Ante la proximidad del invierno y por tratarse de un negocio más largo, en Lote 21 se notó mayor cautela en la demanda de vaquillonas.
Debido a los altos precios de la reposición los números de los recriadores e invernadores se ven muy ajustados y muchos decidieron empezar a comprar vientres para no tener que comprar el 100% de los animales que necesitan, explicó en Agronegocios Sarandí el consignatario Diego De María.
El integrante de Lote 21 también señaló que en el remate realizado este martes y miércoles, se notó mayor cautela en la demanda por vaquillonas, porque se aproxima el invierno y este es un negocio de más largo plazo.
Pero también señaló que en los últimos meses los precios de las hembras jóvenes se habían aproximado bastante al de los machos, algo que no es normal que ocurra. “Las terneras y vaquillonas siempre cotizaron bastante por debajo del ternero y novillo de sobreaño, pero no ha sido así en los últimos años, se habían emparejado mucho los precios con los machos”, indicó.

En el mismo sentido agregó que hacía mucho tiempo que las terneras no cotizaban a más de U$S 2 por kilo, y que “es lógico que se despeguen los precios de hembras y machos, porque venían siendo bastante parecidos”.
También comentó que muchas veces al concluir los remates se miran los precios al kilo, pero los ganados siguieron engordando en los últimos 30 días, por lo tanto, si bien algunas categorías mantuvieron sus precios al kilo en realidad se vendieron a un precio mayor al bulto, porque pesaban bastante más.
“Quedamos muy contentos con el resultado de este remate de Lote 21, que tuvo 90% de colocación. Era una consignación muy alta. Fue un gran desafío conseguir más de 11.000 vacunos y 500 lanares y venderlos a buenos valores”, dijo.







