El monto es apenas 0,6% superior al de igual período de 2025, aunque el volumen es 14,7% inferior.
El boletín semanal de exportaciones del Instituto Nacional de Carnes (INAC), con información al 25 de julio, confirma una tendencia que viene marcando el año: Uruguay coloca menos volumen de carne en el exterior, pero a precios sensiblemente más altos, lo que sostiene el ingreso de divisas del sector en niveles similares a los del récord de 2025.
Los números del acumulado 2026
Según los datos de INAC, las exportaciones cárnicas totales alcanzaron US$ 1.779,8 millones en lo que va del año, apenas 0,6% por encima de igual período de 2025 (US$ 1.769,2 millones), pero con una caída del 14,7% en el volumen exportado (260.297 toneladas peso canal, contra las 305.025 del año anterior).
La carne bovina explica el 84% de esos ingresos, con US$ 1.496 millones, un incremento interanual de apenas 1,1% en valor, pero una baja del 10,9% en toneladas.
El dato más elocuente es el precio: el ingreso medio de exportación (IMEx) de la carne bovina se ubicó en US$ 5.748 por tonelada en el acumulado 2026, 18,5% más que el año pasado.

En la ventana móvil de los últimos 30 días, ese valor trepó a US$ 6.144 por tonelada, con la semana del 19 al 25 de julio cerrando en US$ 6.159, en una clara tendencia alcista, que se viene consolidando desde mediados de 2024, cuando el IMEx rondaba los US$ 3.800.
La carne ovina, en cambio, muestra una caída más pronunciada en volumen (-26,5%, a 4.846 toneladas) que en valor (-5,2%, a US$ 32,98 millones), lo que también refleja una fuerte suba de precio: el IMEx ovino acumulado sube 28,9% interanual, a US$ 6.805 por tonelada, con una punta reciente de US$ 6.845 en el móvil de 30 días.

China se recupera, pero con matices
Por mercados, el reparto de la torta exportadora bovina en lo que va de 2026 ubica a la región USMCA (Estados Unidos, Canadá y México) en el primer lugar con el 34% de los ingresos (US$ 596,4 millones), aunque con una caída de 2,9% respecto al año pasado.
China le sigue de cerca con el 30% (US$ 540,5 millones) y una suba de 6,7%; mientras que la Unión Europea retrocede al tercer puesto, con el 17% (US$ 301,2 millones) y una caída de 8,7%.
Dentro del USMCA, el protagonismo sigue siendo casi exclusivo de Estados Unidos, con US$ 549,1 millones (-4,9%), mientras que México muestra el salto más llamativo del ranking: sus compras treparon 231,8%, hasta US$ 28,5 millones, aunque todavía desde una base pequeña.
Menudencias y subproductos, la otra cara del negocio
Más allá de la carne fresca, el cuadro de exportaciones por productos de INAC muestra que las menudencias aportaron US$ 93,5 millones en el acumulado (-3,9% interanual), mientras que los subproductos destinados a uso industrial sumaron otros US$ 63,7 millones (+5,5%).
En conjunto, estas categorías representan un complemento relevante para la rentabilidad de la cadena, en un contexto donde la industria frigorífica busca maximizar el aprovechamiento de cada animal faenado.
El contexto: un año de precios récord tras un 2025 histórico
Los datos semanales de INAC confirman una tendencia que distintas fuentes del sector vienen señalando durante todo el año. En el primer semestre de 2026 las exportaciones de carne vacuna alcanzaron US$ 1.332,8 millones, 1,3% menos que en igual lapso de 2025, con un volumen de 233.086 toneladas (-16,6%), pero a un precio medio de US$ 5.718 por tonelada, 18,4% más que el año anterior. El fenómeno se profundizó en las semanas más recientes, con el IMEx bovino semanal superando los US$ 6.300 a mediados de julio.
Este comportamiento se da luego de un 2025 que había cerrado como uno de los mejores años históricos para el sector: las exportaciones de carne y ganado en pie de Uruguay rondaron los US$ 3.728 millones, con China aportando cerca de US$ 971 millones, 18% más que en 2024.
La combinación de menor oferta regional, una demanda china que sostiene los segmentos premium y un mercado estadounidense que continúa absorbiendo volúmenes crecientes pese a la política arancelaria de Washington configuran, según el consenso de los analistas del sector, un escenario de precios sostenidamente altos para lo que resta de 2026, aun cuando el volumen total exportado por Uruguay se mantenga por debajo de los registros del año pasado.







