En un comunicado firmado por la Asociación Cultivadores de Arroz, Asociación Nacional de Productores de Leche, Asociación Rural del Uruguay, Comisión Nacional de Fomento Rural, Cooperativas Agrarias Federadas y Federación Rural, se asegura que “el derecho a huelga no está en discusión. Lo que no podemos admitir, es la huelga sorpresiva con todos los perjuicios referidos que genera a los productores rurales”.
La decisión de la Federación de obreros de la industria cárnica y afines (Foica), de establecer primero un paro general de actividades en cinco plantas el pasado sábado 21, y este lunes uno de 48 horas general y a nivel nacional para lunes 23 y martes 24, llevó a las gremiales reunidas en Campo Unido a manifestarse en contra de este tipo de movilizaciones.
Tras un planteo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en el Consejo de Salarios, que fue rechazado por los obreros y aceptado aún a regañadientes por las gremiales de la industria, este lunes se tenía previsto decretar el acuerdo.
Foica decidió que no iba a aceptar que el convenio se efectuara a través de una decisión unilateral del Poder Ejecutivo, e insiste en seguir negociando con la industria.

“Nosotros rechazamos enfáticamente que la solución surja a través de un decreto, tal como quiere el gobierno”, dijo Martín Cardozo, presidente de Foica, entrevistado en Las Cosas en su Sitio, de Radio Sarandí.
PLANTEO DE CAMPO UNIDO
En un comunicado “A la Opinión Pública”, las gremiales que conforman Campo Unido establecieron lo siguiente:
En el marco de la negociación colectiva de la industria frigorífica y los gremios de trabajadores de la misma, se llevan más de 5 meses sin poder acordar entre las partes.
Desde hace varias semanas atrás, los trabajadores vienen realizando paros sorpresivos que afectan la faena en diversas plantas frigoríficas.
Es necesario aclarar, que cuando esto sucede, los animales que llegaron a las plantas para ser faenados, son devueltos a los establecimientos de sus propietarios.
Un animal vendido, es un producto terminado, pronto para ser faenado. El mismo tiene por lo menos dos años de trabajo, con todos sus costos acumulados (proceso de cría y engorde, costos de alimentación, sanidad, inversión en genética, trazabilidad, etc.).
A su vez antes de ser enviado a faena, debe cumplir una cuarentena sanitaria, con una permanencia en el último destino de por lo menos 45 días.
Cuando un animal se devuelve a su predio suceden varias cosas:
- El productor rural pierde su venta, restringiendo así sus ingresos y su capacidad de asumir sus compromisos (entre ellos los sueldos de sus trabajadores).
- Se le devuelve un producto vivo que estaba en las mejores condiciones de salud, recibiendo un animal con pérdida de peso y que padeció una situación de stress importante (viaje en camión a planta, 24 hs o más de encierro en corrales y traslado de vuelta al establecimiento).
- Se pierde la cuarentena de permanencia que había cumplido, por lo tanto, el productor va a tener que esperar 45 o más para poder venderlos nuevamente.
El derecho a huelga no está en discusión. Lo que no podemos admitir, es la huelga sorpresiva con todos los perjuicios referidos que genera a los productores rurales.
Una huelga en la faena no solamente afecta a la industria frigorífica, sino también perjudica a los productores y a sus trabajadores: nuestro producto tiene un momento de finalización y si no lo extraemos de nuestros predios nos atrasa los ciclos de producción y afecta nuestros recursos. Una huelga de estas características también hace subir la oferta de ganado terminado que semanalmente debe ser faenado. Una acumulación del mismo produce una reducción de los precios recibidos por los productores.
No siendo parte ni teniendo responsabilidad los productores rurales en dicha mesa de negociación colectiva, no podemos ser los principales perjudicados por este conflicto.
Hemos solicitado al Ministro de Trabajo y Seguridad Social la declaración de esencialidad de la faena bovina de los animales que ya ingresaron a plantas de faena. No podemos permitir que se sigan devolviendo ganados terminados.
Instamos a las empresas frigoríficas y a los gremios de trabajadores que junto con las autoridades del MTSS, logren soluciones que permitan retomar el ritmo de faena propio de la época.
La producción cárnica nacional es uno de nuestros principales productos y motivo de orgullo de los uruguayos. Cuidemos nuestra cadena productiva que ha sido, es y será unos de los motores de nuestra economía y generadora de trabajo para los uruguayos.









