La soja julio resigna otros U$S 2,28 por tonelada, el maíz pierde U$S 1,18 y el trigo diciembre cede U$S 4,19 por tonelada en la jornada más bajista del cereal en 10 días.
El complejo granario cerró hoy con pérdidas en todos los contratos monitoreados, completando tres jornadas consecutivas de retroceso desde el pico del lunes 18.
La soja julio resigna otros U$S 2,28 por tonelada, el maíz pierde U$S 1,18 y el trigo diciembre cede U$S 4,19 por tonelada en la jornada más bajista del cereal en 10 días.
El elemento diferencial de hoy: los pronósticos de lluvia para las zonas trigueras del sur de las Grandes Llanuras, que generan expectativa de alivio sobre cultivos que han estado en su peor condición en más de 30 años.
El petróleo Brent, entretanto, bajó levemente a U$S 104,85 por barril, mientras Ormuz sigue cerrado y las negociaciones con Irán permanecen trabadas.

De la euforia al escepticismo en cuatro jornadas
Lo que comenzó como la semana del gran acuerdo entre Estados Unidos y China termina siendo una semana de corrección acelerada. El lunes el anuncio de la Casa Blanca sobre compromisos de compra chinos por U$S 17.000 millones anuales disparó un rally histórico.
Tres días después los precios están por debajo de donde cerraron el viernes anterior en maíz y trigo, y apenas por encima en soja.

El balance semanal sigue siendo positivo para todos los contratos, pero la tendencia de los últimos días apunta claramente a la baja. El mercado procesó el anuncio chino, no encontró confirmación oficial desde Beijing, y volvió a mirar los fundamentos de oferta: siembra acelerada, lluvias que llegan y cosechas sudamericanas récord. El resultado es inevitable: toma de ganancias.

El trigo fue el más golpeado
El trigo diciembre fue el contrato con la mayor pérdida porcentual de la jornada, cediendo U$S 4,19 hasta U$S 250,08 por tonelada. La caída tiene una causa concreta y, en cierto sentido, esperanzadora: los pronósticos meteorológicos apuntan a precipitaciones en partes del sur de las Grandes Llanuras, precisamente las zonas que llevan meses bajo sequía severa en Estados Unidos.
El trigo cerró a la baja en ambos mercados ayer, presionado por los pronósticos de mejora climática en las zonas trigueras y por efecto de arrastre de la debilidad del resto del complejo granario.
Las condiciones del cultivo siguen siendo las peores en más de 30 años, con zonas demasiado secas en gran parte de las Grandes Llanuras, aunque el Medio Oeste y Europa occidental mantienen condiciones húmedas que favorecen la calidad.
El contexto estructural no cambió: la producción de trigo de invierno 2026/27 se proyecta en apenas 28,5 millones de toneladas, caída del 25% respecto al ciclo anterior y mínimo desde 1965.
Solo el 27% del cultivo está en condiciones buenas a excelentes al 18 de mayo, un punto menos que la semana anterior y 25 puntos por debajo del 52% registrado un año atrás. Las lluvias previstas llegan tarde para salvar gran parte del cultivo ya dañado, pero el mercado siempre premia el alivio climático con baja de precio, aunque sea transitoria.
Las ventas semanales de exportación de trigo publicadas hoy por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) para la semana al 14 de mayo sumaron 166.300 toneladas métricas netas, con compromisos acumulados de 25,06 millones de toneladas para el año en curso, 16,8% por encima del ritmo del año pasado.
El trigo estadounidense sigue siendo demandado a nivel global, en parte por la debilidad de la cosecha rusa y las disrupciones logísticas derivadas del conflicto en Medio Oriente.

Soja: resistencia relativa, pero el contexto pesa
La soja julio cedió U$S 2,28 por tonelada para cerrar en U$S 438,50 por tonelada, una baja que consolida la corrección post-rally, pero que sigue siendo moderada en comparación con el trigo.
La soja y sus subproductos cayeron ayer por el rápido avance de la siembra reportado por el USDA y por los pronósticos de mejora de las condiciones.
Las temperaturas han sido frescas en el Medio Oeste, pero la siembra está por delante de lo normal. Hay especulación de que más soja podría sembrarse si el clima no mejora para el maíz en el corto plazo.
Las ventas semanales de exportación de soja sumaron 351.400 toneladas métricas netas para el año en curso y 172.700 para el próximo año. El acumulado del ciclo actual asciende a 39,37 millones de toneladas, aún por debajo de los 48,19 millones del mismo período del año pasado (–18,3%).
Esa brecha exportadora es el argumento más sólido para los bajistas: sin una materialización concreta de compras chinas, el déficit acumulado respecto al año pasado seguirá siendo el espejo más fiel del estado real de la demanda.
Las grandes cosechas sudamericanas siguen pesando sobre los precios. Las cosechas de Brasil ya fueron finalizadas. Hay ideas de que las compras chinas podrían verse interrumpidas debido a la guerra con Irán y a las nuevas reglas de importación impuestas por China. Las guerras arancelarias entre Estados Unidos y otros países también encarecen la soja estadounidense.
El factor que sigue dando soporte es la demanda de aceite de soja para biocombustibles: el USDA proyecta un uso de 8,1 millones de toneladas de aceite de soja para biocombustibles en Estados Unidos en 2026/27, un récord absoluto impulsado por las obligaciones de volumen renovable (RVO) de la EPA.
Mientras el crudo siga por encima de U$S 100 dólares, ese soporte estructural de la soja no desaparecerá.

