiciones actuales.

El intercambio con las autoridades del MTOP resultó más fructífero de lo esperado. Según el comunicado emitido por la comisión directiva de la ITPC al término de la reunión, las autoridades “mostraron receptividad ante los planteos” y dejaron en claro que la guía no será implementada hasta que no se resuelvan los aspectos críticos identificados. Ese compromiso, por sí solo, constituye un avance significativo respecto a la posición que el sector percibía del gobierno en las semanas previas.

Ambas partes publicaron además un comunicado conjunto —texto acordado entre el MTOP e ITPC— que formaliza los acuerdos alcanzados y establece el marco de trabajo para las próximas semanas.

Foto de Facundo Brasesco: Movilización de transportistas en Paysandú

Sin costos directos y con participación voluntaria

El documento conjunto establece que la Guía Electrónica de Carga no tendrá costos directos para los usuarios y que se trabajará en minimizar los costos indirectos, para lo cual se avanzará en su simplificación y en la posibilidad de verificaciones automáticas, según los diferentes actores del sector.

El actual período es formalmente definido como etapa de prueba, lo que implica que se irán realizando ensayos y ajustes en función de los resultados. Se realizarán jornadas de información por los departamentos del país, acordadas con las gremiales, con participación voluntaria, sin que signifiquen ninguna obligación para las empresas.

Un punto clave del acuerdo: la puesta en vigencia definitiva será progresiva y no implicará obligatoriedad hasta que las condiciones de prueba estén cumplidas por la mayoría de las empresas habilitadas.

En términos prácticos, eso significa que ninguna empresa del sector enfrentará sanciones por no utilizar la herramienta mientras el proceso de prueba y ajuste no esté concluido.

Dos mesas de trabajo: una operativa y una política

Del encuentro surgió la creación de dos ámbitos de trabajo diferenciados, cada uno con su propio foco y composición.

El primero es una mesa de trabajo operativa, en la que se abordará punto por punto los problemas técnicos que presenta la guía, y se buscará una solución concreta para su implementación.

Este espacio ya había sido comprometido por el MTOP, mediante carta la semana pasada, y la reunión de este martes reafirmó su constitución. La participación se extendería a los usuarios del transporte de carga —operadores logísticos y otros dadores y usuarios de carga—, cuya voz había estado ausente del proceso hasta ahora.

El segundo ámbito tiene un carácter más político e institucional, y tiene como foco los aspectos salariales y laborales del sector. Este es, quizás, el punto más sensible de todo el debate.

Desde la ITPC se viene señalando que existen inconsistencias estructurales entre la forma en que trabaja la mayoría de las empresas del sector y las posibles inspecciones o sanciones que podrían aplicarse. Una herramienta de trazabilidad como la Guía Electrónica de Carga podría exponer esas inconsistencias sin que el marco regulatorio esté preparado para procesarlas adecuadamente.

En ese segundo espacio participarán trabajadores, empresarios y los organismos involucrados —Ministerio de Trabajo y MTOP—, con el objetivo de analizar las características particulares de cada subsector específico del transporte de carga y elaborar una hoja de ruta consistente.

La inseguridad jurídica, el fondo del problema

El comunicado de la ITPC señala dónde está el nudo del conflicto. “La mayoría de las empresas quiere trabajar en plena formalidad”, señala el documento, “pero muchas veces hay factores externos que atentan contra esto, y en los cuales hay que lograr un abordaje integral, para tener prácticas y controles acordes a la operativa de cada rama del sector”.

El sector teme que la Guía de Carga, al generar un registro detallado de la operativa de cada empresa, pueda derivar en inspecciones y sanciones basadas en normativa que no refleja la realidad laboral efectiva del transporte de carga: jornadas de trabajo con particularidades propias, formas de remuneración que difieren de otros sectores, dinámicas logísticas que no encajan en los moldes del Derecho Laboral general.

El comunicado conjunto reconoce esa preocupación de forma explícita, y establece que se buscarán acuerdos para evitar que las empresas de transporte “enfrenten inseguridades jurídicas con la instrumentación de la guía de carga”.

El MTOP tomó ese planteo y se comprometió a trabajar en soluciones. Las autoridades reconocieron que es “una buena oportunidad para avanzar en un tema ya demasiado postergado”.

El principio de no innovación y los próximos pasos

Un aspecto del acuerdo que merece destacarse es el compromiso de no innovación establecido en el documento conjunto: “Las partes no innovarán en ninguna medida hasta tanto se verifiquen y validen los acuerdos de trabajo que estén alineados efectivamente con los puntos que expresa el espíritu del presente documento”.

En términos prácticos, esa cláusula congela el proceso y protege al sector de sorpresas durante el período de negociación.

Los próximos pasos están trazados. Las mesas de trabajo serán convocadas en los próximos días. Desde la ITPC se comprometieron a mantener informadas a todas sus gremiales socias sobre las novedades. Y el 25 de junio está previsto que se levante el cuarto intermedio para analizar en Asamblea los avances logrados y definir los próximos pasos.