En una de las tres definiciones que dio a conocer el movimiento Un Solo Uruguay en los últimos días, en torno a tres aspectos vinculados a decisiones tomadas desde el Poder Ejecutivo y del Banco Central, se estableció que “El asistencialismo solo ha generado rehenes del sistema”.

Utilizando las redes sociales, el movimiento Un Solo Uruguay se refirió a la falta de políticas de desarrollo, y a la caída en el valor del dólar en plaza.

Reproduciendo un titular de prensa conde se establece que el “Gobierno anunció medidas sociales, IVA personalizado y congela el precio del supergás hasta setiembre”, el comunicado de USU en las redes sociales estableció que “Sin negar que hay mucha gente que necesita una mano, la verdadera salida debe será través de políticas de desarrollo…!

En otro afiche publicado en las redes sociales, el movimiento se pregunta “¿Cuánto de cada salario se lo come el Estado?”, respondiendo que “¡Esto nunca se discute!”.

“¿Cuánto de cada salario se lo come el Estado? ¡Esto nunca se discute!”

En otro afiche publicado en las redes sociales, el movimiento se pregunta Un Solo Uruguay denunció que atraso cambiario se comió la mitad de bonanza de precios.

Allí mismo se publica otro titular de prensa, que establece “El Banco Central continuó con la suba de la tasa de interés en busca de contener la inflación, mientras el dólar sigue en caída”.

Un Solo Uruguay indicó que “El Poder Ejecutivo pide un esfuerzo a los sectores productivos para que aumenten los sueldos, y el mismo Poder Ejecutivo cauda una depreciación del dólar del 13,5% en lo que va del año”.

En otro posteo en las redes, la semana pasada, Un Solo Uruguay titulaba “Cuidando los motores de la economía” en forma irónica.

Allí recordaba que “el 18 de marzo de 2020 el dólar (comprador) cotizaba a $ 45. El actual presidente del BCU asumió el 20 de marzo de ese año. Nunca en lo que va de la actual gestión  “volvió a esa cotización”.

“Hoy (fechado el 20 de mayo), el mismo parámetro es $ 39,05”.

Allí se resaltó que es un “15,25% menos”, por lo que “la mitad de la bonanza de los precios internacionales se la comió el atraso cambiario”.