Juan Daniel Vago analizó la situación del sector y los mercados, y planteó una serie de medidas para mejorar la eficiencia y el resultado económico de las empresas lecheras.

Juan Daniel Vago fue durante cinco años el presidente de Cooperativas Agrarias Federada (CAF) y ahora, cuatro años después de dejar aquella responsabilidad, asumió como vicepresidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale).

Hace 42 años que trabaja en el establecimiento lechero familiar, donde comenzó con pocas vacas, según comentó en esta entrevista con Agronegocios Sarandí, donde repasó que el sector lechero hace cinco años que está en una crisis importante, sobre todo de precios, y admitió que estas crisis largas impactan mucho en las empresas.

Vago comentó algunas medidas que se pueden tomar porteras adentro de los establecimientos para mejorar la eficiencia y los resultados económicos.

Señaló la necesidad de mejorar procesos productivos a todos los niveles del tambo, registrar, medir y mejorar; que las vacas no estén en cualquier lugar; y controlar la dotación, entre otros.

Repasó que la dotación debe ser de más o menos una vaca masa por hectárea, y los productores que no respeten esa recomendación, por más que se esfuercen, no podrán sacar más leche; porque esa dotación permite aprovechar y comer más el pasto en primavera.

“Las cuentas, en una planilla de dieta, nos permiten tener una estrategia cuando tenemos pocas reservas”

Al comentar sobre algunas herramientas de manejo que utiliza en su establecimiento, señaló que desde 2015 apuntaron a la diversificación, realizando algo de agricultura e incorporando esos granos a la producción lechera, como cebada, sorgo, maíz y soja, lo que les permite abaratar costos.

En el mismo sentido señaló la producción de carne, “arrendamos un campo ganadero cerca, y es otro rubro que permite muchas cosas. La diversificación estabiliza”.

Y la otra estrategia a tener en cuenta, según el vicepresidente de Inale, es la relación del precio del concentrado con el litro de leche. “Las cuentas, en una planilla de dieta, nos permiten tener una estrategia cuando tenemos pocas reservas”, señaló.

Agregó que hay más puntos a tener en cuenta porteras adentro, y los productores que obtienen los mejores resultados son los que los tienen en cuenta.

“En el tambo hay que reinvertir. Es fundamental para ganar algo y para seguir funcionando, sino el sistema se va envejeciendo”

Se refirió a los datos de las carpetas lecheras de Fucrea, que señalan un margen por hectárea de unos U$S 200 dólares, que permite pagar la renta de la tierra y amortización de deudas. Pero señaló que en los últimos cinco años casi no hubo reinversión, y “en el tambo hay que reinvertir. Es fundamental para ganar algo y para seguir funcionando, sino el sistema se va envejeciendo”.

Señaló que para cualquier productor los mercados son fundamentales, porque tiran de la cadena, y en el caso de Uruguay aún más, ya que 75% de la leche se exporta. En tal sentido, remarcó que por eso también es tan importante la competitividad.

Y enfatizó que lo que importa es el margen y no el precio. En ese sentido, recordó que en 2003 y 2004 el precio era bajo, pero el margen era bueno.

Covid-19

También se refirió a la pandemia del Covid-19, que impacta no solo en la salud sino también en los mercados, haciendo bajar la demanda.

En tal sentido, planteó que habrá que ver cómo será la salida, si se comportará como una gráfica en V (recuperación rápida), en U (recuperación lenta) o en W (recuperación rápida, otra caída y una segunda recuperación).

“Pienso que el Covid-19 será determinante para ver cómo evoluciona el mundo. No veo grandes cambios en el precio de la leche, habrá que apretarse el cinturón, no desmantelar la empresa, el que tiene más espalda podrá vender algo de machos, soja o algo más. Me preocupa si la recuperación será en W, porque podría haber rebotes, y se nos puede alargar este escenario complejo hasta 2021”, comentó.

Escuche la entrevista completa: