Alejandro Zambrano, director de Zambrano & Cía, evaluó positivamente el mercado, con muy alta colocación de reproductores y mayor interés por los vientres de buena genética, tanto para ampliar el pie de cría como para mejorar los rodeos comerciales.

La zafra de remates de toros deja un balance positivo para Alejandro Zambrano, director de Zambrano & Cía, quien destacó la colocación prácticamente total de la oferta comercializada por la firma y anticipó que la demanda continuará durante noviembre. El atraso de la primavera y la concentración de los remates en octubre son dos factores que, a su juicio, contribuirán a mantener la actividad.

En diálogo con Agronegocios Sarandí, el rematador describió una “zafra lindísima” y explicó que apenas habían quedado tres o cuatro toros de alguna venta online, cuya comercialización continuaba.

“Claramente hay una apreciación positiva respecto a la genética”

Su evaluación también incluyó una particularidad del negocio: los precios de la genética no mantienen una relación directa con los valores del resto de las categorías ganaderas. A diferencia de lo que ocurre entre la reposición y el ganado gordo, el retorno de la inversión en un reproductor es más difícil de calcular.

La vida útil del toro, la cantidad de años durante los que podrá utilizarse y su aporte productivo son algunas de las variables que intervienen. Por eso, explicó, en años de dificultades climáticas o de precios bajos los reproductores no necesariamente se desvalorizan en la misma proporción, mientras que en los ciclos favorables tampoco acompañan de forma automática la suba del ternero.

“Claramente hay una apreciación positiva respecto a la genética”, afirmó, al señalar que su incorporación es una herramienta importante para una ganadería cada vez más eficiente y exigente.

Una demanda que se extenderá más allá de octubre

Zambrano planteó que existe un desajuste entre el calendario comercial de las cabañas y el momento en que los productores necesitan utilizar los toros. Según estimó, entre el 80% y el 90% de los remates, ventas online y exposiciones ya se habían realizado, aunque una proporción similar de los reproductores vendidos comenzaría a trabajar en noviembre.

Las cabañas buscan adelantar sus actividades, pero los productores no necesariamente anticipan los entores al mismo ritmo, advirtió.

En ese contexto, prevé que se repita lo observado el año pasado, cuando hubo demanda durante noviembre y diciembre. La firma prepara una actividad para mediados de noviembre y espera un mes movido, especialmente porque las condiciones climáticas demoraron la primavera.

“Todo el mes de octubre se fue con una no primavera”, resumió.

Más interés por ampliar y mejorar los rodeos

La venta de vientres fue otro de los aspectos destacados por Zambrano. Señaló que este año hubo una mayor demanda y un interés más marcado por las hembras con genética, en línea con una intención de ampliar el pie de cría que observa durante 2026 y que ya se manifestaba en parte de 2025.

Ese movimiento responde tanto al objetivo de producir más terneros como a la búsqueda de una mejora en la calidad de los rodeos.

“Cuando al productor ganadero y al criador sobre todo se le da las condiciones, responde”

El rematador explicó que la compra de vientres de pedigrí o puros controlados no se limita a quienes pretenden formar una cabaña o producir reproductores. También hay productores que incorporan esos animales para elevar el nivel de sus rodeos comerciales de cría.

A su entender, ese comportamiento se apoya en casi dos años de un ciclo ganadero positivo y confirma la capacidad de respuesta de los criadores cuando encuentran condiciones favorables para invertir y crecer.

“Cuando al productor ganadero y al criador sobre todo se le da las condiciones, responde”, sostuvo. Para Zambrano, esa respuesta ya se expresa en la inversión en genética, la búsqueda de más vientres y una dinámica de crecimiento de la cría que consideró positiva para toda la ganadería.

Escuche a Alejandro Zambrano: