No se trató de un remate más: con más de dos décadas de vida, la cabaña fruto de la sociedad entre Eduardo Ache y Álvaro Díaz Nadal –relación comercial de una amistad que viene desde que eran jóvenes- tuvo que finalizar al terminar el arrendamiento del campo donde estaba establecida.
La venta tuvo lugar en el local Rocha, con los escritorios Megaagro y Néstor Birriel Cal, y la dispersión de la oferta, compuesta por más de 500 ejemplares, fue total, con valores que reconocieron la genética y el trabajo de selección del establecimiento.
Numerosas cabañas de ambas razas participaron de la demanda, lo que le asegura continuidad a la labor que ambos amigos y socios desarrollaron durante 22 años.
Lo que sigue es el resultado de la venta.









