Tras participar en SIAL París, el representante de la Comisión Nacional de Fomento Rural en INAC destacó la firmeza de la demanda y las dificultades para conseguir oferta. Sostuvo que Uruguay debe ampliar su base forrajera para aprovechar las oportunidades comerciales, aunque advirtió que no hubo señales concretas de nuevos aumentos de precios.
La demanda internacional de carne ofrece buenas perspectivas para Uruguay, pero aprovechar ese escenario requiere aumentar la producción y trabajar sobre una de las principales limitantes de la ganadería: la disponibilidad de pasto. Así lo planteó el ingeniero agrónomo José Manuel Mesa, integrante de la junta directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC) en representación de la Comisión Nacional de Fomento Rural, luego de participar en SIAL París.
En diálogo con Agronegocios Sarandí, Mesa realizó una evaluación “tremendamente positiva” de la presencia uruguaya en la feria y señaló que el mensaje recibido en los encuentros comerciales fue de una demanda sostenida, acompañada por dificultades para conseguir la oferta necesaria.
“Una muy buena demanda que va a persistir. Y la dificultad de conseguir la oferta, eso queda clarísimo”, resumió.
“No escuchamos ningún comentario que hable de que los precios podrían ser superiores a lo que estamos viendo”
Ese panorama, sin embargo, no estuvo acompañado por indicaciones concretas de que los compradores estén dispuestos a pagar valores superiores a los actuales. Mesa aclaró que las conversaciones se concentraron en los volúmenes disponibles y las necesidades de abastecimiento, sin referencias específicas a precios por tonelada.
“No escuchamos ningún comentario que hable de que los precios podrían ser superiores a lo que estamos viendo hoy”, afirmó. Añadió que tampoco hubo elementos para anticipar una caída y recordó que los precios tienen un límite determinado por la respuesta del consumidor y la posibilidad de sustituir la carne vacuna por otras proteínas.
Más pasto para aumentar la producción
Para Mesa, las oportunidades comerciales refuerzan la necesidad de atender las restricciones productivas dentro de Uruguay. A su juicio, la ganadería tiene “un potencial enorme”, pero necesita una mayor disponibilidad forrajera para mejorar los resultados de la cría, acelerar la recría y lograr animales más jóvenes y pesados al llegar al engorde.
Explicó que las dificultades de preñez y destete muchas veces están vinculadas con vacas que no alcanzan una condición corporal adecuada, porque no consumen el pasto necesario.
“Uruguay no puede obtener resultados distintos haciendo exactamente lo mismo”, sostuvo.
Reconoció que la incorporación de granos está acelerando los procesos, aunque advirtió que esa alternativa depende de sus precios y de la relación de intercambio con la carne. Por eso, consideró necesario ampliar tanto los mejoramientos de campo como los verdeos y las pasturas sembradas.
“Si no tenemos un aumento del área mejorada, difícilmente podamos tener un aumento estructural de la producción de carne”
Como referencia, mencionó unas 800.000 hectáreas de verdeos de invierno y entre 1,1 millones y 1,2 millones de hectáreas de pasturas convencionales. En su opinión, aumentar esa superficie es un paso central para elevar de manera sostenida la producción.
“Si no tenemos un aumento del área mejorada, difícilmente podamos tener un aumento estructural de la producción de carne”, afirmó.
También señaló que esa estrategia es consistente con la imagen que Uruguay promueve en el exterior, basada en la producción a pasto. Incluso los animales terminados a grano, explicó, transcurren la mayor parte de su vida en el campo.
“El salto productivo que debe tener Uruguay se basa en una mayor área forrajera, en una mayor disponibilidad forrajera”, insistió. El objetivo es producir más kilos y aumentar las ventas al mundo, en un escenario en el que, según las expectativas recogidas en la feria, no se prevén dificultades de colocación en los próximos años.

Las cuotas y el acceso al mercado europeo
La participación en SIAL también incluyó contactos con representantes regionales y reuniones en Bruselas con autoridades de la Unión Europea, con la delegación encabezada por el presidente de INAC, Gastón Scayola.
Uno de los asuntos abordados fue la distribución entre los países del Mercosur de las cuotas previstas en el acuerdo con la Unión Europea. Mesa señaló que continúa siendo una negociación sin resolver y consideró que alcanzar una definición fortalecería la posición de los países del bloque.
También se analizaron las dificultades para vincular a los importadores que disponen de permisos con los proveedores que pueden abastecerlos, un aspecto que identificó como uno de los principales temas tratados en Bruselas.
Respecto de las dificultades de acceso de Brasil al mercado europeo, indicó que generan oportunidades para otros exportadores, aunque advirtió que no deberían interpretarse como una situación permanente.
En cuanto a las exigencias relacionadas con la deforestación, sostuvo que Uruguay ya está enviando carne con certificación vinculada al reglamento europeo, conocido como EUDR. Agregó que los representantes argentinos con los que conversó manifestaron contar con soluciones privadas para acreditar el origen de su producción.

Promoción dirigida al destino final
Mesa destacó que el stand de INAC tuvo unos 500 metros cuadrados y reunió a 13 empresas, con espacios para encuentros comerciales y degustaciones. También valoró la presencia de imágenes de paisajes, animales y personas de Uruguay en distintos sectores del recinto ferial.
Además, señaló que INAC está profundizando el trabajo para conocer el destino de la carne una vez que ingresa a Europa por puertos de Países Bajos y Alemania. La intención es identificar dónde se distribuye y consume, para dirigir mejor las campañas de promoción hacia los mercados con mayor demanda.
Sobre la presencia de compradores chinos, compartió la percepción de una menor concurrencia respecto de la edición de 2024, en la que también participó, aunque aclaró que se trata de una apreciación personal.







