“Una situación climática desfavorable, determinó que disminuyera la oferta de pasto y en consecuencia, la productividad. Por otra parte, hubo una mejora en los precios de las haciendas vacunas, el que disminuyó al finalizar el ejercicio, impactando negativamente en el producto bruto. También la caída en los precios de las lanas finas tuvo consecuencias en el ingreso de las empresas. Y si bien hubo una disminución en los costos de producción, no fue suficiente para mejorar los ingresos”.

Esa fue la presentación que hizo el Ing. Agr. M.Sc. Carlos Molina, al presentar los resultados del Monitoreo de Empresas Ganaderas, resultado del trabajo de gestión contenido en las denominadas Carpetas Verdes.

Molina señaló que las empresas de ciclo completo del Norte y Litoral Norte, disminuyen los ingresos en 18% respecto al ejercicio 18/19, llegando a 93 US$/ha. Del mismo modo, las de ciclo completo del Este-Noreste-Centro/Este, también redujeron sus ingresos en 20%, alcanzando los 89 US$/ha en este ejercicio.

En relación a las empresas criadoras, en el Norte y Litoral Norte del país, alcanzaron los 70 US$/ha, un 9% menos que los resultados del año anterior, y las de Este-Noreste-Centro/Este del país, se redujeron en 19%, llegando a 73 US$/ha.

Lo que sigue, es el informe elaborado por el Ing. Molina al respecto.

INTRODUCCIÓN

Esta información es generada en el Programa de Monitoreo de Empresas Ganaderas, a través del cual, el Instituto Plan Agropecuario releva información de un conjunto de empresas, que sus titulares voluntariamente comparten. Para este relevamiento que se realiza anualmente desde el año 2000, se utiliza como herramienta de registración, la tradicional “Carpeta Verde del Plan Agropecuario”. Este es el décimo noveno ejercicio analizado, posicionando al Programa de Monitoreo y al Plan Agropecuario como una fuente de información confiable en el ámbito ganadero que permite tener información comparable entre años.

Este programa no pretende, ni es su objetivo, ser representativo del universo total de empresas ganaderas del país y sus promedios, ya que no es posible debido a su constitución, cantidad de empresas, características de las mismas, motivos de participación, etc. Igualmente entendemos que nos ubica en una posición de privilegio desde dónde tenemos la posibilidad de observar a las empresas y conocer sus resultados con un foco muy preciso. En este ejercicio participan nuevamente del análisis, en el orden de 100 empresas ganaderas de todo el país.

Este programa no pretende, ni es su objetivo, ser representativo del universo total de empresas ganaderas del país. Participaron unas 100 empresas

Estamos convencidos que es relevante esta información para los productores ganaderos que participan en el Programa. El hecho de contar con información propia, objetiva y confiable, con la mirada puesta en lograr un mejor control de sus empresas y tomar decisiones más y mejor informados contribuye con el aumento de la competitividad de las mismas. En el mismo sentido, es muy importante para el Plan Agropecuario contar con dicha información predial, para entender mejor cómo son, cómo funcionan y qué resultados obtienen estas empresas, insumo de suma importancia para una institución de extensión.

LOS RESULTADOS DE LAS EMPRESAS GANADERAS

Como es costumbre, las empresas son agrupadas por sistema de producción. Se analizan separadamente empresas que realizan ciclo completo en vacunos y empresas que se dedican a la cría vacuna.

En el ejercicio 2014-2015 comenzamos a agrupar las empresas por zona agroecológica, debido a eventos climáticos diferenciales ocurridos en aquel ejercicio.

En este ejercicio, al igual que en el ejercicio pasado, mantenemos esa forma de presentación.

El ejercicio se caracterizó, desde el punto de vista climático, por ser uno con diversidad en su comportamiento, afectando de manera diferente, las distintas zonas del país

Fundamentalmente en el este-noreste y centro se verificó un déficit hídrico de alta magnitud; mientras que en otras zonas del país la magnitud fue relativamente menor. Esta situación trajo de la mano un menor crecimiento de las pasturas, diferente a lo sucedido en 18-19; pero similar a lo ocurrido en 17-18. Parece claro que los eventos climáticos adversos son más  frecuentes; por tanto es imprescindible para enfrentar mejor esta realidad; empresas con mayor capacidad de adaptación.

Esta situación climática ocurrida, menos favorable para la producción ganadera en general, dejó nuevamente como consecuencia una amplia diversidad de situaciones en cuanto a los resultados logrados por los productores tanto en lo productivo como en lo económico y en lo financiero.

CICLO COMPLETO DEL NORTE, LITORAL NORTE Y CENTRO NORTE

Para tener una aproximación al tamaño de las empresas, la superficie promedio de éstas es de 1.700 ha, con un índice CONEAT promedio de 81. La estabilidad en los últimos años en la superficie explotada y en el índice CONEAT es una característica en estas empresas   monitoreadas.

El área con mejoramientos forrajeros en este ejercicio presenta un mantenimiento respecto al ejercicio pasado, ubicándose en el orden del 8%. La dotación animal medida en UG/ha, presenta un leve cambio respecto al ejercicio pasado. Luego de varios ejercicios de crecimiento interrrumpido en 17-18; retoma el crecimiento y se ubica en 0,65 UG/ha vacunas.

Mientras que la dotación ovina se reduce 13 %, ubicándose en 0,07 UG/ha. La dotación total se mantiene sin cambios, en el orden 0,73 UG/ha.

La tasa de marcación vacuna se mantiene sin variaciones, en el orden de 83%, valores por cierto muy destacados. Por su parte las vacas entoradas por hectárea se incrementan 8% y llegan a valores de 0,26 por hectárea.

La productividad vacuna, medida en kilos de carne producida por hectárea, luego de una fuerte caída registrada en 17-18; en este ejercicio crece 1%, ubicándose en los 92 kg/ha. La producción medida a través de la carne equivalente alcanza los 105 kilos por hectárea.

Los precios logrados por los productores por la venta de sus vacunos vuelven a crecer, en esta oportunidad crecen 3% respecto al 18-19, ubicándose en 1,79 dólares por kilo de peso vivo.

También los precios recibidos por los productores por los lanares crecen, lo hacen 3% respecto al ejercicio pasado. Por su parte, el precio de la lana desciende en todas sus finuras; desde 5% a 26%; ubicándose en 2,93 y 6,25 dólares por kilo de vellón respectivamente.

Así como en el ejercicio pasado ocurrió una fuerte valorización de stock vacuno; que impactó positivamente en el resultado económico del ejercicio; en este ejercicio sucedió la situación inversa. El precio de las haciendas se redujo al final del ejercicio respecto al inicio del mismo, en el orden de 13-15 %.

También el estado de las haciendas (kilos de peso vivo en el campo) fue inferior al final del ejercicio que al inicio, a causa de la sequía que afectó gran parte del país; esta situación también afecta negativamente el Producto Bruto y por tanto el resultado económico de las empresas.

El comportamiento del Producto Bruto viene dado, en parte por el leve crecimiento de la productividad vacuna, el crecimiento del precio de venta vacuno y el decrecimiento de la valorización del stock. Por el lado de los ovinos se verifica un mantenimiento de los kilos producidos y un crecimiento del precio recibido.

Por el lado de la lana, se registra una menor productividad y un también menor precio de venta.

El Producto Bruto decrece 14% respecto al ejercicio anterior, ubicándose en 173 US$/ha.

El costo de producción muestra un decrecimiento respecto al ejercicio pasado, del orden del 9%. Aunque si se analiza el valor de los costos en un plazo más extenso, los mismos se ubican en el orden del 10% por encima del promedio de 19 ejercicios. El costo de producción se ubica en los 80 US$/ha (sin incluir pagos por arrendamientos e intereses de deuda). El efecto dólar, valorización de 20% en el ejercicio; y el nivel de inflación (7,5 a 11%), manifiestan sus efectos en el costo de producción, logrando una reducción.

El Ingreso de Capital (Producto Bruto – costos económicos de producción), decrece 18%, ubicándose en 93 US$/ha.

En tanto el Ingreso Neto (Ingreso de Capital-pago por arrendamientos-pago por intereses), que difiere del Ingreso de Capital en que se consideran dentro de los costos los pagos por arrendamientos y por intereses de deuda (lógicamente en caso que existan realmente), también decrece, llegando a valores de 68 US$/ha.

Según Molina este ejercicio 2019/2020, aún siendo bajista con respecto al anterior, fue el segundo mejor en términos de ganancia en los 18 años en que se realiza el monitoreo de carpetas verdes

CICLO COMPLETO DEL ESTE-NORESTE Y CENTRO-ESTE

La superficie promedio de estas empresas es de 997 ha, con un índice CONEAT promedio de 88. Estas dos variables estructurales presentan cambios muy marginales respecto a los ejercicios anteriores.

El área con mejoramientos forrajeros en este ejercicio presenta un decrecimiento; llegando a valores de 20% de la superficie total.

Por el lado de la dotación, la misma se mantiene sin cambios. La dotación total alcanza valores de 0,78 UG/ha. Mientras que los vacunos se mantienen sin cambios, llegando a valores de 0,72; los lanares se reducen levemente, alcanzando 0,04 UG/ha.

Por su parte la producción vacuna, medida en kilos de carne producida por hectárea, luego de la recuperación registrada en el ejercicio pasado, en este ejercicio cae. Los efectos del evento climático adverso se hacen más tangibles aún, y la productividad vacuna se reduce 16%. La misma se ubica en 94 kg/ha.

Mientras que la carne ovina se reduce nuevamente, y en este ejercicio la reducción alcanza al 11%, llegando a 4,1 kg/ha; la lana aumenta, llegando a 1,7 kg/ha. La producción medida a través de la carne equivalente alcanza los 102 kg/ha, valor 15% inferior al ejercicio pasado.

Al igual que para los productores del norte-litoral norte y centro-norte, los precios recibidos por los vacunos crecen. Los precios registran un crecimiento del orden del 9% respecto al precio promedio recibido en el 2018-2019. El precio de venta de los ovinos también crece, en el orden del 2%; mientras que por el contrario la lana reduce su precio de venta en 4% (tipo Corriedale).

El Producto Bruto de estas empresas presenta una caída respecto al ejercicio anterior, explicado cómo se describió líneas arriba, en parte por el impacto de la caída de la valorización del stock de haciendas al final del ejercicio, como también el menor estado de las mismas (menos kilos).

El producto bruto cae 14 %, ubicándose en 181 US$/ha. El rubro vacuno en estas empresas es el 88% del producto total

Los costos de producción, también para estas empresas retroceden respecto al ejercicio pasado. El decrecimiento es de 7% respecto al ejercicio 2018-2019; alcanzando los 92 US$/ha. A pesar del comportamiento descendente de los costos en este ejercicio, el valor del costo se encuentra en el orden de 8% por encima del valor promedio de 19 ejercicios.

El resultado final medido a través del Ingreso de Capital cae 20% respecto a 2018-2019, alcanzando los 89 US$/ha. Mientras que para los arrendatarios, medido el resultado a través del Ingreso Neto, logran 63 US$/ha, frente a los 85 US$/ha logrados en el ejercicio pasado.

CRIADORAS DEL NORTE, LITORAL NORTE Y CENTRO NORTE

Las empresas criadoras del Norte, Litoral Norte y Centro Norte participantes del Monitoreo explotan una superficie de 735 ha con un índice CONEAT promedio de 72. Estas variables no presentan cambios importantes en este ejercicio respecto al ejercicio pasado.

El nivel de mejoramientos forrajeros presenta un leve crecimiento, llegando a 9% de la superficie total.

La dotación vacuna en estas empresas crece 2%. Se ubica en 0,53 UG/ha. Por su parte la dotación lanar se mantiene, y se ubica en 0,23 UG/ha. Es en estas empresas donde los lanares tienen una muy destacada presencia. La dotación total es de 0,79 UG/ha.

