El aumento de los lácteos en la plataforma GlobalDairyTrade(GDT), que lidera la neozelandesa Fonterra, sorprendió a todos los analistas internacionales del sector lácteo a impulsos del precio de la Leche en Polvo Entera alcanzado en su primera venta del mes de julio, según evaluaron los técnicos del Instituto Nacional de la Leche (Inale).

En un análisis publicado en su página web, los especialistas de INALE precisaron que en el arranque de las operaciones del segundo semestre del año, “aumentaron los precios de todos los productos excepto los de la Grasa Butírica Anhidra”.

Tras recordar que “la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda había pronosticado una leve suba de la LPE pero no era dable esperar un aumento del 14%”, como el que finalmente se terminó dando, se indicó que “el nivel de precios de la LPE actual es similar al de enero de este año”, rondando los U$S 3.200 dólares por tonelada.

Desde Inale establecieron algunos alcances de este aumento:

*Es indiscutible que es positivo el aumento de LPE a 3.200 dólares la tonelada

*Se trata de un aumento no previsto y no de un nivel de tendencia, por lo que es importante la cautela a la hora de la interpretación de este dato.

*Cabe mencionar que estamos en una época del año donde la producción de leche está en un nivel más bajo: el pico del norte fue en marzo y el pico del sur en setiembre. Por lo tanto, hay menos volumen de leche.

*Si hubo una compra de China de forma significativa (por el momento no podemos adelantar ese dato), junto al punto anterior impulsa los precios al alza, pero el 14% es demasiado elevado, en momentos del año en que China no es fuerte en compras.

*Según la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda es probable que los compradores hayan estado tratando de adquirir mientras los precios son relativamente bajos, y mientras el producto esté disponible (hay disponibilidad limitada en Nueva Zelanda), con la producción de leche para la próxima temporada incierta.

Desde Inale se señaló que “habrá que esperar al pico de producción del sur, para tener una idea más acabada de los precios para lo que queda del año”.

Finalmente el análisis indicó que “todavía no se han resuelto los efectos del COVID-19 y la demanda mundial global está retraída. Por lo tanto, si bien se trata de una buena noticia, la incertidumbre sigue presente en el mercado.