El presidente de ACA, Ing. Agr. Guillermo O´Brien, consideró que fue muy positivo que Uruguay haya completado 63% del volumen del primer año, pero aclaró que 4.200 toneladas “es marginal” frente a las 200.000 toneladas que el país exporta a Europa cada año.

El presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Ing. Agr. Guillermo O’Brien, celebró la señal política del acuerdo Mercosur-UE, pero advirtió que el volumen comercializado “es marginal” frente a las 200.000 toneladas que Uruguay exporta anualmente a ese mercado con arancel.

“La verdadera oportunidad está en el arroz blanco y en las marcas uruguayas en las góndolas europeas”, dijo en entrevista con Agronegocios Sarandí.

Desde Colombia, donde participa en un congreso internacional arrocero que reúne a compradores y vendedores de todo el continente, O´Brien está atento a las repercusiones de este negocio.

“La verdadera oportunidad está en el arroz blanco y en las marcas uruguayas en las góndolas europeas”

El gobierno uruguayo celebró con euforia que el país se quedara con el 63% de la cuota de arroz que la Unión Europea habilitó para el Mercosur en el marco del acuerdo de libre comercio vigente desde el 1° de mayo.

La vicecanciller Valeria Csukasi lo anunció en redes sociales: “Hoy podemos confirmar que la cuota de arroz otorgada por la UE al Mercosur para todo este año (6.667 toneladas) se acabó. Y Uruguay se quedó con el 63% del total. Uruguay no se duerme; y menos se duerme su sector productivo”.

Para el presidente de ACA “es una señal positiva e importante que Uruguay esté siendo el mayor (exportador), porque después es un argumento para defender la cuota”, pero aclaró que a nivel del sector “hay que tener claro de qué estamos hablando en términos de volumen”.

El 63% de poco

El bloque europeo asignó un total de 6.667 toneladas de arroz al Mercosur para 2026, una fracción modesta del contingente mayor de 60.000 toneladas de arroz libre de aranceles que el acuerdo prevé escalonar en cinco años.

La distribución actual responde al mecanismo “primero llegado, primero servido” aplicado de forma temporal ante la falta de consenso entre los socios del Mercosur sobre cómo repartir las cuotas.

Uruguay capturó el 63% de esas 6.667 toneladas. Son aproximadamente 4.200 toneladas. Una cifra que, mirada en el contexto de la cadena arrocera uruguaya, obliga a la mesura.

“Estas 4.200 toneladas que ahora entran sin arancel son relevantes como señal política y como argumento negociador, pero no cambian la situación del sector”

“Uruguay vende anualmente unas 200.000 toneladas de arroz a Europa, con arancel”, explicó O’Brien. “Estas 4.200 toneladas que ahora entran sin arancel son relevantes como señal política y como argumento negociador, pero no cambian la situación del sector”, aclaró.

El ahorro arancelario concreto tampoco sacude las cuentas del sector. Según O´Brien, el arroz que se comercializa bajo esta cuota —básicamente arroz cargo y arroz parbolizado, insumos de los molinos europeos que terminan en la góndola con marcas del viejo continente— tiene un diferencial arancelario de aproximadamente 40 euros por tonelada.

El beneficio total del negocio realizado, 4.200 toneladas a 40 euros de ahorro, ronda los 168.000 euros, equivalentes a unos U$S 195.000. Una cifra real, pero modesta para un sector que factura cientos de millones de dólares al año.

Nueve años de negociación detrás de una cuota

“Cuando se comenzaron a negociar las cuotas, entre 2017 y 2019, toda la cadena arrocera —la ACA junto con la Gremial de Molinos Arroceros— hizo un trabajo muy importante”, recordó O´Brien.

Y señaló especialmente a Valeria Csukasi, ahora vicecanciller, quien ha participado en los últimos tres gobiernos en la maduración de este acuerdo que finalmente entró en vigor el 1° de mayo.

El reconocimiento del propio expresidente de ACA, Alfredo Lago, fue explícito en redes sociales. “Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay tienen cuota de arroz en el acuerdo, porque nuestra Cancillería, a través de Valeria Csukasi y Juan Labraga, la plantearon, insistieron y la negociaron, siendo el único país que lo hizo”, escribió Lago.

El acuerdo entre Mercosur y Unión Europea elimina aranceles para el 92% de las exportaciones del bloque sudamericano. Para el arroz uruguayo ese muro era alto: Uruguay es el único país del Mercosur que exporta arroz a la Unión Europea, con un arancel que oscila entre 65 y 211 euros por tonelada, un 22% en promedio.

El verdadero premio: el arroz blanco en la góndola europea

O´Brien es claro sobre dónde está la oportunidad real. No en las 4.200 toneladas de arroz cargo que acaban de salir sin pagar arancel, sino en lo que viene.

“El arroz blanco no se ha podido vender a Europa, porque tiene un arancel de 195 euros por tonelada”, explicó. “Esto permitiría usar esa cuota para los arroces de mayor barrera arancelaria. El arroz blanco elaborado, el que llega al consumidor final, es donde el margen es otro. Es el producto de mayor valor agregado, el que podría llevar una marca uruguaya en la etiqueta”, planteó el dirigente.

“Donde tenemos mayores esperanzas es a partir del año próximo, con las cuotas asignadas, para poder usar esa cuota en los arroces de mayor arancel”

Para tener perspectiva: si toda la cuota de 60.000 toneladas —que crecerá 10.000 toneladas por año hasta alcanzar ese techo— fuera de Uruguay y se destinara a arroz blanco, seguirían siendo 60.000 toneladas sobre una exportación total de 200.000 al mercado europeo. Las 140.000 restantes seguirían pagando arancel. Ayuda, pero no transforma, sostuvo el agricultor.

