En la tarde de este viernes 31 había dos focos en Río Negro y Paysandú. Allí se encontraban trabajando Bomberos, dirigiendo las operaciones, apoyados por tres brigadas helitransportadas pertenecientes al consorcio forestal y personal del Ejército Nacional, empresas forestales y contratistas forestales. Se cuenta, además, con el apoyo del CECOED del departamento de Río Negro.
Las condiciones climáticas sumamente extremas y adversas (altas temperaturas, sequía, viento), dificultan el control del fuego, concentrándose los esfuerzos en cortar su propagación hacia las zonas pobladas protegiendo la seguridad de éstas, dijo la Sociedad de Productores Forestales en un comunicado emitido en la jornada.
Según las autoridades, son más de 5.000 las hectáreas devastadas por el fuego, muchas de ellas plantaciones forestales.
FUEGO DIFÍCIL DE ATACAR
La Sociedad Productores Forestales y sus empresas reconocen y agradecen a quienes están combatiendo los incendios de forma responsable y comprometida. A su vez, se está monitoreando continuamente, con gran atención, la situación de productores locales y centros poblados cercanos a los focos, reza el documento.
El miércoles 29 de diciembre surgió el primer foco, que se se ubica entre Menafra y Algorta (km 66 de ruta 25) y el segundo foco en las cercanías de Nuevo Berlín.
Según lo reportado hasta el momento por las autoridades, el área de fuego es extensa en ambos focos, y dadas las condiciones de alta temperatura que se generas por el material encendido, y el alto de las llamas, se hace difícil el ataque directo del fuego, salvo en la cola del incendio.
En ambos casos, tanto el consorcio forestal como las empresas directamente afectadas pusieron en acción sus respectivos protocolos, desplegando inmediatamente los recursos materiales y humanos para el combate de los incendios.
Se encuentran trabajando tres brigadas helitransportas, compuestos por tres helicópteros y 21 brigadistas, y más de 250 personas de las empresas forestales y empresas proveedoras de servicios.
Una vez arribado personal de Bomberos, todos los recursos fueron puesto bajo el mando y a disposición de la autoridad del fuego. A partir del 30 de diciembre, las acciones de combate estuvieron bajo el mando del Comandante de Zonas Martín Bogao, y del propio Director Nacional, Ricardo Riaño.
También se desplegó maquinaria municipal, del Ejército y de contratistas de las empresas forestales. Estos dos últimos también aportan la colaboración de personal. Todo esto con el apoyo y en coordinación del Cecoed de Río Negro, se estableció en el comunicado de la SPF.
PREVENCIÓN Y COMBATE DE INCENDIOS FORESTALES
Las empresas forestales, por medio de la Sociedad de Productores Forestales, cuentan con un sistema de alcance nacional para la Protección Contra Incendios Forestales. El mismo es financiado totalmente por las más de 110 empresas socias.
Se cuenta con seis aviones y 15 torres para la detección de fuegos que cubren las plantaciones de 16 departamentos. Los focos se gestionan por Oficinas de Coordinación y Despacho que se ubican en las tres bases que posee el sistema, dónde en cada una de ellas se asientan un helicóptero con helibalde, y una brigada de combate de Incendios, que se encargaa de la extinción.
De diciembre a abril de cada año se busca hacer una detección inmediata de cualquier foco de incendio que signifique amenaza de incendio forestal. Una vez detectado, se activa rápidamente la respuesta necesaria para impedir su propagación, mediante un ataque rápido y contundente. Los pilares fundamentales del sistema son: prevención, detección, coordinación y despacho, y combate.








