Se colocaron 9.712 vacunos, con negocios más ágiles en la invernada y con demanda más cauta en las categorías de cría.

La venta tuvo sus particularidades, con el efecto lluvia jugando un papel significativo que superó las incertidumbres que se están dando en el mercado del gordo.

Según dijo el Cr. Federico Jaso, director de Jaso & Jaso, “fueron dos jornadas muy diferentes en el comportamiento de mercado. El primero donde los terneros, novillos y vacas de invernada se vendieron con agilidad, con colocaciones por encima del 95%, y donde el ternero castrado logró precios similares al entero, cosa que no venía sucediendo en remates anteriores”.

“Como que la lluvia y los verdeos que están empujando nivelaron la demanda de acopiadores e invernadores que venían sosteniendo las firmas que se dedican a la exportación en pie”, dijo hablando en Agronegocios Sarandí.

En relación a la venta de los vientres de cría, “mostró un mercado más lento y selectivo. Los buenos animales lograron mejores precios y colocación, pero por otros lotes o no hubo oferta, o lo que se ofreció no conformaba la expectativa del vendedor”.

“Los compradores valoraron los buenos lotes de Angus de la Ganadera y dejaron de lado los lotes más entreverados e irregulares”, agregó.

La venta tuvo lugar en el Centro Tecnológico del Latu, como es habitual los negocios se hacen al contado, pudiendo los compradores financiarlos con Itaú, y los ganados contaban con seguro del Banco de Seguros.

Los resultados de las ventas fueron los siguientes: