Fueron 10.185 los vacunos vendidos, el 98,55% del total, en operaciones que se demoraron en cuanto a sus horarios debido a la constante puja que se dio por prácticamente todos los lotes.

Tras la comercialización del jueves, el viernes se completaron los negocios, ofreciéndose las vaquillonas de 2 a 3 años, los vientres preñados y entorados, y las piezas de cría, así como 100 piezas de cría también pero de la especie ovina.

Marcel Despaux, integrante de Ramos y García, dijo en Agronegocios Sarandí que “hubo subas en todas las categorías a lo largo de los dos días, con una demanda que pujó por todo e hizo que se lograran precios por encima de lo esperado”.

Confirmando que fue frecuente que los precios finales estuvieran hasta casi un dólar por encima de las preofertas aceptadas, señaló que “las condiciones estuvieron dadas para una venta excepcional, porque sigue siendo muy limitada la oferta para conformar a los compradores”.

Vale señalar que el ternero marcó un máximo histórico, con un promedio de U$S  4,34 el kilo, y un precio al bulto de U$S 894, muy cercano a los U$S 900. También la ternera subió con notoriedad, con U$S 4,16 de valor medio al kilo, y U$S 894 al bulto.

Despaux también se refirió a lo acontecido con los vientres preñados, con un promedio inédito de U$S 1.377.

“A nuestro escritorio le correspondió obtener el precio máximo de la categoría, que fue de U$S 1.670 por unos vientres Angus de La Empastada, que eran realmente excepcionales”, dijo.

Los resultados finales de la venta de Plaza Rural fueron los que se detallan a continuación.