La marcación en vacunos alcanza valores de 73%, 2 % superior al ejercicio pasado.

Respecto a las vacas entoradas por hectárea tienen un crecimiento menor, ubicándose en 0,31 vaca entorada/ha.

La producción total de estas empresas, medida en kilos producidos por hectárea se mantiene sin cambios, llegando a 92 kilos de carne equivalente por hectárea. La productividad en vacunos se mantiene sin cambios, se ubica en 65 kilos por hectárea.

Por su parte la productividad en carne del rubro ovino en estas empresas se mantiene en los 15 kg de carne/ha. La producción de lana también incambiada, llega a 5 Kg/ha.

Al igual que para las empresas ciclo completo, los precios de venta de los vacunos logrados por los productores crecieron. El crecimiento del precio de los vacunos vendidos fue de 9% respecto al ejercicio pasado.

El precio promedio por kilo de carne vacuna (peso en pie) llegó a valores de 1,85 US$/kg. En el caso de los ovinos, el precio de la carne crece 6% respecto al ejercicio anterior, llegando a valores de 1,70 US$/kg. Mientras que el precio de las lanas más gruesas se reduce a US$ 2,60 por kilo de vellón; las más finas se ubican en US$ 6,71 por kilo vellón.

Frente a un mantenimiento de la productividad vacuna y al crecimiento de sus precios, el mantenimiento de la productividad ovina en carne y en lana y el crecimiento de los precios ovinos y la reducción del precio de las lanas, el Producto Bruto de estas empresas cae. También impacta en el comportamiento del Producto Bruto, lo ya manifestado para las empresas ciclo completo, referido a valorización y peso. Es en estas empresas en las que la caída del valor de las lanas más finas impacta más fuerte en el resultado.

El Producto Bruto para este ejercicio  alcanza valores de 156 US$/ha. Este valor representa un descenso de 6% respecto al ejercicio pasado

También en estas empresas los costos se reducen respecto al 18-19, en el orden del 3%.

Los costos de producción llegan a valores de 86 US$/ha. Manteniéndose en valores 5% por encima del promedio, si se analiza la evolución de largo plazo.

El resultado final de estas empresas, medido a través del Ingreso de Capital cae respecto al ejercicio pasado, ubicándose en 70 US$/ha. El descenso es del orden del 9%. Mientras que el Ingreso Neto (arrendatarios) también se reduce, logrando valores de 44 US$/ha; 15% inferior que en el ejercicio pasado.

CRIADORAS DEL ESTE-NORESTE Y CENTRO-ESTE

Por su parte las empresas criadoras del Este-Noreste y Centro-Este del país participantes del Monitoreo explotan una superficie de 654 ha con un índice CONEAT promedio de 77. El área mejorada ocupa el 22% de la superficie total.

La dotación vacuna se reduce 1%, alcanzando valores de 0,68 UG/ha. Mientras tanto la dotación ovina también se reduce, llegando a 0,06 UG/ha. La dotación total es de 0,77 UG/ha, 4% inferior que en el ejercicio pasado. Las decisiones de los productores para hacer frente a la situación climática adversa, impactó en la dotación de las empresas.

En estas empresas la tasa de marcación en vacunos cae 4%, y se ubica en 79%. A pesar del descenso, estas empresas se continúan caracterizando por valores elevados de marcación en vacunos. Respecto a las vacas entoradas por hectárea, continúan registrando altos valores, incluso en este ejercicio crecen 7%, y se ubican en 0,46 vaca entorada por ha.

La producción en vacunos, luego de un ejercicio de destacado crecimiento como fue el 18-19; se reduce en este ejercicio. El efecto sequía comienza a pasar su factura, la producción se reduce 14%, alcanzando 94 kilos por hectárea.

Por su parte la producción ovina, asociada a la reducción de ovinos, cae 17%. La producción total, cae 13%, ubicándose en los 104 kilos de carne equivalente por hectárea.

