El Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez, presidente de FARM y vicepresidente de la Federación Rural, sostuvo que el reparto del contingente otorgado al Mercosur debe considerar los antecedentes de exportación, el cumplimiento y las inversiones realizadas. Las gremiales rurales también impulsan la armonización de las normas sanitarias y comerciales dentro del bloque.

Las gremiales agropecuarias del Mercosur procuran acordar criterios para distribuir la cuota de carne vacuna concedida por la Unión Europea, con el objetivo de que se reconozcan la trayectoria comercial, el cumplimiento de las exigencias y las inversiones realizadas por cada país.

El ingeniero agrónomo Jorge Andrés Rodríguez, vicepresidente de la Federación Rural y presidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), señaló que Uruguay defiende una asignación que contemple los logros alcanzados durante los últimos años en el mercado europeo.

“No concebimos un acuerdo de cuota en el que no se considere el pasado reciente, porque tiene un costo de inversión importante para los productores”, afirmó Rodríguez en entrevista con Agronegocios Sarandí.

El dirigente reconoció que el contingente fue negociado para el Mercosur en su conjunto, pero advirtió que distribuirlo en partes iguales ignoraría el esfuerzo desarrollado por Uruguay. Mencionó especialmente la trazabilidad ganadera, el cumplimiento de los requisitos europeos y la participación del país en negocios como la cuota 481.

“Al productor uruguayo le han costado mucho los logros que se tienen en los volúmenes comercializados de carne con Europa y en los precios”, expresó. Aclaró que ese trabajo involucró a toda la cadena cárnica, aunque supuso inversiones importantes en los establecimientos agropecuarios.

“Al productor uruguayo le han costado mucho los logros que se tienen en los volúmenes comercializados de carne con Europa y en los precios”

La FARM considera posible alcanzar un consenso entre las organizaciones rurales de los países miembros y trasladar una propuesta común a las respectivas cancillerías. Rodríguez sostuvo que el acuerdo debería concretarse cuanto antes y garantizar el máximo aprovechamiento del beneficio comercial.

Actualmente se maneja un mecanismo mediante el cual acceden al contingente las operaciones que se presentan primero, hasta completar el volumen disponible. A juicio del dirigente, ese sistema todavía no resuelve todos los problemas, porque termina otorgando una fuerte capacidad de decisión a los importadores europeos.

“Esperemos que podamos ponernos de acuerdo y lograr aprovechar al máximo la cuota, tratando de ingresar la mayor cantidad posible de carne del Mercosur con aranceles más bajos”, señaló.

Paraguay pretende un reparto igualitario

La posición uruguaya difiere de la planteada por Paraguay, que pretende una distribución en partes iguales. Según informó Rodríguez, el canciller paraguayo viajaría a Bruselas para negociar la participación de ese país en el contingente.

El presidente de la FARM reconoció que este asunto ya generó intercambios firmes entre las delegaciones. Uruguay entiende que, además de procurar un equilibrio entre los socios, deben ponderarse los antecedentes comerciales y el grado de cumplimiento demostrado por cada integrante del bloque.

La situación de Brasil también forma parte de las conversaciones regionales. Rodríguez indicó que las restricciones que enfrenta ese país para colocar productos de origen animal en Europa constituyen una de las principales preocupaciones de la cadena cárnica regional y difícilmente puedan revertirse en el corto plazo.

El tema será analizado nuevamente en el Foro Mercosur de la Carne, en Montevideo, y formará parte de los intercambios que las gremiales mantendrán con autoridades de los países miembros.

Integrantes de FARM en Esteio

Normas comunes para agilizar el comercio

Rodríguez participó en Esteio, Brasil, de un seminario organizado por la FARM y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). El encuentro abordó la armonización normativa y la coordinación sanitaria entre los integrantes del Mercosur, con especial atención al movimiento de animales, genética, productos, mercaderías e insumos.

El dirigente consideró que el bloque todavía presenta dificultades importantes para el comercio interno. “Prácticamente lo único que atraviesa armónicamente las fronteras son los vehículos”, comentó, al comparar esa facilidad con las trabas que continúan enfrentando las personas y los bienes.

Para Rodríguez, el Mercosur no puede reclamar un comercio más libre y ágil con terceros mercados mientras mantiene obstáculos dentro de sus propias fronteras. Las diferencias normativas y los trámites nacionales enlentecen operaciones que deberían realizarse con mayor fluidez.

“Prácticamente lo único que atraviesa armónicamente las fronteras son los vehículos”

También remarcó que las exigencias sanitarias deben basarse en fundamentos técnicos y no convertirse en instrumentos de protección económica. El trabajo realizado en Brasil permitirá elaborar un documento con propuestas concretas para presentar a las cancillerías.

La FARM busca que las normas sanitarias y legales trasciendan los cambios de gobierno. Rodríguez explicó que contar con criterios técnicos acordados permitiría independizar la agenda intrabloque de “la política de turno” y convertir esas decisiones en políticas de Estado capaces de permanecer en el tiempo.

El proceso tendrá una nueva instancia durante la exposición Rural del Prado, cuando se realice el segundo Simposio Mercosur Agropecuario. Allí el sector privado procurará acercar a las cancillerías las prioridades de la producción regional y concentrar el trabajo en dos o tres asuntos sobre los cuales existan posibilidades concretas de acuerdo.