El presidente de cooperativa, que busca la reelección por la lista 1010, plantea vincular las mejoras laborales con la productividad. Es optimista sobre el precio de la leche para el primer semestre de 2027 y advierte sobre las dificultades para colocar manteca.
El precio de la leche al productor, la capacidad industrial para acompañar el crecimiento de la remisión y la productividad serán ejes de la gestión que propone Gabriel Fernández si resulta reelecto como presidente de Conaprole. El dirigente encabeza la lista 1010, oficial de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), para las elecciones de la cooperativa del próximo 6 de noviembre.
En entrevista con Agronegocios Sarandí, Fernández señaló que los márgenes de los tambos se redujeron en los últimos meses, aunque las señales del mercado internacional y las ventas de la cooperativa permiten mirar con optimismo el primer semestre del año próximo.
También se refirió a la investigación por dumping en Brasil, a las dificultades para exportar manteca a Rusia y a las relaciones laborales. Sobre este último punto, sostuvo que las mejoras salariales deben apoyarse en una mayor productividad, para evitar que su costo recaiga sobre los remitentes.
— La lista se presenta con el lema “Experiencia que da certezas, renovación que da futuro”. ¿Cómo se expresa esa combinación?
— La lista 1010 ha ido modificando integrantes e incorporando gente más joven, pero manteniendo una línea y una estrategia de compromiso con el productor y con la cooperativa. En este período se incorpora César de León, un excelente productor, que ha estado muy cerca de la lista y se ha formado como empresario, productor, gremialista y cooperativista.
Es el mismo estilo de productores comprometidos con la cooperativa y con los productores, que son lo mismo. Buscamos trabajar por la familia tambera, a través de la estabilidad del precio, la seriedad en el manejo y la responsabilidad.
“Tenemos una larga lista de productores que lamentablemente no podemos incorporar, por la capacidad industrial y la leche que estamos recibiendo”
La cooperativa se ha transformado varias veces en los últimos 10 o 15 años. Pasó de recibir 1.000 millones de litros a casi 1.800 millones, como vamos a cerrar este año, con un crecimiento muy importante de las exportaciones, desarrollo de productos e inversiones en tecnología.
Hemos intentado ofrecer el mejor precio de leche al productor. En algunos momentos no lo logramos, pero hoy se destaca, al punto de que tenemos una larga lista de productores que lamentablemente no podemos incorporar, por la capacidad industrial y la leche que estamos recibiendo.
— ¿Qué propuestas concretas plantea para un nuevo período?
— En primer lugar, el precio de la leche. Todas las medidas que tome la cooperativa tienen que tener, en última instancia, una mejora en el precio de la leche, en el corto, mediano o largo plazo.
Después, acompañar el crecimiento. Los productores han crecido y van a seguir creciendo, porque es una manera de hacer sustentable el tambo. Tenemos que acompañar sus proyectos actuales y futuros, pero manteniendo un precio digno, que les permita vivir de su explotación.
También queremos mantener la cercanía con el productor chico, mediano y grande, atendiendo lo productivo, lo comercial y lo social. La cooperativa cumple un rol social y la familia vinculada a Conaprole lo demuestra en infinidad de instancias a lo largo del año.
— ¿Cuáles son las principales inquietudes que reciben en las recorridas?
— En términos generales hemos recogido conformidad con este período del directorio, que tuvo distintos momentos, entre ellos la sequía y la caída de los precios. Los productores destacan que hemos estado cerca, informándolos de primera mano y logrando una estabilidad en el precio que les permite trabajar con un horizonte.
“Somos optimistas para el primer semestre del año que viene. Así lo indican los precios internacionales y cómo está comercializando la cooperativa”
En los últimos meses, después de cerrar un excelente ejercicio, con el dólar congelado y la caída que había habido de los precios internacionales, empezamos a ver que se achicaba el margen de rentabilidad en los tambos. Es una inquietud que también tenemos y que, con las modificaciones que se están viendo en los remates de Fonterra, seguramente podamos mitigar en los próximos meses.
No hacemos promesas de largo plazo, porque los mercados son muy cambiantes y no queremos generar falsas expectativas. Pero, viendo la foto de hoy, más allá del mantenimiento del precio de este semestre, somos optimistas para el primer semestre del año que viene. Así lo indican los precios internacionales y cómo está comercializando la cooperativa.
— ¿Cómo adapta Conaprole su producción a los cambios en las tendencias de consumo, como la valorización de la leche en polvo descremada y de las proteínas?
— Tenemos un departamento de inteligencia comercial en el área de exportaciones. Permanentemente estamos informados de lo que pasa en el mundo con la producción, la demanda, las inversiones y las tendencias. Eso permite tomar decisiones para orientar la leche hacia los productos que la hacen más rentable. El mercado interno siempre tiene prioridad.
