El remate reflejó la firmeza del mercado de haciendas de reposición, destacó el rematador Alejandro Núñez, de Valdez y Cía.

Hubo mucha puja y cada lote tardó más en venderse por esa razón, explicó el rematador Alejandro Núñez, del escritorio Valdez y Cía, al finalizar el remate 233 de Lote 21, realizado este martes 12 de agosto.

“A veces se hace imposible poder cumplir con ese horario que tenemos establecido, de cuatro o cinco minutos por lote, pero es porque la gente le está poniendo”, explicó.

Además, destacó que de los 22 lotes consignados al escritorio Valdez, 17 tenían prepique. “Eso habla a las claras del interés que hay por todas las categorías. Y al analizar los números, promedios y subas de cada categoría en porcentaje, la verdad es que es un momento muy bueno para la reposición, que sigue siendo más demandada que ofertada”, analizó.

A la oferta de terneros, terneras y lotes mixtos “los vi muy firmes”, destacó el rematador. Señaló que los terneros son “una de las categorías que está más equilibradas”.

También dijo que “algunos lotes livianos, que son difíciles de encontrar en esta época” llegaron a U$S 3,50 y U$S 3,60, incluso algún centavo más.

“Vi un remate muy firme, muy sostenido, con lotes de hasta ocho y nueve minutos de trabajo desde el martillo”, algunos “levantaron el precio desde que arrancó la puja hasta que se concreta la venta, con el golpe del martillo, de casi 20 o 30 centavos (por kilo) en algunos casos”, describió.

Núñez consideró que el resultado de esta edición de Lote 21 superó las expectativas. “Remate a remate que se hacen en estos tiempos, semana a semana, se superan las expectativas de los vendedores. Nos pasó con los novillos livianos (de 260 kilos), Red Angus, de muy buena clase, en Batoví, Tacuarembó. Tenían una aspiración de U$S 2,80, y el ganado se pagó a U$S 2,93. Son US$ 0,13 por arriba de lo que aspiraba su propietario. Y en el 80% de los casos pasó lo mismo”, resaltó.

El rematador consideró que en los negocios particulares es “un poquito más difícil juntar las puntas”, en referencia a las pretensiones de compradores y vendedores. “Es un momento en que los remates permiten que se concreten los negocios”, afirmó.

En referencia a los remates por pantalla, agregó que “es un sistema que está instalado y que en estos momentos desata muchos nudos, que son difíciles de desatar”.

“Hay que aprovechar el momento. Es una coyuntura muy buena la que está viviendo la ganadería, la reposición. Hay señales muy claras. La industria viene absorbiendo todo lo que se ofrece, con entradas cortas y mucha avidez por los ganados gordos. Y una exportación que está funcionando, no solo con terneros enteros, sino con tres categorías más”, analizó.

El próximo remate de Lote 21 se realizará en el marco de la Rural del Prado, los días miércoles 10 y jueves 11 de setiembre.