El maíz: siembra récord y lluvia que se acerca
El maíz cerró a la baja por el fuerte avance de la siembra y la emergencia reportado por el USDA, y por los pronósticos de mejores condiciones de crecimiento en el Medio Oeste.
La siembra estuvo muy activa en todo el Medio Oeste y ya superó la mitad. El tiempo se muestra más seco esta semana, aunque no completamente. Las temperaturas en el cinturón maicero de Estados Unidos deberían ser variables en la próxima semana. Las condiciones en Argentina se reportan como buenas, y se espera una gran producción.
El último informe semanal de progreso del USDA del lunes confirmó que el 76% del maíz “intencional” ya fue sembrado en Estados Unidos, avanzando a un ritmo históricamente elevado. Este número implica que la prima climática de siembra que había sostenido al contrato en semanas anteriores se diluyó casi por completo.
Las ventas semanales de exportación de maíz para la semana al 14 de mayo sumaron 2,13 millones de toneladas métricas netas, con compromisos acumulados de 79,87 millones de toneladas para el año en curso, 26,2% por encima del ritmo del año pasado.
El dato más alcista del complejo esta semana es que el maíz estadounidense está siendo comprado de forma agresiva por una combinación de compradores que incluye a China, México, Japón y destinos desconocidos. Pero en el corto plazo la oferta potencial de una cosecha bien encaminada pesa más que la demanda acumulada.

Colza Matif: rompe la racha alcista
La colza febrero 2027 cedió 1,75 euros para cerrar en 525,50 euros por tonelada, poniendo fin a la racha de cinco jornadas consecutivas de suba que había llevado al contrato desde los mínimos de la semana pasada.
El aceite de palma operó a la baja hoy, mientras los temores en torno a Irán cedieron, y la canola canadiense subió.
El nivel de 525,50 euros por tonelada es técnicamente sólido para la colza: el contrato se mantiene por encima de la media móvil de 20 días y en zona de máximos del mes.
La demanda europea de biocombustibles sigue siendo el ancla estructural del precio, aunque la leve baja del Brent hoy actúa como freno marginal.

Petróleo Brent: leve baja, pero sin cambio de tendencia
Al cierre de esta edición el petróleo Brent cotiza a U$S 104,85 por barril, con una baja marginal del 0,17%. El movimiento es técnicamente irrelevante, pero simbólicamente significativo: el crudo vuelve a operar por debajo de los 105 dólares, rompiendo el soporte que había mantenido desde la semana pasada.
Irán presentó una propuesta de paz actualizada, pero la Casa Blanca la considera insuficiente para cerrar un acuerdo. Irán señaló que sigue viendo las condiciones de Estados Unidos como excesivamente exigentes, a pesar de las revisiones en el último borrador.
El programa nuclear iraní y el doble bloqueo del estrecho de Ormuz siguen siendo los principales obstáculos para un avance en las negociaciones.
El impacto del conflicto sobre los costos agrícolas es creciente y subestimado por el mercado de corto plazo. Los rápidos aumentos en los precios de fertilizantes y productos derivados del petróleo han incrementado significativamente los costos de producción de la mayoría de los cultivos en los últimos meses, lo que también eleva los precios de equilibrio que los agricultores necesitan para márgenes rentables.
Los impactos de la guerra en Irán serán mucho más significativos si el conflicto continúa por varios meses más y el estrecho de Ormuz permanece cerrado, ya que esto incrementará aún más los costos de insumos para la cosecha de 2027.

El cuadro de exportaciones revela una historia de dos velocidades: maíz, trigo y sorgo corren muy por encima del ritmo del año pasado, mientras la soja acumula un déficit del 18,3% interanual.
La diferencia refleja tanto la competencia brasileña en soja, como el impacto de la recomposición de la relación comercial con China, que priorizó maíz y sorgo en sus compras recientes.

Perspectivas para mañana y la semana que viene
Informe Cattle-on-Feed (viernes): el USDA publicará este viernes el reporte mensual de feedlots, con estimaciones que muestran un stock de animales en engorde un 1,6% por encima del año anterior. No tiene impacto directo en granos, pero refleja la demanda de maíz para alimentación animal.
Clima en Estados Unidos: las lluvias previstas para el fin de semana en el sur de las Grandes Llanuras podrían aliviar parcialmente el estrés hídrico del trigo de invierno, aunque los especialistas advierten que para la mayor parte del área afectada el daño ya es irreversible en esta campaña.
China: el mercado sigue esperando una declaración oficial de Beijing que confirme los compromisos de compra anunciados por la Casa Blanca. Sin esa confirmación, la narrativa alcista de la semana pasada seguirá perdiendo fuerza.
Estrecho de Ormuz: cualquier avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán seguirá siendo el factor geopolítico dominante. Un acuerdo presionaría al crudo a la baja y podría arrastrar a los granos; una nueva escalada haría lo contrario.