Hoy, por ejemplo, hay muy buenos precios para la leche en polvo descremada, pero muy poca demanda para la manteca. Hacer descremada implica generar un stock de manteca que después hay que colocar. Tenemos que aprovechar la oportunidad sin generar un sobrestock que termine perjudicando un negocio que parecía interesante.
“Hoy, por ejemplo, hay muy buenos precios para la leche en polvo descremada, pero muy poca demanda para la manteca. Hacer descremada implica generar un stock de manteca que después hay que colocar”
Tenemos dos plantas de descremada, estamos produciendo y abasteciendo a nuestros clientes con manteca, dentro de lo posible, a precios más bajos. Hace un año y medio o dos la manteca tenía un negocio seguro. Esa es la realidad del mercado internacional: cambian los precios y la demanda.
Hubo momentos en que colocábamos los quesos rápidamente y otros en que era difícil vender el suero. Hoy el suero se coloca a muy buen precio, porque la proteína lo ha valorizado mucho, mientras la mozzarella ha tenido una caída importante. Hay que acompañar lo más cerca posible las mejores alternativas, porque eso termina reflejándose en el precio al productor.
— ¿En qué situación está la investigación por dumping en Brasil?
— Presentamos un escrito elaborado por el estudio de abogados brasileño que trabaja con nosotros, al vencer el plazo para la última contestación. Sigue siendo una espada de Damocles, aunque, en principio, el gobierno se comprometió a dejarlo en suspenso.
Nos gustaría que se cerrara el caso, porque entendemos que no hay mérito para una denuncia de dumping. Mientras tanto, Brasil está operando normalmente.
— ¿Qué otras dificultades encuentran para colocar la producción?
— Hay un mundo muy cambiante: las guerras, los precios de la energía, las posibilidades de importar de los países y los fletes. Hasta hace poco nos complicaba el puerto y también nos complica el estrecho de Ormuz. Hay que acompañar esas vicisitudes.
Hoy no estamos pudiendo colocar manteca en Rusia, porque tuvimos un inconveniente con una partida que aparentemente tendría algunas trazas de closantel. Es un producto que utilizamos como saguaypicida y cuyo uso debemos revisar, respetando muy bien los tiempos de espera.
Compramos un equipo para controlar la manteca, que instalamos en el Dilave y está muy próximo a quedar a punto. Hay que atender todos estos frentes para colocar una cantidad de leche que nos obliga a estar en más mercados, pero sin bajar el precio. Colocarla bajando el precio significaría bajárselo al productor, y eso es lo que no queremos hacer.
— ¿Cómo evalúa las relaciones laborales y qué propone para la próxima administración?
— No hemos dejado de tener diálogo, reuniones bipartitas y tripartitas, tratando de evitar conflictos y generar condiciones de trabajo adecuadas. Conaprole paga el mejor salario de la industria láctea, paga puntualmente y tiene condiciones muy beneficiosas en equipamiento, maquinaria, descansos y condiciones de trabajo.
Por suerte, en los últimos tiempos se han hecho acuerdos en los que ganan las dos partes y hemos empezado a mirar la productividad como un elemento fundamental. Pensamos seguir trabajando en eso.
“Después de cuatro años con un precio congelado en pesos, mientras el salario se ha ajustado al menos por el IPC, no es momento para mejorar salarios en base al precio de leche al productor”
Para mejorar las condiciones laborales tenemos que generar mayor productividad. De lo contrario, la alternativa es tocar el bolsillo del productor. Entendemos que hoy, después de cuatro años con un precio congelado en pesos, mientras el salario se ha ajustado al menos por el IPC, no es momento para mejorar salarios en base al precio de leche al productor.
Sí podemos hacerlo con productividad y tenemos mucho espacio para avanzar en una relación madura, moderna y creativa. La conflictividad no puede ser el primer recurso, porque no nos lleva a nada y nos cuesta plata a las dos partes.
— ¿Cómo seguirá la actividad de la lista 1010 hasta las elecciones?
— Hemos tratado de generar reuniones mano a mano o con grupos pequeños de productores, porque permiten responder preguntas, comentar novedades y expectativas. Queremos seguir haciéndolo y mostrar la importancia de acompañar a la cooperativa con el voto.
Una participación amplia le da más estabilidad, respaldo y representatividad al directorio que asuma, sea cual sea. Tenemos que visitar a los productores, hacerlos partícipes e invitarlos a votar. La elección es una vez cada cinco años, hay más de 30 circuitos y tenemos todo el día para hacernos una escapada y participar.
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