Plantear que Uruguay avance hacia 5 millones de vacas de cría no es simplemente hablar de una cifra. Es hablar de dirección estratégica. Es preguntarnos qué modelo ganadero queremos consolidar y cómo fortalecemos nuestra posición en el mercado internacional.

Por el Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro

Pero no se trata solo de aumentar el stock. Se trata de ordenarlo.

Uruguay puede aspirar a más vientres y, por supuesto también, a más terneros.

Tiene territorio, tradición y condiciones naturales. Lo que no puede es crecer desordenadamente.

Si queremos más vacas, hay cosas que necesariamente deben cambiar

Primero, la estructura del stock.

No tiene sentido mantener novillos de 6 y 8 dientes ocupando campo durante años si el objetivo es eficiencia.

Sistemas más dinámicos, con salidas más tempranas y mejor terminación, liberan recursos para sostener más vientres productivos y más recría.

Segundo, la recría de hembras.

Si el objetivo es consolidar un rodeo mayor, la recría pasa a ser estratégica. No puede ser el eslabón débil

Una vaquillona mal recriada es una vaca que empieza perdiendo. Y una vaca que pierde su primer entore. compromete todo el sistema.

Invertir en buena recría no es gasto: es asegurar fertilidad futura.

Tercero, la base forrajera.

Sin más pasto no hay más vacas. La discusión no es genética primero: es forrajera

Mejoramientos bien pensados, manejo racional del campo natural, planificación de reservas. Falta todavía una revolución silenciosa en este plano.

Cuarto, la eficiencia reproductiva.

Cada punto más de preñez impacta en todo el país. Cada kilo más destetado por vaca mejora la ecuación global. Antes de sumar vientres, debemos maximizar el resultado de los que ya tenemos.

Entonces, ¿por qué hablar de 5 millones? Porque necesitamos más terneros

Porque sin más terneros no hay más carne.

Porque el mundo demanda proteína y Uruguay tiene condiciones para producirla con trazabilidad y respaldo sanitario.

Y porque crecer ordenadamente también permite cerrar discusiones que nos desgastan año tras año.

Cuando hay más terneros y más volumen, la exportación en pie deja de verse como amenaza y pasa a ser una herramienta comercial más

Cuando hay más oferta estable, la industria no habla de capacidad ociosa sino de planificación.

El problema no es la exportación en pie.

El problema es la escasez relativa.

Si el país produce más y produce mejor, la cadena se fortalece completa. Productores, industria y exportadores compiten y se complementan en un marco de mayor volumen.

No se trata de más ganado por tener más ganado.

Se trata de un sistema más eficiente, más dinámico y más sólido.

Si ordenamos el stock, mejoramos la recría, aceleramos los ciclos y fortalecemos la base forrajera, los 5 millones no serán un eslogan

Serán la consecuencia natural de una ganadería que decidió crecer en serio.

Y cuando eso ocurra, muchas discusiones estructurales dejarán de tener sentido.

El Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro es delegado de la Comisión Nacional de Fomento Rural en la Junta Directiva de INAC y asesor de productores