Una de las principales gremiales de productores españoles denuncia el doble criterio de la Unión Europea, que persigue a los ganaderos locales mientras permite a las multinacionales importadoras operar durante meses sabiendo que no cumplen con la legislación del viejo continente.

Desde el pasado día 3, la carne de vacuno y ave procedente de Brasil se encuentra vetada en la Unión Europea por la incapacidad de este país de garantizar que cumplen con la prohibición europea de utilizar medicamentos antimicrobianos para fomentar el crecimiento y aumentar el rendimiento.

Para la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), según publicó el diario La Voz de Galicia, esto es un “acto de justicia tardío pero insuficiente” que, además, deja claro que las denuncias que el sector ganadero lleva años presentadas eran ciertas.

Por eso ahora reclama que ese bloqueo e inspección sanitaria a la carne no se limite únicamente a Brasil, sino a todos los países del bloque Mercosur, esto es, Argentina, Paraguay y Uruguay.

En ellos debería aplicarse inspecciones que permitan detectar deficiencias en materia de trazabilidad, sanidad, deforestación y uso de promotores del crecimiento. Los controles, además, no deben realizarse solo de forma documental, sino real y efectiva sobre cada partida importada.

debería aplicarse inspecciones que permitan detectar deficiencias en materia de trazabilidad, sanidad, deforestación y uso de promotores del crecimiento

“Esta suspensión del listado de países autorizados nos demuestra que las denuncias del sector ganadero eran ciertas”, sostuvo Joaquín Gargallo, responsable de vacuno de carne de COAG.

Recordó que “el mercado europeo ha estado expuesto a importaciones que no garantizan el cumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria exigida a los productores comunitarios por fallos en la trazabilidad, tal y como reconoce la auditoría publicada por la Comisión Europea”.

A ello hay que sumarle las graves deficiencias en materia de bienestar animal y medio ambiente en el modelo de cría y engorde del ganado en las granjas brasileñas, tal y como recoge la auditoría realizada por la organización irlandesa IFA, según publicó el citado periódico gallego.

COAG denunció, en primer lugar, la desproporcionada asimetría en la aplicación de los controles, pues mientras cualquier ganadería europea debe responder de inmediato a cualquier requerimiento en materia de trazabilidad, sanidad y bienestar animal, Bruselas ha retrasado meses la aplicación de la misma normativa hacia el contingente del bloque de Mercosur.

Es por ello que, ahora, demanda que el bloqueo y la inspección sanitaria de carne se aplique también a las importaciones de Argentina, Uruguay y Paraguay.

La organización insiste en que si se analiza de forma real y efectiva cada partida importada se podían detectar las deficiencias en materia de trazabilidad, sanidad y deforestación que estas presentan

Por otro lado, COAG recordó que ya exigió formalmente al ministerio la activación inmediata de las cláusulas de salvaguarda incluidas en el acuerdo de Mercosur porque considera que las importaciones de carne bajo condiciones arancelarias preferenciales están provocando un hundimiento injustificado de las cotizaciones en las principales lonjas españolas, trasladando la presión económica a las explotaciones familiares de vacuno de carne.

Y destacó que los resultados de la auditoría de la Comisión confirman que la competencia desleal de la carne brasileña está basada no solo en dumpin económico, sino también en dumpin normativo.

La coordinadora, siguiendo lo publicado en La Voz de Galicia, aprovechó también para reiterar su rechazo al modelo de acuerdos de libre comercio como el del Mercosur, que no tiene unas reglas claras ni absoluta transparencia.

La organización reiteró su rechazo al modelo de acuerdos de libre comercio como el del Mercosur, que no tiene unas reglas claras ni absoluta transparencia

Consideró irresponsable abrir las puertas del mercado comunitario a competidores de terceros países sin la previa consolidación de cláusulas espejo reales.

Y concluyó que no tolerará que se utilice la ganadería ni la agricultura europea como moneda de cambio en acuerdos comerciales opacos que buscan favorecer a otros sectores industriales.

Vale precisar que la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) es la primera organización agraria profesional de ámbito estatal que se constituye en España (1977), tal como se presenta en su página web.

Es una organización plural, independiente y reivindicativa, representativa en todas las Comunidades Autónomas. Defiende los intereses del modelo social y profesional de agricultura, mayoritario en España, y da servicio a más de 150.000 agricultores y ganaderos a través de sus 220 oficinas en todo el territorio nacional y una delegación permanente en Bruselas.

Fuente: La Voz de Galicia