La divulgación de los datos preliminares del stock vacuno al 30 de junio generó debate sobre la disponibilidad de haciendas para faena en Uruguay. El Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro escribió la siguiente columna de análisis sobre el tema, la que compartimos con los lectores del portal.

Algunos operadores de la industria destacan la caída de 11,5% en novillos y vaquillonas respecto al año anterior, con un total de 3,422 millones de cabezas, y advierten sobre posibles limitaciones de oferta futura.

Sin embargo, esta interpretación no refleja toda la realidad.

“el país tiene novillos; lo que no tiene son novillos terminados”

Uruguay sí tiene novillos, un millón de animales de 6 y 8 dientes. El verdadero cuello de botella no está en la cantidad de cabezas, sino en la alimentación.

Como he señalado en distintos ámbitos: el país tiene novillos; lo que no tiene son novillos terminados.

EL VERDADERO CUELLO DE BOTELLA

En los últimos 25 años, el área de pasturas mejoradas prácticamente no se ha modificado, mientras que la producción de maíz creció de manera significativa.

Pero este cambio puntual no alcanza para destrabar la limitación central: sin suficiente base forrajera y un manejo eficiente, los ciclos se alargan, los novillos no alcanzan el peso de faena óptimo y la industria percibe escasez de kilos, más que de reses faenables.

“sin suficiente base forrajera y un manejo eficiente, los ciclos se alargan, los novillos no alcanzan el peso de faena óptimo y la industria percibe escasez de kilos”

No se trata de un problema pasajero: la falta de desarrollo en la base forrajera condiciona la productividad y competitividad del sector, y explica por qué cada año vuelve la misma discusión sobre la “falta de ganado”.

RECRÍA EFICIENTE: LA CLAVE PARA DINAMIZAR EL SISTEMA

La salida no pasa por prolongar los ciclos ni por buscar novillos más pesados.

Las señales de precios actuales y las perspectivas a mediano plazo respaldan la decisión de optimizar la eficiencia global del sistema.

La estrategia más inteligente es dinamizar la recría de machos y acelerar la rotación de categorías, mediante un aumento del área forrajera y mejoras en su utilización.

Esto permite:

  1. Reducir los tiempos de producción y acortar los ciclos.
  2. Generar un flujo constante de animales terminados.
  3. Responder con mayor agilidad a las oportunidades del mercado externo.

PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS

  1. El actual nivel de precios no valida prolongar el ciclo hacia novillos pesados; es más racional priorizar eficiencia reproductiva y de recría.
  2. La competitividad del sistema se logra optimizando la conversión de pasto en carne y reduciendo tiempos, más que buscando mayor peso individual.
  3. La mejora integral del sistema ofrece retornos más sólidos y sostenibles que la apuesta por engordar animales más allá de lo que el mercado paga.

INCENTIVOS CLAROS PARA EL PRODUCTOR

Hoy, la decisión de no producir novillos muy pesados no es una imposición externa.

Los propios productores responden a señales de mercado: los precios actuales y las perspectivas a mediano plazo favorecen ciclos más cortos y eficientes, con menor riesgo y resultados más consistentes.

“la racionalidad económica y productiva coincide con la estrategia de eficiencia del sistema”

De este modo, la racionalidad económica y productiva coincide con la estrategia de eficiencia del sistema, sin necesidad de regulaciones externas.

Esto dinamiza todo el sector y permite sostener la competitividad de Uruguay frente a la alta demanda internacional.

CONCLUSIÓN

El debate sobre la disponibilidad de ganado para faena está mal planteado si se centra únicamente en la cantidad de cabezas.

“La verdadera limitación es la alimentación”

Uruguay tiene la materia prima; la clave está en cómo aprovecharla para que los animales alcancen el peso y la terminación adecuados en los plazos que exige el mercado.

En definitiva: lo que falta no son novillos, lo que falta es forraje, y el desafío del país pasa por traducir esta limitante en políticas y estrategias que potencien la eficiencia y productividad del sistema ganadero.

José Manuel Mesa Cacheiro es delegado en la Junta de INAC por la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) y asesor de productores ganaderos