“Donde tenemos mayores esperanzas es a partir del año próximo, con las cuotas asignadas, para poder usar esa cuota en los arroces de mayor arancel”, insistió O´Brien.

“El verdadero desafío —y la verdadera oportunidad— es poder poner en una góndola de un supermercado europeo un producto 100% elaborado en origen y posicionar marcas uruguayas”, sostuvo.

Ese es el horizonte. Las 4.200 toneladas de esta semana son, en ese camino, el primer paso.

La negociación interna del Mercosur recién empieza

Antes de llegar a ese horizonte hay una negociación pendiente que definirá las reglas del juego. La cuota de 60.000 toneladas anuales es del Mercosur, no de Uruguay. Cómo se reparte entre los cuatro socios está todavía sin acordar, y hay tiempo hasta setiembre para hacerlo.

O´Brien explica el punto de partida uruguayo: “Uruguay representa más del 50% del arroz del Mercosur que se vende en Europa con arancel. Naturalmente buscamos participar en la cuota en proporción a lo que ha sido esa tradición”, dijo.

El 63% capturado esta semana bajo el régimen provisorio es también un argumento de negociación. Nadie puede decir que Uruguay no tenía posición en el mercado europeo.

En febrero de 2026, las exportaciones uruguayas de arroz al bloque europeo crecieron casi 59% interanual, con Países Bajos, Francia y España entre los principales compradores.

Precio definitivo 2024/25 y el puente financiero que el sector necesita

La semana pasada se cerró otro capítulo pendiente. La ACA y la Gremial de Molinos Arroceros —que integran Saman, Adecoagro, Coopar y Casarone— llegaron a un acuerdo para el precio definitivo de la zafra 2024/2025, que se ubicó en U$S 10,50 por bolsa de 50 kilos, que significó una baja respecto al precio provisorio de U$S 11,05.

O´Brien confirmó que los números de la zafra recientemente finalizada quedan “en rojo”. La negociación fue larga —cinco reuniones— pero el presidente de la ACA la considera justa, dentro de la lógica del sistema de precio convenio, que construye un promedio a lo largo del año. En el segundo semestre de 2024/25, el mercado siguió cayendo, y eso se terminó trasladando al precio final.

Cosecha 2025/26: buena en el campo, mala en el mercado

La zafra que acaba de terminar de cosecharse deja un dato agronómico para destacar. “Se terminó la cosecha con un muy buen rendimiento final, en torno a 9.200 kilos por hectárea, nuevamente por arriba de los 9.000 kilos”, destacó O´Brien. Es el sexto año consecutivo con rendimientos en ese rango, una marca que refleja la solidez tecnológica del sector productor uruguayo.

Pero esta alta productividad no alcanza cuando el mercado no acompaña. Con apenas el 25% de la zafra vendida, y la obligación de fijar el precio provisorio al 30 de junio en base al equivalente al 40% de la producción colocada, O´Brien reconoció que “vamos a tener un número difícil de encuadrar”, y advirtió que “van a haber números rojos nuevamente”.

Congreso arrocero de Colombia y la baja en Estados Unidos

O´Brien está en Bogotá, participando en un congreso que comenzó siendo una plataforma para colocar arroz americano y con los años se convirtió en un centro de negocios donde compradores y vendedores toman el pulso real del mercado.

Para Uruguay, Centroamérica es un destino a trabajar: la calidad del arroz uruguayo es reconocida, la desventaja logística existe, pero hay momentos en que los precios se acercan y los compradores pagan el diferencial.

La señal más relevante que O´Brien recoge de ese mercado es la caída del área sembrada en Estados Unidos, estimada en torno al 22% respecto al año anterior. Menos oferta norteamericana hacia Centroamérica es una oportunidad para el arroz uruguayo y de la región.

El puente financiero: una conversación que comenzó en octubre

La mayor preocupación de los productores no está en la cosecha que terminó, sino en la siembra que se deberá de realizar dentro de pocos meses. “Los problemas de arroz se solucionan con arroz”, dijo O´Brien, y para que haya arroz en la próxima zafra los productores necesitan financiamiento en tiempo y forma, reclamó.

La ACA comenzó a conversar con los ministros de Economía y de Ganadería, Gabriel Oddone y Alfredo Fratti respectivamente, desde octubre de 2025, en plena siembra, anticipando la tormenta que se venía.

“Veíamos bastantes meses antes una situación de endeudamiento en el sector”, recordó el presidente de los productores arroceros.

“Los problemas de arroz se solucionan con arroz”

Y agregó que el objetivo es construir un puente financiero que permita llegar a la próxima primavera con el menor deterioro posible en el área sembrada respecto a las 163.500 hectáreas de esta zafra.

La herramienta que se trabaja toma como base el mecanismo del Fondo Arrocero, con mejoras, entre ellas que no sea de adhesión obligatoria para todos los productores.

“Consideramos que la herramienta tiene que llegar en tiempo y en forma”, remarcó O´Brien. “El productor uruguayo ha logrado consolidar muy buenas cosechas, porque ha podido financiar las cosas en el tiempo que ameritan y con las fertilizaciones que ameritan. Si eso se deteriora, podemos entrar en un espiral negativo de producción”, insistió.

Escuche la entrevista: