El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) del vecino país confirmó el primer caso positivo de influenza aviar altamente patógena H5 en aves de corral de la provincia de Río Negro.

La confirmación del caso implica que Argentina perdió temporariamente su estatus de libre de la enfermedad y debió suspender la exportación de productos aviares para cumplir con normas internacionales en la materia.

El caso positivo proviene de un establecimiento de pollos parrilleros ubicado en la localidad de Mainque, Río Negro, donde personal del Senasa ya efectuó las medidas correspondientes establecidas en el manual de contingencia de influenza aviar, es decir, la completa liquidación del plantel afectado.

“Autoridades, profesionales y técnicos del Senasa ya están trabajando con el fin de lograr la pronta restitución del estatus de país libre de la enfermedad y el reinicio de las exportaciones aviares”, informó un comunicado oficial del gobierno argentino.

De las 177 notificaciones analizadas por el laboratorio del Senasa, a la fecha suman 25 los casos confirmados en aves silvestres (3), de traspatio (21) y sector comercial (1) distribuidos de la siguiente manera: trece en Córdoba, cuatro en Buenos Aires, dos en Río Negro, otros dos en Santa Fe y uno en Jujuy, Neuquén, San Luis y Salta.

De las 177 notificaciones analizadas por el laboratorio del Senasa, a la fecha suman 25 los casos confirmados en aves silvestres (3), de traspatio (21) y sector comercial (1)

Las exportaciones argentinas de carne aviar representan casi un 10% de la producción del país, una cifra que, si bien puede parecer modesta, resulta esencial para equilibrar la oferta interna y consolidar la viabilidad económica de los frigoríficos avícolas.

La interrupción de las exportaciones de carne aviar durante un período prolongado afectará a todo el sector cárnico –vacuno y porcino–, dado que un volumen importante de proteínas adicional comenzará a presionar la oferta interna de un día para el otro en un mercado caracterizado por una creciente pauperización de sus consumidores.

El fenómeno podría tornarse particularmente desfavorable para el sector cárnico, el cual, luego de experimentar una licuación de los valores de la hacienda en el último tramo de 2022, había comenzado a recuperarse tibiamente a partir de enero pasado.

Sin embargo, lo que representa una calamidad para el sector productivo, constituye una buena noticia para el gobierno, dado que la presión de oferta adicional de carne aviar ayudará a contener la abultadísima inflación generada por la emisión monetaria descontrolada.

“Vale destacar que la producción aviar para el consumo en el país continuará desarrollándose con normalidad, ya que la influenza aviar H5 no se transmite por el consumo de carne de pollo y huevos. Asimismo aquellos frigoríficos que exportan, podrán comercializar sus productos en el mercado interno”, apuntó el comunicado oficial.

Texto en base a Bichos de Campo