El consultor analizó el cierre de 2025 y proyectó qué puede ocurrir en 2026, con énfasis en el cambio climático.

Los volúmenes de cuotas de ingreso de carne bovina que China otorgó a los países proveedores en el marco de las medidas de salvaguardia para proteger a su producción son “una muy buena noticia” para Uruguay, consideró el Ing. Agr. Eduardo Blasina, director de Blasina y Asociados.

El consultor destacó el alto volumen que recibió Uruguay, a diferencia de sus competidores: Brasil, Argentina, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

La cuota que le otorgó China a Uruguay, de 324.000 toneladas anuales, “es una muy buena noticia”, porque “no es el promedio de varios años”, sino “el máximo que le exportamos en 2022, cuando China tenía diezmado su rodeo de cerdos, que es la principal carne que consumen, y cuando Brasil había tenido dos casos de vaca loca, y Estados Unidos sin poder exportar”, señaló durante una entrevista con Agronegocios Sarandí.

“China es muy importante, pero es un mercado de máximo 200.000 toneladas”

El analista agregó que en 2025 Uruguay no llegó a exportarle 200.000 toneladas a China, por la alta demanda de Estados Unidos y los altos precios que pagó la Unión Europea, por el déficit de oferta que tiene. “China es muy importante, pero es un mercado de máximo 200.000 toneladas”, enfatizó.

Blasina analizó el resultado del año 2025 y proyectó lo que podría ocurrir en 2026, planteando la base de una alta producción de granos a nivel mundial, con precios bajos, favoreciendo a las producciones de carne y leche. Pero al mismo tiempo advirtió sobre la amenaza que significa el cambio climático.

Señaló que haber cerrado el año con el precio del novillo gordo arriba de U$S 5,00 por kilo “para nosotros es muy importante”.

Agregó que Estados Unidos va a producir menos en 2026 que en 2025, “cuando ya produjo poco, y se supone que Brasil, Australia y China también van a producir menos carne”.

Cambio climático

Blasina recordó que hubo un tiempo en el tema del cambio climático no era “ni de izquierda, ni de derecha, ni de woke o no woke”.

Consideró que “es absurdo catalogarlo ideológicamente cuando uno lo único que está midiendo es la temperatura, el derretimiento de los hielos, la acidificación de los océanos”.

Señaló que están disponibles “todos los indicadores que uno quiera ver”. “Es ver los indicadores y pensar qué pasa si no revertimos esas tendencias y la temperatura”, agregó.

Enfatizó que este año “va a ser entre el segundo y el tercero más caluroso de la historia”. Indicó que hace millones de años hubo temperaturas más altas, “pero estamos hablando de millones de años, o sea, desde que existe el ser humano”.

“Va a estar en el segundo o tercer lugar de más caluroso, porque hay una Niña que amortigua, cuando venga el próximo Niño la temperatura va a seguir batiendo récords”, sostuvo.

“los veranos van a ser cada vez más difíciles y eso me parece súper importante, porque el productor es el primero que se que tiene el daño”

Aseguró que “los veranos van a ser cada vez más difíciles y eso me parece súper importante, porque el productor es el primero que se que tiene el daño”.

El ingeniero agrónomo opinó que esa lógica de escepticismo, “que es muy parecida a la al escepticismo con las vacunas”, de quienes sostienen que el clima siempre cambió y que el ser humano no puede ser el culpable, “es muy peligroso como análisis, porque por supuesto que el clima cambió, pero nunca a esta velocidad”.

Advirtió que “es un camino que si no lo revertimos termina muy mal, y el agro es el primero que lo sufre”.

Blasina recordó que hasta 15 días antes de que finalice el año, 2015 parecía perfecto, pero “hoy tenemos un montón de productores que están con una angustia bárbara, porque están perdiendo los cultivos y tenemos el debate de si hay una emergencia agropecuaria o no”, algo que “es cuestión de pocos días”, porque “la intensidad del sol, de la evaporación, cada verano tendencialmente es más intensa”.

El consultor sostuvo que el cambio climático “va a seguir siendo un tema”, y apuntó que la industria petrolera “tiene infinitos recursos para sembrar la confusión, para que la gente mire videítos de un minuto que dicen que el alarmismo climático ya se cayó, porque quiere preservar su negocio”.

Alta oferta de granos

Como no hubo grandes desastres climáticos en los últimos dos años, las cosechas han sido normales, tanto de trigo, como de arroz y maíz, sumado a la evolución tecnológica que han tenido los cultivos, que permite producir más.

“Hay un volumen de tecnología aplicada que, con clima normal y una población que ya no crece tanto, los mercados se saturan fácilmente”, analizó. Señaló que los mercados de trigo, arroz y maíz están saturados en el mundo.

“Hay un volumen de tecnología aplicada que, con clima normal y una población que ya no crece tanto, los mercados se saturan fácilmente”

Si bien la demanda mundial es “muy grande”, la producción en Estados Unidos “es bestial” y Brasil crece a una velocidad “brutal” en la producción de soja, maíz y carne.

El consultor planteó que el escenario base es de cereales a precios bajos, “salvo que venga una gran sequía en algún lado, que eso siempre puede pasar, y pasa con cada vez más frecuencia”.

Durante esta entrevista Blasina también se refirió a otros temas, como los cambios que ha registrado la ganadería en Uruguay en los últimos años, la demanda mundial de proteínas, la conveniencia de seguir vacunando contra la fiebre aftosa y de no utilizar hormonas de crecimiento en la producción ganadera.