La productora de zanahorias asumió como secretaria de la Confederación Granjera del Uruguay, desde donde reclama herramientas para que el sector mejore su competitividad.
“Hay granjeros que no piden subsidios sino herramientas. Hay productores pequeños que están muy mal, que van a necesitar algún otro tipo de tratamiento. Si no se toman medidas para la granja, con el tiempo no vamos a seguir en el rubro. Los productores grandes, medianos o chicos son afectados por igual; no estamos siendo rentables”, dijo en entrevista con Agronegocios Sarandí la productora Antonella Gordillo.
En los últimos años Gordillo ha puesto la producción de zanahorias de Uruguay en la consideración general, a través de sus redes sociales; y recientemente asumió la Secretaría de la Confederación Granjera del Uruguay.
El impacto de la sequía en la granja
Sobre la sequía y su impacto en la granja, dijo que “las hojas de zanahoria se están poniendo amarillas. Estamos hablando de las plantaciones que van a salir en mayo; evidentemente están sufriendo la sequía, que está en su peor momento”.
La productora manifestó que “lo que más nos preocupa es que continúe sin llover, pues para poder salvar los cultivos no hay otra solución, ya que no estábamos preparados para esta sequía”.
Agregó que “el año pasado veníamos de una sequía, en enero empezó a llover, la producción se salvó gracias a eso, pero estábamos tranquilos porque las reservas de agua estaban por la mitad, entonces pudimos regar enero y febrero sin problemas. Marzo fue un mes lluvioso, pero las reservas no se volvieron a llenar. En invierno y primavera no llovió casi nada, así que no pudimos acumular las reservas normales”.
“Los productores grandes, medianos o chicos son afectados por igual; no estamos siendo rentables”
Aseguró que “el clima es nuestro peor enemigo y algo está pasando con él, así que nos tenemos que ir adaptando, pero es fundamental que nos actualicemos y trabajemos en conjunto. Creo que más que un apoyo económico el productor precisa información rápida y actualizada”.
Expresó también que “el problema es que estamos en un país totalmente desactualizado y atrasado en granjas, con poco acceso a la tecnología y a la electricidad, que es fundamental y básica”.
La productora manifestó preocupación al expresar que “la propuesta es muy clara: el sector granjero necesita trabajar con UTE, con industrias, pues hay potencial, pero está desaprovechado”.
Visita de autoridades
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Fernando Mattos, legisladores de Canelones y el intendente de ese departamento, Yamandú Orsi, visitaron varias granjas afectadas por la sequía, entre ellas la de Gordillo.
Durante la entrevista comentó que quedó “sorprendida”, porque se sumaron todos los diputados y senadores del departamento, de todos los partidos políticos, además de autoridades del Banco República (BROU).
“Más que un apoyo económico el productor precisa información rápida y actualizada”
“Mi establecimiento es mediano, todavía tenía un poquito de agua, para pocos días. Habíamos hecho la inversión correspondiente para poder afrontar esta sequía, que se prolonga en el tiempo”, expresó Gordillo.
La productora comentó que la intendencia de Canelones viene trabajando hace bastante tiempo en conjunto con el MGAP, y “lo vienen haciendo muy bien en el apoyo a pequeños y medianos productores”.
La productora de Canelones valoró la visita de las autoridades como “muy positiva”, porque “estuvieron todos los actores involucrados, juntos, demostrando que en la granja no hay dos visiones, es trabajar en equipo y poner lo mejor de cada parte”.
En esa instancia, Gordillo propuso trabajar en medidas de mediano y largo plazo.
Complejidades de la granja
Gordillo analizó que la situación actual de la granja “es compleja, todos sabemos que es el sector más débil, porque hay muchos productores medianos y chicos”.
Agregó que “se ha ido apostando cada vez más, hemos tecnificado, pero no estamos a la altura ni tan desarrollados como otros referentes del agro, que sin duda son un ejemplo y tenemos que observar, como el riego en el arroz”.
Comentó que “la granja es muy diversa”. Mencionó –a modo de ejemplo– el sector citrícola, que está más desarrollado y tiene una realidad distinta al resto.
“Vamos dos veces por semana a la UAM (Unidad Agroalimentaria Metropolitana), nos consideramos operadores. Somos pocos los que quedamos allí, apenas el 10%; después tenemos algún canal comercial directo, que nunca es algo fijo, pero que se debe mantener y cuidar”, describió.
“Estamos en un país totalmente desactualizado y atrasado en granjas, con poco acceso a la tecnología y a la electricidad”
La productora de zanahorias sostuvo que “a la granja le falta más comercialización. Venimos hace tres o cuatro años con precios bajos, por debajo del costo productivo, que ha hecho que varios productores hayan tenido que dejar la actividad”.
Por todo esto, “cuando asumimos este desafío en la Confederación Granjera, quisimos mostrar al sector. El ciudadano después deberá replantearse qué rol nos quiere dar en la sociedad”, señaló.
“Si nos preguntas si como granja somos competitivos a nivel región, contestaría que no, pero tenemos las herramientas para volvernos más competitivos”, aseveró.
Acotó que “hay que trabajar en conjunto con UTE, sobre todo en riego, darle valor agregado a la fruta, lavado y el primer frío de impacto”, porque “ese valor agregado luego se ve reflejado en el precio al productor”.








