Con 210 millones de cabezas, ¿cómo logró Brasil ser país libre de aftosa sin vacunación? «Por cada animal aportamos unos 71 centavos de real por parte del productor y otros 71 por parte de la industria», dijo Gedeão Silveira Pereira, vicepresidente de la Confederación de Agricultura y Pecuaria del Brasil.

Brasil acaba de marcar un hito sanitario en su historia ganadera. Con más de 210 millones de cabezas de ganado, el país fue reconocido oficialmente por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como libre de fiebre aftosa sin vacunación, una condición que consolida su liderazgo en los mercados internacionales y que plantea nuevos desafíos para los países de la región.

“La vigilancia es mucho más rigurosa cuando no vacunás que cuando vacunás. Eso es una verdad”, destacó Gedeão Silveira Pereira, vicepresidente de la Confederação da Agricultura e Pecuária do Brasil (CNA), quien será uno de los expositores del 4º Congreso Federal Ganadero, organizado por Rosgan el 13 de noviembre en la Bolsa de Comercio de Rosario.

UN SISTEMA CON BASE EN LA CONFIANZA Y LA RAPIDEZ

Silveira Pereira explicó que el avance brasileño fue progresivo. Primero Santa Catarina dejó de vacunar hace más de veinte años; luego se sumaron Río Grande do Sul, Paraná, Rondonia y Acre.

Desde mayo de este año, todo el país alcanzó el estatus de libre de aftosa sin vacunación

El modelo sanitario se apoya en tres pilares: vigilancia activa, participación del productor y un fondo solidario de financiamiento, el Fundesa, que permite responder rápidamente ante cualquier emergencia.

“Por cada animal que faenamos, aportamos unos 71 centavos de real por parte del productor y otros 71 por parte de la industria. Es un fondo importante, con buena plata en caja, que sirve para combatir y ayudar en la vigilancia sanitaria”, explicó el dirigente.

El modelo sanitario se apoya en tres pilares: vigilancia activa, participación del productor y un fondo solidario de financiamiento

Además, la CNA complementó este fondo con un seguro sanitario contratado con una empresa suiza, que cubre hasta 40 millones de reales (unos 10 millones de dólares) para actuar ante un eventual brote.

Gedeão Silveira Pereira dijo que “Brasil aún debe resolver contar con un banco de antígenos»

“El gran vigilante es el productor, pero tiene que tener respaldo. Si no hay indemnización rápida, se funde. La agilidad es clave para controlar cualquier brote”, advirtió.

LOGROS Y DESAFÍOS

Pese a los avances, Silveira Pereira reconoció que el país todavía debe resolver un punto crítico: no cuenta con un banco de antígenos o vacunas fuera del territorio nacional, un requisito exigido por la OMSA.

“Sabemos que Biogénesis Bagó, en Buenos Aires, tiene un banco importante, incluso para Estados Unidos. Si tuviéramos un brote y no tenemos acceso rápido, no podríamos actuar con la velocidad necesaria”, explicó.

el sur de Brasil se mantiene en una posición de bioseguridad privilegiada, rodeado por países que continúan vacunando

En cuanto a los riesgos fronterizos, el dirigente destacó que el sur de Brasil se mantiene en una posición de bioseguridad privilegiada, rodeado por países que continúan vacunando. Sin embargo, manifestó preocupación por la situación de Bolivia, Venezuela y Colombia, donde persisten zonas con incertidumbre sanitaria.

UN DEBATE REGIONAL ABIERTO

Mientras Argentina, Uruguay y Paraguay evalúan sus estrategias de vacunación, el vicepresidente de la CNA considera que eEl camino que recorrió Brasil para ser un país libre de aftosa sin vacunación.

“Apoyamos que libre, es libre, con o sin vacunación. Lo importante es no tener la enfermedad”, afirmó

Uruguay planea dejar de vacunar en un plazo de cinco años, aunque “sin mucho ímpetu”, mientras que Argentina y Paraguay se muestran partidarios de mantener la inmunización.

SANIDAD, SOSTENIBILIDAD Y MERCADOS

Con esta certificación, Brasil refuerza su imagen como potencia exportadora de carne y amplía su acceso a mercados de alto valor como Japón, Corea del Sur y Filipinas.

la presión por dejar de vacunar vino en gran medida del sector porcino y avícola, ya que la aftosa —aunque no afecta a las aves— complica las exportaciones, reconoció

La sanidad, dijo, es hoy parte de un paquete más amplio de exigencias globales que incluye trazabilidad, deforestación y sustentabilidad ambiental.

“La EUDR nos exige mucho más que sanidad. Con la COP 30 en Belén vamos a tener que mostrar todo lo que hacemos. No será sencillo, pero el agronegocio brasileño está preparado para responder”, aseguró.

Tomado de Agrofy News