El director de Caldeyro Victorica y vicepresidente de la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales analizó el dinamismo de las compraventas, destacó negocios agrícolas por encima de U$S 13.000 por hectárea en Soriano y explicó qué buscan los inversores nacionales y extranjeros. La escasa oferta y el buen momento de la ganadería sostienen los precios, afirmó.

“El mercado sigue firme, muy firme”, aseguró Rodolfo Victorica al describir el comportamiento de las compraventas de campos en Uruguay. El director de Caldeyro Victorica Bienes Raíces y vicepresidente de la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales destacó que, después de un comienzo de año “medio tibio”, la actividad ganó dinamismo y los compradores uruguayos participan a la par de los extranjeros, incluso en operaciones de los establecimientos de mayor valor.

En entrevista con Agronegocios Sarandí, el operador señaló que durante 2026 se han concretado ventas a un ritmo similar o superior al de 2025, con precios sostenidos por la escasa oferta. Como ejemplo, mencionó negocios de campos agrícolas en Soriano que superaron los U$S 13.000 por hectárea y fueron realizados por inversores nacionales.

Para Victorica, el buen momento de la ganadería ha contribuido a mantener la firmeza de los valores de la tierra. A ese escenario se suman perspectivas favorables para la soja, que también respaldan el interés por los establecimientos agrícolas.

“Hay poca oferta y cuando aparece ya hay demanda”

El interés por los campos agrícolas de mayor productividad es uno de los rasgos que Victorica destacó del mercado actual. Según explicó, la disponibilidad de establecimientos es reducida y, cuando surge una oportunidad, encuentra compradores dispuestos a avanzar.

“Hay poca oferta y cuando aparece ya hay demanda”, resumió. En ese contexto ubicó las operaciones concretadas en Soriano por encima de los U$S 13.000 por hectárea, en campos que describió como de muy buena calidad.

El operador consideró que alguno de esos negocios podría haber alcanzado un precio récord y subrayó especialmente el origen del capital: “Lo hace gente de acá, de Uruguay”.

Su evaluación es que los compradores nacionales tienen una presencia activa y capacidad para competir por los mejores establecimientos. Recordó que, entre 2003 y 2008, algunos inversores uruguayos se mantuvieron más expectantes, observando la evolución del mercado, pero sostuvo que actualmente están “a la par” de los extranjeros.

En esa participación local identificó un componente importante del movimiento de compraventas de tierras, tanto por las inversiones realizadas como por la circulación de activos que generan.

Operaciones que movilizan el mercado

Consultado por ejemplos de negocios de gran escala, Victorica mencionó la compraventa de casi 26.000 hectáreas vinculadas a Arrozal 33, en el este del país.

Destacó la dimensión de esa operación para Uruguay y el hecho de que una sola empresa, UAG, adquiriera esa superficie. A su juicio, el ingreso de nuevos actores y la salida de otros reflejan un mercado en movimiento.

“Se va uno, entra otro y siguen moviéndose los capitales”, expresó. Consideró positivo que las inversiones circulen y señaló que persiste el interés de extranjeros, fondos y compradores uruguayos por adquirir tierras.

Las referencias por tipo de campo

Victorica ubicó en torno a U$S 4.000 por hectárea la referencia para campos ganaderos buenos, tomando como orientación un índice Coneat 100. Aclaró que la ubicación y las características de los suelos son determinantes para establecer el valor de cada propiedad.

Para los campos mixtos, mencionó referencias de entre U$S 7.000 y U$S 8.000 por hectárea. En el segmento forestal, señaló valores de entre U$S 3.500 y U$S 4.000, aunque advirtió que la demanda perdió intensidad respecto a períodos anteriores.

También describió un mayor movimiento en campos arroceros y en el noreste del país, donde la participación de compradores brasileños ha contribuido a concretar operaciones importantes.

Según explicó, esa región había atravesado años de menor actividad y ahora muestra un renovado interés comprador.

Uruguay como “refugio sólido”

Victorica vinculó parte de la presencia brasileña con el contexto político de ese país y las expectativas electorales. Recordó que, en otros momentos, los cambios políticos en Argentina y Chile también impulsaron movimientos de capitales hacia el mercado rural uruguayo.

En el caso de Brasil, afirmó que ya se han concretado adquisiciones de gran escala en el noreste del país.

A esa demanda se agrega la actividad de fondos de otros orígenes. El empresario mencionó un fondo alemán y otro estadounidense que han comprado campos y continúan buscando oportunidades.

“Uruguay es un refugio sólido”, sostuvo, al explicar la percepción que tienen esos inversores. Destacó la estabilidad política como uno de los atributos que respaldan el interés por el país.

Precisó que los fondos que conoce orientan sus inversiones hacia establecimientos agrícolas de alta productividad, por considerar que ofrecen mayores posibilidades de renta. Esos campos, indicó, se encuentran entre los más buscados.

Las gestiones de la cámara ante Colonización

Además de su análisis del mercado, Victorica se refirió al trabajo de la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales (CUIR), de la que es vicepresidente. Destacó el crecimiento de la gremial y el esfuerzo que implica consolidar ese espacio de representación.

Uno de sus principales objetivos es lograr el reconocimiento del trabajo de intermediación cuando el Instituto Nacional de Colonización adquiere un campo cuya comercialización fue promovida por una inmobiliaria.

“Es uno de los grandes desafíos que tenemos”, afirmó. Explicó que la cámara ha mantenido reuniones con las autoridades y presentado propuestas para encontrar una solución.

Aunque reconoció las dificultades que supone modificar el marco legal, destacó que existe disposición al diálogo. La gremial, señaló, continúa aportando argumentos para avanzar hacia un entendimiento.

Al cierre de la entrevista, Victorica también adelantó que trabaja en una renovación de la identidad visual de su actividad empresarial. Explicó que se trata de un cambio de imagen, que mantiene “la misma trayectoria” y “el mismo compromiso de siempre”, y que tendrá una difusión más amplia próximamente.