Desde la sede de la Unión Europea en Bruselas se alertó de que la caída sostenida del censo empieza a afectar a la producción y presiona al sector en regiones ganaderas de varios países.

La cabaña ganadera de la UE volvió a bajar en 2025 y mantiene una tendencia descendente en todas las especies desde hace 10 años, según informó el portal eurocarne.com

El recorte alcanza al porcino y el bovino, pero es más acusado en ovino y caprino, donde llega al 2,2% y al 2,5%, respectivamente

Eurostat sitúa estos datos dentro de una tendencia sostenida a la baja en la última década.

En ese periodo, la reducción alcanza a todas las cabañas, con especial incidencia en el caprino y el ovino, que acumulan los mayores retrocesos.

Menos animales suponen una menor capacidad de producción de carne y leche dentro del mercado comunitario.

Los analistas sostienen que eso repercute en el equilibrio entre producción y consumo, y obliga a vigilar el nivel de autoabastecimiento, especialmente en algunas especies.