El director de Valdez y Cía dijo a Agronegocios Sarandí que considerando los actuales precios de la categoría eso no solo sería poco lógico sino un pésimo negocio.

El consignatario Pablo Valdez, director de Valdez y Cía, dijo a Agronegocios Sarandí que con el actual precio que tiene el ternero entero, por la demanda de la exportación, ningún criador se puede dar el lujo de castrarlo y mandarlo al fondo de su campo, para venderlo al año siguiente. “Eso sería muy poco lógico y un pésimo negocio”, señaló.

El empresario fue invitado este lunes a la reunión semanal de la Federación Rural para dar su punto de vista sobre la exportación de ganado en pie. Una de las consultas que recibió es si faltaban novillos de sobreaño, a lo que Valdez respondió que no es que falten sino que se transformaron en novillos para la cuota 481, y por lo tanto van a frigorífico.

“Los criadores hicieron de tripas corazón para lograr estos resultados de preñez. A las pruebas me remito, cuando los números ayudan el productor invierte, cuida sus vacas, les da de comer», comentó.

Tanto la demanda de la exportación de ganado en pie como la de la cuota 481 significaron una mayor extracción, tanto para el criador como para la industria, ha podido faenar esos animales con mucho menos edad, analizó.

Por otra parte, Valdez felicitó a los criadores por los altos índices de preñez que se lograron en una situación crítica, de seca, como la de este verano y otoño, “que hicieron de tripas corazón para lograr estos resultados. A las pruebas me remito, cuando los números ayudan el productor invierte, cuida sus vacas, les da de comer. En la ruta vemos muchos fardos, la gente está invirtiendo en mantener los ganados con estos temporales y este invierno muy frío. Los productores están para producir”, dijo.

Las preocupaciones por la exportación

Valdez señaló que hay dos preocupaciones relacionadas con la exportación en pie, por un lado se menciona la alta dependencia del mercado turco, el principal destino del ganado exportado, y por otra parte la probable disminución de la oferta de novillos para faena.

Sobre el primer punto el consignatario dijo que es poco relevante, porque hay otros mercados, y si hay algún problema se puede seguir produciendo esos toritos para faena.

“No hay que olvidarse que nuestros competidores, Brasil, Paraguay, el norte de Argentina faenan machos sin castrar, mientras que nosotros tenemos clasificaciones en el Instituto Nacional de Carnes (INAC) que catalogan a los animales enteros como industria. Son culturas que hay que cambiar para que esos animales vayan a la industria con valores iguales a los de los novillos, porque tienen una carne excelente y ningún tipo de problema”, planteó.

“Para mí la carne de un torito de 2 años puede ser incluso mejor que la de un novillo. Son temas culturales que se tienen que ir cambiando”, dijo.

Recientemente el INAC habilitó el consumo de carne de toro. “Para mí la carne de un torito de 2 años puede ser incluso mejor que la de un novillo. Son temas culturales que se tienen que ir cambiando”, dijo.

Sobre el otro punto dijo que está de acuerdo con Eduardo Urgal, director de Frigorífico Pando, en que el problema radica en acceder a los mercados y en competir en iguales condiciones con el resto del mundo.

“Tenemos que estar codo a codo con la industria para superar a los competidores. Pero necesitamos iguales condiciones, porque Uruguay está pagando cerca de US$ 300 millones en aranceles, que si se transfieren al precio del ternero la exportación de ganado en pie queda fuera del mercado y se faenan todos acá”, comentó.

Escuche la entrevista:

https://soundcloud.com/user-856587651/pablo-valdez