En un contexto donde la región redefine su política sanitaria frente a la fiebre aftosa, Uruguay se prepara para dar un paso estratégico: incorporarse al Banco Regional de Vacunas (Banvaco), una iniciativa que integran Brasil, Paraguay, Ecuador y Bolivia, y que actualmente se encuentra en proceso de reestructuración técnica y financiera.

La importancia del instrumento fue destacada en el Taller Regional realizado hace unos días en Asunción, particularmente durante la presentación dedicada exclusivamente al Banvaco, a cargo de Panaftosa.

El Director General de los Servicios Ganaderos del MGAP, Dr. Marcelo Rodríguez, que participó del encuentro, dijo que “independientemente de si vacunamos o no vacunamos, debemos asumir que puede entrar un virus para el que no tenemos cobertura. El banco permite tener antígenos y vacunas listas para actuar rápido. Y la aftosa siempre se le gana con una respuesta rápida”.

“independientemente de si vacunamos o no vacunamos, debemos asumir que puede entrar un virus para el que no tenemos cobertura”

Consideró que el banco es una herramienta vital frente a serotipos Asia 1, SAT 1, SAT 2 y SAT 3, para las cuales Uruguay no vacuna.

“Contar con un banco de antígenos y vacunas es lo que marca la diferencia entre poder contener y controlar rápidamente un foco o enfrentar una situación de mucho mayor impacto”, subrayó.

Uruguay ya comunicó formalmente su voluntad de ingreso durante la Cosalfa llevada a cabo en Santa Cruz de la Sierra este año, y trabaja para completar los requisitos técnicos y financieros antes de 2026.

El banco opera con un modelo de reserva de antígenos y formulación rápida, capaz de producir dosis específicas en pocos días

El banco opera con un modelo de reserva de antígenos y formulación rápida, capaz de producir dosis específicas en pocos días, en coordinación con productores de vacuna con calidad certificada y asesorado por especialistas técnicos de la región.

Rodríguez enfatizó: “Es una inversión mínima comparada con el costo de no estar preparados”.

Fuente: MGAP