El ministro de Agricultura del país norteño, Blairo Maggi, dijo que este crecimiento implica sumar casi 70 millones de toneladas más a la producción ya de por si enorme. Pero también aspira a crecer en producción cárnica. También manifestó su temor por el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, según una nota publicada en el diario Clarín, que compartimos.
El ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, estimó que la producción de granos de Brasil aumentará un 30% en los próximos 10 años, lo que supondrá 69 millones de toneladas más hasta 2028.
De esa forma, la cosecha podrá pasar de los 232 millones de toneladas a los 302 millones en 2028, impulsado principalmente por la soja y el maíz, de acuerdo con las proyecciones presentadas por el ministerio en San Pablo.
la cosecha podrá pasar de los 232 millones de tons. a los 302 millones en 2028, impulsado principalmente por la soja y el maíz
En el mercado de carnes (incluyendo vacuna, porcina y de ave), uno de los más importantes del mundo, la producción pasará de los 27 a los 34 millones, lo que supone un aumento previsto del 27% en 10 años, mientras que las exportaciones irán de los 6,5 millones de toneladas a los 8,5 millones.
«Tengo la audacia de decir que hasta 2028 llegaremos a un 10% del comercio agropecuario global», señaló Maggi, durante una rueda de prensa en el marco del Global Agribusiness Forum (GAF), uno de los mayores eventos del sector.
Durante la conferencia, Maggi volvió a referirse a la guerra comercial entre EE.UU. y China y señaló que puede «afectar» las exportaciones agrícolas brasileñas.
«Esto sí me preocupa porque puede afectar mucho la agricultura brasileña. Tenemos que desear que ellos sigan sus vidas, porque, si no lo hacen, veo muchas consecuencias para los granos y las carnes», afirmó Maggi.
“Tenemos que desear que ellos sigan sus vidas, porque, si no lo hacen, veo muchas consecuencias para los granos y las carnes»
El ministro se refirió a las recientes tasas adicionales aplicadas por China a la soja en represalia a las medidas tarifarias adoptadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Para Maggi, el conflicto podría aumentar las exportaciones brasileñas y, consecuentemente, el precio de la soja, pero tendría un impacto negativo para los productores de proteína animal. Eso, según el ministro, generaría una pérdida de competitividad en el mercado global.
Foto: Blairo Maggi en los cultivos de soja de su familia,