En este ejercicio, para estos productores los precios por las haciendas vacunas también crecen, y lo hacen 6%, alcanzando un valor promedio de 1,91 US$ por kilo de vacuno en pie.

Respecto a los precios de los lanares, también en este ejercicio crecen, lo hacen 17%;  ubicándose en 1,60 US$ por kilo. Por su parte las lanas más gruesas caen 22%, ubicándose en 2,20 US$ por kilo (no se producen lana fina en este grupo de productores).

El descenso de la producción vacuna (14%), el crecimiento de los precios vacunos (6%), el descenso también de la producción lanar, el crecimiento de los precios lanares (escasísimo peso relativo en la composición del producto bruto), resulta en un descenso en el Producto Bruto de estas empresas.

El Producto se ubica en los 170 US$/ha, valor 11% inferior al registrado en el ejercicio pasado. El componente más importante del Producto Bruto es el vacuno, con un peso relativo de 92%

Por su parte los costos de producción en estas empresas, también muestran un descenso respecto al ejercicio pasado, del orden de 4% ubicándose en 97 US$/ha.

El Ingreso de Capital desciende, pasando de 90 a 73 dólares por ha; mientras que el Ingreso Neto también cae y se ubica en 50 dólares por ha.

SÍNTESIS FINAL

La disponibilidad de información objetiva con la que se cuenta en este Programa, nos permite realizar un análisis consistente y profundo de las situaciones a nivel de empresa ganadera.

Los resultados obtenidos por este núcleo de empresas ganaderas en el presente ejercicio y su comportamiento respecto al ejercicio anterior muestran nuevamente una alta diversidad de situaciones.

Desarrollando actividades en el “mismo ambiente” en general, el ingreso de  capital se mueve entre -30 y 298 dólares por ha; sin dudas esto muestra la magnitud de la diversidad

Este nivel de diversidad de resultados nos permite decir también, que si bien el ambiente fue más favorable que en el 2018-2019 en lo económico, pero no necesariamente en lo climático; existen empresas con dificultades, que aún no han podido ser superadas.

Si bien en estas empresas no se identifican niveles de endeudamiento generalizado, se observan casos puntuales en los que el endeudamiento ha crecido y también casos en que los ahorros generados en ejercicios anteriores se han reducido de manera importante. La situación financiera en estos casos es una restricción adicional en la toma de decisiones.

Por su parte, los productores que arrienda el total o parcialmente la superficie que explotan, con precios de renta que se mantienen con escasa variación, comportándose prácticamente como un costo fijo, continúan en una situación de desventaja frente a propietarios.

La caída del Ingreso de Capital y del Ingreso Neto para el ejercicio 2019-2020, es resultado por un lado de un ambiente desde lo climático menos favorable que en 2018-2019 y por otro lado por el comportamiento de los precios vacunos. El ambiente “climático” menos favorable, determinó para un número importante de empresas caídas en los niveles de producción y caída en los kilos stockeados en los animales en el campo.

Mientras que por el lado de los precios, a pesar de una mejora de los precios de venta de los vacunos, la caída de los precios al final del ejercicio, impacta negativamente en el producto bruto (diferencia de inventario), contrariamente a lo sucedido en el ejercicio 2018-2019.

a pesar de una mejora de los precios de venta de los vacunos, la caída de los precios al final del ejercicio, impacta negativamente en el producto bruto (diferencia de inventario), contrariamente a lo sucedido en el ejercicio 2018-2019

También la caída en el precio de las lanas, aporta su impacto negativo sobre todo en empresas del Norte del país. La reducción del ingreso, se verifica a pesar de una reducción de los costos de producción; excepto las rentas que permanecen en general sin cambios en sus valores.

Observamos nuevamente que la forma de responder de los sistemas de producción frente a un ambiente externo “similar” es muy diversa y particular de cada uno. Esta respuesta entendemos está muy asociada, más en este ejercicio, a cómo las empresas vienen desempeñándose desde “antes”.

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