Las entidades agrupadas en FARM, que incluye a la Asociación y Federación Rural de Uruguay, defienden el compromiso del sector agropecuario regional con una producción sostenible y competitiva, y llamaron a Estados Unidos a privilegiar el diálogo y las normas del comercio multilateral.
La Federación de Asociaciones Rurales del Mercosu, (FARM), manifestó su rechazo a la decisión del Gobierno de Estados Unidos de aplicar nuevos aranceles a distintos socios comerciales, entre los que se encontrarían países integrantes del denominado Mercosur-Ampliado.
Mediante una declaración emitida en Buenos Aires, durante la Expo Palermo, la entidad expresó su preocupación por los efectos que estas medidas podrían generar sobre el comercio internacional, las inversiones, las cadenas de suministro y la actividad de los productores agropecuarios de la región.
“La Federación de Asociaciones Rurales del MERCOSUR (FARM) expresa su rechazo ante la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de imponer nuevos aranceles a un amplio conjunto de socios comerciales, entre ellos, los países del Mercosur-Ampliado”, señaló la organización.
DEFENSA DE LA PRODUCCIÓN
En su pronunciamiento, FARM también rechazó los cuestionamientos dirigidos contra los sistemas productivos de los países del bloque y defendió el desempeño del sector agropecuario regional durante las últimas décadas.
La Federación, que preside el Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez, de Uruguay, indicó que “no acepta acusaciones infundadas porque el sector agropecuario del Mercosur ha demostrado durante décadas, su compromiso con una producción eficiente, sostenible y competitiva”.
La declaración agregó que la actividad agropecuaria de la región se desarrolla respetando los tratados internacionales vinculados con la prohibición del trabajo forzoso y desempeña un papel relevante en el abastecimiento alimentario mundial.
“la actividad agropecuaria de la región se desarrolla respetando los tratados internacionales vinculados con la prohibición del trabajo forzoso”
En este sentido, FARM destacó que el sector ha contribuido a entregar “alimentos de calidad a consumidores de todo el mundo”, reafirmando la importancia de los países del Mercosur en la producción y comercialización internacional de alimentos.

La organización sostuvo que la aplicación generalizada de restricciones comerciales podría alterar la estabilidad de los mercados internacionales y dificultar la planificación de productores, exportadores y empresas relacionadas con las cadenas agroalimentarias.
“La aplicación de restricciones comerciales de carácter general, impuestas en forma unilateral genera incertidumbre, afecta la previsibilidad de los mercados internacionales y atenta contra el desarrollo del comercio y las inversiones”, advirtió la Federación.
Según la declaración, este tipo de decisiones no considera las diferencias existentes entre los países ni el desempeño de sus respectivos sistemas productivos
“Estas medidas proteccionistas, no distinguen el desempeño de los distintos países y sistemas productivos, afectan negativamente las cadenas globales de suministro, y perjudican tanto a productores como a consumidores”, afirmó FARM.
La advertencia adquiere especial relevancia para el sector agroalimentario, cuya operación depende de cadenas logísticas internacionales, acuerdos comerciales, estabilidad regulatoria y condiciones previsibles para concretar inversiones y contratos de exportación.
LLAMADO AL DIÁLOGO Y LA COOPERACIÓN
Frente a este escenario, FARM solicitó a la Administración estadounidense recurrir a los canales institucionales y a los mecanismos contemplados en el sistema multilateral de comercio para resolver las diferencias con sus socios comerciales.
“Exhortamos a la Administración de Estados Unidos de Norteamérica, a privilegiar el diálogo, la cooperación y los mecanismos institucionales previstos en el sistema multilateral de comercio para abordar las diferencias”, señaló el comunicado.
La entidad pidió evitar la adopción de “medidas discrecionales y discriminatorias, que puedan derivar en mayores incertidumbres para el sector productivo”
Finalmente, FARM reafirmó que continuará representando los intereses de los productores rurales de los países integrantes del bloque y defendiendo condiciones comerciales transparentes y sustentadas en reglas internacionales.
La Federación aseguró que “exige un comercio internacional abierto, justo y basado en normas”, y sostuvo que “la integración económica y el libre intercambio constituyen herramientas fundamentales para la seguridad alimentaria global”.









