El mes termina con los mercados de materias primas atravesados por un factor que excede largamente a los fundamentos tradicionales de oferta y demanda.
El petróleo Brent volvió a superar los U$S 90 por barril este lunes, después de una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán, mientras los granos cerraron un mes de fuerte recuperación en Chicago, especialmente para trigo y maíz.
En la última rueda, sin embargo, apareció una toma de ganancias: el trigo diciembre corrigió desde los máximos de tres años alcanzados la semana pasada, mientras el maíz logró terminar ligeramente positivo y la soja mostró un comportamiento dispar entre posiciones.
El cierre deja dos corredores marítimos como variables centrales para setiembre: el estrecho de Ormuz para la energía y el mar Negro para los granos.
El petróleo vuelve sobre los U$S 90
El Brent marcó en la referencia de Las Pizarras de LosAgronegocios U$S 90,73 por barril , con una suba de U$S 2,51 respecto de la referencia anterior.
La explicación del movimiento fue fundamentalmente geopolítica. Estados Unidos atacó objetivos iraníes en la isla de Larak, cerca del estrecho de Ormuz, e Irán respondió con misiles contra bases estadounidenses en Jordania. Fue una reanudación significativa de las hostilidades después de varias semanas en las que el mercado había comenzado a considerar la posibilidad de cierta distensión.
El efecto inmediato fue recuperar parte de la prima de riesgo que el petróleo había perdido durante la última semana.
La importancia de Ormuz sigue siendo determinante. Aunque el tránsito de buques se ha recuperado parcialmente respecto de los peores momentos del conflicto, permanece afectado y las negociaciones para garantizar el transporte no han producido hasta ahora una solución definitiva.
Reuters señaló este lunes que el consenso de 31 analistas consultados proyecta un Brent promedio de U$S 85,08 por barril durante 2026, precisamente por la persistencia de riesgos sobre la oferta de Medio Oriente.
Por eso, el cierre de agosto deja una señal clara: el mercado petrolero sigue teniendo dificultades para desprenderse de la prima geopolítica.

Trigo: agosto termina con una corrección, pero no con la desaparición del riesgo
El trigo diciembre de Chicago terminó este lunes en U$S 284,83 por tonelada, US$ 3,15 por debajo de la jornada anterior.
La baja se produjo después de que el contrato alcanzara la semana pasada sus valores más altos en tres años. Dow Jones atribuyó el retroceso principalmente a toma de ganancias y cierre de posiciones en la última sesión de agosto, luego de la fuerte escalada previa.
Pero la rueda fue particularmente interesante, porque mostró hasta qué punto el mercado está reaccionando a cada novedad procedente del mar Negro.
Turquía anunció este lunes que elaboró una propuesta para intentar garantizar nuevamente el tránsito seguro de granos y que mantiene contactos con Rusia y Ucrania. La iniciativa apunta a recuperar un mecanismo similar al acuerdo del mar Negro negociado originalmente por Turquía y la Organización de las Naciones Unidas.
La posibilidad contribuyó a presionar inicialmente las cotizaciones. Sin embargo, durante la jornada el trigo recortó parte de sus pérdidas ante reportes de que el presidente ruso Vladimir Putin había rechazado una propuesta para establecer corredores seguros para las exportaciones.
Es decir, el mercado bajó, pero el problema que provocó la escalada de agosto continúa abierto.
Reuters informó este lunes que Rusia está redireccionando parte de sus exportaciones de granos hacia puertos del Báltico, debido a las alteraciones en el mar Negro y el mar de Azov. Esos dos corredores habían movilizado 46,3 millones de toneladas durante la campaña julio 2025-junio 2026, aproximadamente 90% de las exportaciones marítimas rusas de granos.
La infraestructura alternativa tiene capacidad limitada. Las estimaciones recogidas por Reuters indican que las distintas alternativas podrían compensar apenas alrededor de la mitad de los volúmenes afectados.
La corrección de este lunes, entonces, debe interpretarse con cuidado: hubo toma de ganancias después de una suba muy fuerte, pero todavía no existe una solución estructural para el comercio de granos del mar Negro.

