Irán lanzó misiles balísticos contra bases estadounidenses, a lo que se sumó un dato de inventarios de crudo en Estados Unidos más ajustado de lo esperado.

El conflicto en Medio Oriente volvió a escalar de forma abrupta y el petróleo lo reflejó de inmediato. El Brent saltó U$S 3,99 hasta U$S 83,62 por barril después de que fuerzas iraníes lanzaran misiles balísticos contra bases estadounidenses en la región, a lo que se sumó un dato de inventarios de crudo en Estados Unidos más ajustado de lo esperado.

En los granos, el trigo fue en la dirección contraria: cayó U$S 4,26 por tonelada hasta U$S 238,61, presionado por una mejora en los ratings del trigo de primavera en EE.UU. y por señales de menor intensidad en los ataques entre Rusia y Ucrania. La soja, el maíz y la colza MATIF, en cambio, cerraron con subas moderadas.

El Comando Central de Estados Unidos reportó que fuerzas iraníes lanzaron múltiples misiles balísticos contra bases estadounidenses en Medio Oriente, en un ataque sorpresivo que marca la escalada militar directa más seria desde que el conflicto se reactivó a fines de julio.

Estados Unidos y Arabia Saudita respondieron con ataques de precisión contra sitios logísticos y de armamento en el este de Irak. A la escalada se sumó un factor de oferta: el Instituto Americano del Petróleo reportó una caída de inventarios de crudo de alrededor de 3,3 millones de barriles la semana pasada, mientras la Reserva Estratégica de Petróleo liberó otros 3,7 millones de barriles y quedó en su nivel más bajo desde marzo de 1983.

La combinación de ataque militar directo y oferta más ajustada le devolvió de inmediato la prima de riesgo geopolítico al crudo, después de casi una semana de precios relativamente contenidos.

El trigo: la excepción bajista, con menos tensión en el frente ruso-ucraniano

El trigo fue el único grano que no acompañó la escalada de precios. El contrato quedó presionado por dos factores que no tienen relación directa con el frente de Irán: por un lado, el USDA reportó que la condición del trigo de primavera en EE.UU. mejoró a 55% en categoría buena a excelente, desde el 53% de la semana anterior.

Por otro, el mercado leyó señales de menor intensidad en los ataques entre Rusia y Ucrania, lo que redujo momentáneamente la prima de riesgo que venía sosteniendo al contrato desde hace semanas.

El trigo demuestra así, una vez más, que su precio responde a un frente geopolítico distinto —el Mar Negro— y no necesariamente se mueve en sintonía con el petróleo y la tensión en el Golfo Pérsico.

La soja y el maíz: subas moderadas, sin un driver dominante

La soja y el maíz registraron movimientos acotados, en una rueda en la que la atención del mercado estuvo puesta casi por completo en Medio Oriente. Ninguno de los dos cultivos tuvo un dato propio de peso —ni climático, ni de demanda— que justificara un movimiento mayor.

La colza MATIF: acompaña parcialmente al petróleo

La colza subió, recuperando parte del terreno perdido en las últimas ruedas. A diferencia del trigo, la colza sí mantiene su correlación habitual con el crudo por la vía del biodiésel, y el salto del Brent de hoy le devolvió algo de sostén al contrato europeo.

Perspectivas para los próximos días

El ataque con misiles de Irán contra bases estadounidenses eleva el riesgo de una escalada militar más amplia, y el mercado del petróleo quedará muy atento a la respuesta que adopte Washington en los próximos días.

En los granos, la atención se divide entre dos frentes que ya no se mueven en la misma dirección: el mar Negro, donde cualquier señal de menor intensidad en los ataques puede seguir quitándole prima al trigo, y el clima del Cinturón Maicero de Estados Unidos, donde el reporte de condición de cultivos del próximo lunes será clave para maíz y soja.