El deterioro financiero de los productores y la menor cobertura frente a pérdidas climáticas marcan las prioridades del sector para 2027.
El endeudamiento, el acceso al financiamiento y los seguros rurales encabezan las demandas del agro brasileño al próximo gobierno, según un relevamiento de CNN Brasil entre productores, inversores y representantes sectoriales.
La presión financiera se refleja en la morosidad del crédito rural a personas físicas: pasó de 0,8% en diciembre de 2022 a 9,7% en agosto de 2026, según datos del Cepea citados por el medio.
El encarecimiento del financiamiento agravó las dificultades. Entre 2021 y 2025, la tasa media de esos préstamos aumentó de 6,3% a 12,2% anual, reduciendo el margen para invertir.
La protección frente al clima también perdió alcance. Las pólizas con subsidio federal cubrieron unos 3,2 millones de hectáreas en 2025, frente a 7,27 millones en 2024. Estas cifras corresponden al programa de subvención y no a todo el mercado asegurador.
Además de atender las deudas, el próximo gobierno enfrentará reclamos por crédito oportuno, capacitación laboral e innovación. La dependencia de fertilizantes importados y las exigencias ambientales de los compradores completan la agenda.
Una jornada decisiva en Brasil
Este domingo 25 de octubre se celebra la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que se enfrentan Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). Los brasileños definirán quién conducirá el país durante el período 2027-2030.
Quien resulte electo tendrá entre sus desafíos recuperar la capacidad de inversión de los productores y fortalecer las herramientas de financiamiento y protección frente a las pérdidas climáticas.
Fuente: CNN Brasil, nota de Isadora Camargo publicada el 24 de octubre.