Maíz: un mes de recuperación que deja al mercado mirando los rindes
El maíz diciembre terminó en US$ 211,56 por tonelada, prácticamente estable en la última jornada (+US$ 0,39/t), pero fue bastante más relevante cuando se mira agosto completo.
Los futuros de maíz habían alcanzado durante el mes máximos de varios años, impulsados fundamentalmente por una revisión de las expectativas productivas en Estados Unidos. El mercado comenzó a cuestionar los elevados rindes que se descontaban anteriormente y los fondos especulativos construyeron una importante posición comprada.
Los fondos administrados acumulaban una posición neta comprada superior a 376.500 contratos de maíz, después de agregar 89.470 posiciones largas solamente en la semana terminada el 25 de agosto.
Este lunes el contrato diciembre llegó nuevamente a marcar un máximo durante la sesión antes de moderar el avance.
Eso deja al maíz entrando a setiembre con un mercado mucho más sensible a cualquier modificación de las perspectivas de producción estadounidense.
Del otro lado aparece Sudamérica. La cosecha del maíz de segunda en el centro-sur de Brasil alcanzó ya 96%, mientras comenzó a avanzar la siembra del primer maíz 2026/27.
Por lo tanto, el foco empezará progresivamente a desplazarse: de las estimaciones de rendimiento y la cosecha estadounidense hacia las condiciones de implantación de la nueva campaña sudamericana.

Soja: firmeza en posiciones diferidas y señales mixtas sobre la demanda
La posición julio de 2027 utilizada por Las Pizarras avanzó U$S 1,46 por tonelada hasta U$S 483,53.
La jornada dejó señales contrapuestas.
Por un lado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) informó una nueva venta de 159.000 toneladas de soja estadounidense a destinos no especificados para la campaña 2026/27, luego de haberse conocido el viernes operaciones hacia China. Es una señal positiva para la demanda.
Por otro, las inspecciones estadounidenses de exportación de soja alcanzaron solamente 250.801 toneladas en la última semana, frente a 430.079 toneladas la semana anterior y 491.966 toneladas en igual período del año pasado.
Por eso, sería excesivo resumir el cierre de agosto simplemente como un rally impulsado por China.
La lectura más prudente es que la soja recuperó terreno durante el mes y mantiene interés comprador, pero la demanda exportadora todavía presenta señales mixtas.
Además, el mercado observa las dificultades climáticas que atraviesa la producción china. Altas temperaturas y lluvias intensas vienen afectando desde mediados de julio importantes regiones productoras de maíz y soja de China, generando dudas sobre la calidad de los cultivos.

Colza: corrección al final del mes
En Europa la colza Matif febrero de 2027 cerró la referencia de Las Pizarras en 547 euros por tonelada, con un retroceso diario de 1,75 euros.
El complejo europeo de oleaginosas continúa condicionado por la evolución del petróleo, los aceites vegetales, la canola canadiense, la soja y el euro, pero la baja de esta rueda puede describirse prudentemente como una corrección moderada al cierre del mes.

Agosto deja a los mercados mirando dos puntos del mapa
El balance del mes permite identificar dos historias dominantes y una tercera que comienza a ganar importancia.
La primera está en Medio Oriente. Seis meses de conflicto entre Estados Unidos e Irán mantienen al mercado energético condicionado por la seguridad del estrecho de Ormuz. El Brent termina agosto nuevamente por encima de US$ 90 y cualquier nueva escalada militar tiene capacidad para trasladarse rápidamente a las cotizaciones, las expectativas de inflación y, por extensión, a las decisiones de política monetaria.
La segunda está en Europa oriental. La intensificación del conflicto entre Rusia y Ucrania alteró nuevamente la logística de exportación del mar Negro, llevó al trigo a máximos de tres años y obligó a Rusia a buscar rutas alternativas. El intento de Turquía de recuperar un corredor seguro ofrece una posible vía diplomática, pero al cierre de agosto no existe todavía una solución acordada.
La tercera está en Estados Unidos. Maíz y soja comienzan setiembre entrando en la fase decisiva de definición de cosecha, después de un agosto en el que el mercado revisó sus expectativas productivas y los fondos volvieron a construir posiciones importantes, especialmente en maíz.
Agosto termina, en definitiva, con precios agrícolas más firmes, pero también con una dosis de riesgo considerablemente mayor. El desafío será determinar cuánto de esa valorización puede sostenerse por fundamentos productivos y cuánto depende de una prima geopolítica que puede cambiar rápidamente.








