Considerando las desafiantes condiciones en las que se encuentran los diferentes sectores económicos del país, la gerenta Comercial y de Marketing de Agronegocios del Plata (ADP), Sofía Guigou, evaluó el desempeño de la temporada de verano y las proyecciones para los cultivos de invierno.

La campaña de verano cerró con buenos precios de los granos, pero con grandes pérdidas en rindes, en especial en las zonas de Soriano, Río Negro y Flores, que representan el 30% de la zona productiva del país, informó Sofía Guigou.

A pesar del comienzo poco alentador, aseguró que el productor uruguayo no deja de ser optimista frente a lo que vendrá, ya que “sin saber aún cómo van a cerrar los números del cultivo estrella, ya está el 60% de la semilla para invierno vendida”. Según agregó,  eso “refleja no sólo que el área de invierno va a crecer, sino que es probable que la economía también lo haga, o por lo menos, sabemos por seguro que no se va a quedar quieta”.

En este contexto, desde ADP se proyecta, para la zafra de invierno, un aumento del 10% en traslados, aplicaciones y materias primas, si el clima acompaña y los rindes se mantienen.

“Por nuestra parte, tenemos como objetivo acompañar al productor en aquellas decisiones que sí podemos controlar, cómo la elección de la genética a sembrar. Año a año trabajamos en buscar materiales que superen los que ya tenemos disponible en el mercado, teniendo en cuanto qué necesita cada productor, y cómo puede nuestra oferta calzar en su plan productivo”, expresó Giugou, haciendo referencia a la renovación genética, una de las principales tareas que realiza el equipo de Investigación y Desarrollo de ADP con la finalidad de estar cada vez más cerca del productor.

“Año a año trabajamos en buscar materiales que superen los que ya tenemos disponible en el mercado, teniendo en cuanto qué necesita cada productor”

En ese sentido, mencionó las características de las distintas variedades de trigo de ciclos cortos, intermedios y largos, de cara a los cultivos de invierno.

Para el segmento de calidad, la paleta de opciones incluye dos materiales: Curupay, un trigo de ciclo largo, reconocido por Urutrigo, y Olivo, una variedad de ciclo corto, lanzado al mercado este año, que se agotó de inmediato.

Para quienes buscan más rendimiento, está a disposición Guayabo, un trigo de ciclo intermedio que se llevó todos los halagos el año pasado, y superó las expectativas. Su demanda es tal que ya se reservó el 80% de la semilla disponible. Por último, pero no menos rendidor, aparece la variedad Jacarandá, con un ciclo más corto, pero mismo potencial productivo.

“El objetivo del área de Investigación es tener un cultivo que sea mejor que el que ya existe o que presente una característica diferente, como puede ser un ciclo más corto o una mejor sanidad, o menor susceptibilidad a enfermedades”, agregó Guigou.

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