El objetivo es formar jóvenes tecnólogos en manejo de producción de leche, dando respuesta a los requerimientos más exigentes de los productores.
La Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) y UTU inauguraron el Tambo Tecnológico Educativo en la Escuela Superior de Lechería, en Nueva Helvecia.
El ingeniero agrónomo Pablo Chilibroste, consejero de la UTEC, destacó en Agronegocios Sarandí que más allá de la infraestructura, que siempre importa, esta inversión permite formar jóvenes tecnólogos en manejo de producción de leche.
Destacó que el tambo cuenta con una tecnología de punta, con la que ya cuentan muchos productores en Uruguay. Tiene automatismos, sensores, reconocimiento de vacas, recolección automática de leche y puertas selectoras, entre otras herramientas de avanzada.
La unidad se construyó al lado de la sala de ordeñe clásica, para trabajar con los animales, hacer muestreos, cultivos de leche y todo el seguimiento.
El tambo tiene automatismos, sensores, reconocimiento de vacas, recolección automática de leche y puertas selectoras, entre otras herramientas de avanzada.
“Esta carrera pone mucho énfasis en el monitoreo, control, medicina preventiva, y se hacen muchos estudios de los animales, de la leche, de la sangre, y por eso las facilidades de laboratorio”, explicó Chilibroste.
El diseño del tambo tiene la posibilidad de mirar el ordeñe sin intervenir, lo que brinda a otros interesados la oportunidad de observar cómo funciona, lo que tendrá un efecto de difusión en las escuelas de la región y en el público urbano.
Chilibroste destacó que UTEC y UTU “vienen haciendo un esfuerzo para mejorar la formación de técnicos lecheros, que se puedan insertar en las tecnologías y exigencias de la lechería moderna, que se ha complejizado, y requiere de mayor formación y capacitación”.
Respuestas a la demanda de mano de obra capacitada
Remarcó que la obra permite dar respuestas, con énfasis en la formación de capital humano, no solo en conocimiento, sino en capacidades, habilidades y en el trabajo en grupo, en relacionarse socialmente, comunicarse, controlar procesos productivos. “Estas habilidades blandas también son muy necesarias en el sector lechero”, sostuvo.
El reconocido investigador señaló que se está tratando de darle respuestas a una lechería, que pasa por una situación muy difícil desde hace varios años. “Hicimos una apuesta muy fuerte a la lechería. Este esfuerzo conjunto con UTU tiene, a pocos kilómetros, en Colonia La Paz, otra unidad tecnológica, más orientada a la transformación de leche, para investigar más sobre el producto, desarrollando otros subproductos como fórmulas infantiles”, señaló.
Agregó que se está trabajando con una mirada de cadena, y pensando que en esa ruta que va de Nueva Helvecia hasta Colonia La Paz “los chiquilines pueden tener todo su proyecto educativo, desde la educación media hasta ser un profesional en la producción primaria o secundaria, o a nivel de posgrado”, dijo.
Este año está comenzando una modalidad de alternancia, donde una parte del estudio se hace en la Escuela de Lechería, y la otra parte en un tambo de referencia, trabajando, con una remuneración, lo que mejoró el interés en la propuesta, ya que se duplicó el número de inscriptos
“Es un camino innovador, que vale la pena, que además se está haciendo de forma muy articulada con los productores e instituciones de la zona, instituciones educativas públicas que buscan vínculos con el sector productivo. Es un desafío, porque todos coinciden en que la lechería necesita gente capacitada. Si uno habla con los productores, con las gremiales, con los grupos e instituciones, todos hablan de la necesidad de gente formada”, admitió.
Sin embargo, la cantidad de estudiantes inscriptos en la carrera no era muy alta hasta ahora, «porque tal vez el muchacho que tiene interés en lechería no necesariamente terminó el liceo o no está en condiciones de estudiar con el sistema de internado», admitió.
Por lo tanto, este año está comenzando una modalidad de alternancia, donde una parte del estudio se hace en la Escuela de Lechería, y la otra parte en un tambo de referencia, trabajando, con una remuneración, lo que mejoró el interés en la propuesta, ya que se duplicó el número de inscriptos en la carrera, confirmó Chilibroste.
“Hay que tener claro qué se necesita y también la forma de implementarlo para que realmente sea posible”, subrayó.
Efluentes
El tambo también participa en el proyecto de estudio de tratamiento de efluentes BioValor, impulsado por los ministerios de Industria, Energía y Minería y de Ganadería, Agricultura y Pesca.
“Son cinco tambos estatales que se comprometen a generar y brindar información, a evaluar estos distintos sistemas de tratamiento de efluentes, tanto a los productores como a quienes toman decisiones y hacen las políticas públicas, para darle soporte a este tema que es muy importante para Uruguay y en el que hay que avanzar mucho”, dijo Chilibroste.
Capacitación
Chilibroste consideró que se está trabajando bastante en capacitación técnica y profesional para la lechería, pero consideró que aún falta mucho por hacer.
Dijo que este proyecto que se empezó en Nueva Helvecia con UTEC está inspirado en otros del exterior, donde se ve que la formación en lechería empieza con chicos de 13 o 14 años, con actividades puntuales que van sumando créditos, pasando luego a estudios más formales, hasta pasar a estudios clásicos como las universidades y posgrados.
“Tenemos las facultades de Veterinaria y Agronomía, con sus carreras, pero donde la formación en lechería no es muy fuerte. Aunque sí lo es en determinados procesos como reproducción o alimentación”, dijo.

A nivel de posgrados, en ambas facultades se han hecho esfuerzos muy grandes, admitió. Y también destacó que INIA renovó su equipo técnico y equipamiento, y está con un impulso nuevo en toda el área lechera.
Y a partir de la red tecnológica en la EEMAC y también en el Centro Regional Sur se empezó un proyecto grande, destacó.
“Es decir, que los espacios donde formar profesionales también han cambiado para bien, se actualizaron, también cambió la forma de trabajar. Hoy el relacionamiento con productores y técnicos es mucho más en tiempo real, se involucra más en la investigación. Pero todavía nos falta mucho trabajo en la formación técnica, hacer una progresión, que pueda terminar o no en estudios universitarios. Pero es importante tener otros tramos de formación para la lechería. Esto que está haciendo UTEC con UTU cubre ese espacio, pero hay más para avanzar”, concluyó.







