El productor agrícola admitió que las cosechas de cultivos de invierno significaron «oxígeno para seguir adelante».
El productor Carlos Dalmás destacó el esfuerzo que realizaron las empresas agrícolas para seguir sembrando luego de la muy mala cosecha de cultivos de verano del año pasado.
“El productor tiene que seguir para lograr pagar las cuentas. Hay situaciones diversas, pero en general se pudo seguir. Esta zafra de invierno significó un poco de oxígeno para seguir adelante. Deseamos que esta zafra de verano sea buena, porque será definitoria para muchas empresas”.
El productor admitió que la campaña de invierno fue una buena, y aunque la encuesta de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIE) señala un récord, Dalmás cree que se deberían revisar los resultados, ya que las entrevistas con los encuestados se hicieron cuando faltaba entre 25% y 30% por cosechar en la zona de Colonia, antes de las lluvias que hicieron mermar los rendimientos.
«En nuestro caso fue un mejor año para cebada que para trigo”
“Los resultados de las chacras que se cosecharon primero fueron mejores a las que se cosecharon por último, estas tuvieron problemas por los excesos de lluvias de la última quincena de diciembre, así que por lo tanto es probable que los promedios bajen un poco. De todos modos fue un año de promedios buenos. En nuestro caso fue un mejor año para cebada que para trigo”, comentó.
En cuanto a la calidad, señaló que cuando inició la cosecha fue muy buena, tanto en trigo como en cebada. Con la primera lluvia lo que más quedaba por cosechar era trigo, después de las primeras precipitaciones se siguió cosechando con calidad panadera, pero con la segunda lluvia la calidad bajó mucho y se pasó a cosechar para forraje; con las cebadas que quedaban pasó lo mismo, “pero estamos hablando de un volumen total de 10% o 15%”, explicó.
«Los ataques de palomas le restaron muchísimos kilos a la colza. Es muy difícil estimar las pérdidas, pero el daño fue importante”
Dalmás señaló que los negocios de trigo y cebada fueron bastante parejos, porque los costos de los dos cultivos son similares. Recordó que antes la cebada era un poco más cara por el manejo sanitario que requería, pero ahora ambos cultivos enfrentan problemas sanitarios y hay que invertir bastante en fungicidas. Por otra parte, los precios también son bastante parecidos.
Señaló que la ventaja que tiene la cebada es que generalmente paga menos flete, porque se entrega en planas más cercanas a los campos y eso hace que el negocio sea apenas mejor que el del trigo.
«La soja no va tener que pagar casi ninguna cuenta de los cultivos de invierno, lo que ya es una buena noticia”
Sobre la colza dijo que tuvo rendimientos buenos, pero también varios problemas, fundamentalmente por ataque de palomas, que le restaron muchísimos kilos. “Es muy difícil estimar las pérdidas, pero el daño fue importante”, admitió.
Dijo que hubo rendimientos que fueron desde los 1.500 hasta los 2.000 kilos por hectárea, rendimientos buenos pero que no dejan demasiado margen.
“Consideramos que si los cultivos de invierno permiten pagar la mitad de la renta del campo ya logramos un empate. La soja no va tener que pagar casi ninguna cuenta de los cultivos de invierno, lo que ya es una buena noticia”, destacó.
Escuche la entrevista completa:
https://soundcloud.com/user-856587651/carlos-dalmas







