En entrevista con Agronegocios Sarandí, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay comentó el malestar del sector empresarial con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
“Consideramos que los Consejos de Salario no son un ámbito de negociación sino de imposición…, y hasta que no estén dispuestos a corregirlo, no estarán dadas las condiciones para que volvamos a ese ámbito”, dijo en entrevista con Agronegocios Sarandí el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ing. Agr. Gabriel Capurro.
El productor explicó que las gremiales “no tenemos ningún problema con los trabajadores rurales, al contrario, queremos que los trabajadores rurales ganen bien, lo más posible”, pero aclaró que “el salario mínimo en el sector agropecuario está entre 70% y 80% arriba del salario mínimo nacional, y quisiéramos que ganen más. Pero para que los trabajadores ganen bien, a las empresas les tiene que ir bien, y eso es lo que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) no entiende”.
Recordó que las gremiales rurales fueron a la negociación de 2016 con trabajos técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y del Instituto Plan Agropecuario, “que son instituciones oficiales”, y esos informes “no fueron tenidos en cuenta en absoluto”.
«Para que los trabajadores ganen bien, a las empresas les tiene que ir bien, y eso es lo que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social no entiende”, dijo Capurro.
Indicó que el MTSS decidió realizar ajustes salariales para el sector rural “por encima de las pautas establecidas para los sectores más dinámicos de la economía para la ganadería, e intermedio para la lechería y el arroz, cuando son sectores que están en claras dificultades”.
Capurro enfatizó que “no solo no se escucha a una de las partes, sino que pedimos para que conste en el acta nuestra discrepancia, nos dijeron que iban a hacer un cuarto intermedio para consultar, volvieron de la consulta y nos dijeron: pueden establecer sus descargos en esta hojita. Respondí que no, que debía constar en el acta, con la firma de todos, y se negaron”.
“¿De qué negociación estamos hablando? No se escucha a una de las partes ni se deja establecer en el acta la discrepancia con el resultado de la ronda. Ante esa falta de ecuanimidad es muy difícil”, agregó.
«La negociación por rama de actividad está dañando a los productores y al trabajo en el interior del país», aseguró el presidente de la ARU.
Pero señaló que, a pesar de eso, “fuimos a hablar con el ministro (Ernesto Murro) las cinco gremiales que estamos en el grupo, no tres como se informó en el comunicado oficial, ya que no fueron incluidas las Cooperativas Agrarias Federadas y la Asociación Nacional de Productores de Leche. Llevamos información sobre la evolución de los salarios, de la productividad, un informe sobre la situación de los distintos sectores y le dijimos que entendíamos que los Consejos de Salario son una buena herramienta pero que hay que mejorarla”.
Capurro planteó que “la negociación por rama de actividad está dañando a los productores y al trabajo en el interior del país. Llevamos explicaciones y evidencias. Y dijimos que la secuencia de negociación en Uruguay tampoco es buena, y daña a los sectores que tienen que competir con el exterior, porque les transfiere aumentos de precios e inflación, que de alguna manera fijan a los sectores que pueden transferir a precios los salarios que otorgan, algo que les resulta fácil. Eso ocurre en la salud, el transporte y tarifas públicas, todo lo que no compite en el exterior”.
Señaló que esos aumentos “se transfieren a precios y eso impacta en los sectores que tenemos que competir en el exterior y eso nos erosiona la competitividad”.
«Hace cinco años que se pierden trabajos, que Uruguay no es atractivo para las inversiones, y claramente las relaciones laborales y su rigidez es una de las causas”, analizó.
“Se nos respondió que está todo funcionando muy bien, y que los que tenemos problemas somos nosotros. Es muy difícil conversar con alguien que no quiere escuchar, que no quiere entender razones, a pesar de que la evidencia muestra que hace cinco años que se pierden trabajos, que Uruguay no es atractivo para las inversiones, y claramente las relaciones laborales y su rigidez es una de las causas”, afirmó.
El presidente de ARU dijo que, según registros de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), desde 2014 se perdieron 7.500 productores, son 1.500 por año y cerca de 3.000 trabajadores por año.
También indicó que Uruguay es el país más dependiente del sector rural en América Latina, pero de acuerdo al informe de Naciones Unidas de 2018, tiene menos de 5% de la población en el medio rural.
«Desde 2014 se perdieron 7.500 productores, son 1.500 por año y cerca de 3.000 trabajadores por año», señaló Capurro en base a datos de la OPP.
Lo sigue Argentina como el segundo país más dependiente del sector rural, y tiene una población rural del 8%, “con una Patagonia que es semidesértica y la región de la cordillera igual. Después está Chile con 12% de la población en el medio rural, con un desierto enorme y una cordillera importante; Brasil 13%, casi el triple que Uruguay, considerando que tiene la región amazónica poco poblada; y Paraguay con 38%”.
Por lo tanto, “somos el país de América Latina más dependiente del sector agropecuario y el que está perdiendo más rápidamente la población rural, y eso debería llamar la atención”.
Capurro se reunió con el presidente de la OPP, Cr. Alvaro García. Según publicó el semanario Búsqueda, el jerarca estuvo reunido con académicos de la Universidad de la República y realizó expresiones sobre la capacidad de innovación del sector agropecuario y la decisión de las gremiales rurales de retirarse de los Consejos de Salarios, las que el presidente de ARU no consideró acertadas.
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