La cifra surge de datos objetivos manejados por la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias (Opypa) del MGAP, y el grueso de las mismas proviene de la agricultura, donde la soja perdió U$S 434 millones de los 466 que se esfumaron del rubro agrícola. En vacunos se consideró que las pérdidas llegaron a unos U$S 80 millones.
El manejo de números con respecto a las pérdidas que la sequía que se produjo desde mediados de verano y en parte del otoño hizo que se hablara de cifras poco respaldadas por la información, o tomadas a partir de información parcial.
A pedido del ministro Enzo Benech, Opypa tomó los datos devengados de diferentes fuentes y llegó al monto de U$S 546 millones, aunque según su director, el Ing. Agr. Adrián Tambler, “esos son los números en base a la información que tenemos ahora. Puede cambiar, porque habrá que ver cómo se presentan los nacimientos en bovinos. Hoy nos manejamos con la información disponible a la fecha”.
Tambler, que presentó los números junto al secretario de Estado y que luego fue entrevistado por Agronegocios Sarandí, señaló que fue afectada por la sequía el 89,2 % de la superficie sembrada de cultivos de verano y que el rendimiento de soja alcanzó a 1.214 toneladas por hectárea, cuando el promedio de los últimos cinco años fue 2.449 toneladas por hectárea.
fue afectada por la sequía el 89,2 % de la superficie sembrada de cultivos de verano
“De la pérdida estimada de 466 millones de dólares, 434 millones corresponden a la producción de soja”, precisó. “Tomamos una encuesta telefónica inicial realizada por Estadísticas Agropecuarias (DIEA), que dejó un rendimiento que se ubicó en 1.141 kilos por hectárea, realmente muy malo, y como es un promedio obviamente que hubo chacras donde los rindes fueron muy bajos”.
Para confirmar aquellos datos, en las últimas semanas DIEA realizó la encuesta de Invierno, donde confirma que los rendimientos fueron de 1.214 kilos, 30 kilos menos, “lo que de alguna manera corroboró lo que se venía diciendo, esto es que hubo una falta importante de grano”.
Tambler señaló que estas cifras tuvieron “un fuerte impacto ya no solo para los agricultores, sino para la economía del país”, como ya se ha visto en las cifras que dejan las exportaciones mes a mes.
estas cifras tuvieron “un fuerte impacto ya no solo para los agricultores, sino para la economía del país”
Para manejar cuánta soja estaba faltando, los técnicos de Opypa la compararon con “lo que razonablemente estaba faltando. Ningún agricultor podía esperar de nuevo un rendimiento de 3.000 kilos, que fue lo obtenido en la campaña anterior, con gran ayuda del tiempo. Lo que calculamos fue el promedio de los últimos cinco años, de unos 2.400 kilos por hectárea, y en valores se tomó el de referencia del momento, de unos 330 dólares. Está claro que el precio ha cambiado mucho en estos meses, por lo que habrá que ir haciendo números nuevamente cuando, si se da, los precios se estabilicen”.
De alguna forma, los agricultores ya piensan en la revancha. “Como dijo el ministro Benech, hay que seguirla peleando, y eso ya se ve en la estimación de siembra de cultivos de invierno, con un área que ha crecido un 10%”.

GANADERÍA EN OBSERVACIÓN
En cuanto a los números que dejó el sector ganadero, y que Opypa situó en poco menos de U$S 80 millones, Tambler señaló que a esa cifra se llega como consecuencia del menor número de nacimientos, el incremento de las importaciones de suplementos alimenticios y la afectación a las praderas.
El mayor costo que hubo para alimentar al ganado se desprende de la mayor inversión que tuvieron que hacer los productores en alimento.
“Se analizaron las importaciones de suplementos, como burlanda de sorgo y maíz, y comparado con otros años se vio una mayor demanda, por lo que se sumó, como costo adicional, en definitiva como pérdida, porque salió del sector y no vuelve”, explicó Tambler.
podría haber otras pérdidas, pero la sellada será saber cuántos terneros pueden llegar a faltar
A criterio del Director de Opypa, “podría haber otras pérdidas, pero la sellada será saber cuántos terneros pueden llegar a faltar. Se estimó que podrían faltar unos 300 mil terneros, como pasó en otros años de sequía, pero ese número se corrigió un poco, teniendo en cuenta los datos que surgieron del Taller de Diagnóstico de Preñez de INIA, donde aparentemente la sequía no pesó tanto y la proyección solo bajó un 2% en base a los trabajos presentados”
Sin embargo, dijo que “de cualquier forma habrá que esperar, porque seguramente pueda haber algún ajuste. Hoy hablar de números es complicado, pero hay que hacerlo, y los vamos a seguir haciendo en la medida que los datos sean cada vez más fidedignos”.






