El Consejo de Salarios en el rubro lácteo quedó desarticulado. Si bien había acuerdo entre las partes en el incremento salarial, no lo hubo en cuanto a los términos de la cláusula de paz que se pretendía por parte de la Cámara de la Industria Láctea. Los trabajadores de las empresas volvieron a trabajar a reglamento y, en esas condiciones, la industria no volverá a negociar. Sendos comunicados de Conaprole, de las gremiales de productores y del movimiento Un solo Uruguay sentaron posiciones luego de los acontecimientos. Los compartimos.

¿ES UNA CLÁUSULA DE PAZ?

El nuevo comunicado de Conaprole señala “lamentamos profundamente la situación a la que se llegó ayer en el marco de la negociación en el Consejo de Salarios, ya que se estaba cerca de un acuerdo, pero la intransigencia del sindicato echó por tierra cualquier avance. Parece una paradoja que, aun habiendo ofrecido casi dos puntos más de aumento respecto a la pauta definida por el Poder Ejecutivo para un sector en crisis como es la lechería, no se haya llegado a buen puerto por el bien de todos”.

“Parece una paradoja que, aun habiendo ofrecido casi dos puntos más de aumento respecto a la pauta definida por el Poder Ejecutivo para un sector en crisis como es la lechería, no se haya llegado a buen puerto por el bien de todos”

Continúa estableciendo que “el gremio nos dice que la cláusula de paz pedida es ‘un disparate’, siendo que ya se está aplicando en convenios colectivos de nuestro país. Una vez más entonces, con ánimo de resolver las diferencias estuvimos dispuestos a aceptar la cláusula de paz alternativa que propuso el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, siempre y cuando se explicite que contempla también tres de los principales temas que llevaron al reciente conflicto: antigüedad, regímenes y categorías de trabajo. Porque si no abarca los temas que nos llevaron a esta situación, ¿es una cláusula de paz?”

Agrega que “en un momento donde vemos como empresas de la industria se van del país o requieren importantes apoyos de la sociedad para intentar subsistir, con serio riesgo de dejar en el camino a sus productores y trabajadores, convocamos a valorar las inigualables condiciones de trabajo existentes en la Cooperativa, a pesar del escenario crítico de la lechería nacional”.

Por último, el comunicado de la cooperativa, firmado por la Dirección, señala que “seguiremos abiertos al diálogo respetuoso con el objetivo de encontrar caminos de solución, asumiendo la responsabilidad de las decisiones que adoptamos en un momento tan complejo”.

“LOS PRODUCTORES SEGUIMOS TRABAJANDO”

“Las Gremiales Lecheras expresan su sorpresa ante la falta de acuerdo en el Consejo de Salarios, considerando que el mismo consistía solamente en agregar un anexo a la cláusula de paz planteada por el Ministerio”, establecieron a su vez la Asociación Nacional de Productores de Leche, la Intergremial, la Asociación de productores lecheros de San José, Maldonado, Parada Esperanza , y las sociedades de productores de Florida, Rodríguez, San Ramón, Maldonado y productores lecheros de Rocha.

En su comunicado, precisaron que “En el día de ayer –por el miércoles 9- concurrió a la sede gremial de ANPL el ministro Murro y nos manifestó su optimismo respecto a la solución para la empresa Pili y nos informó de un acuerdo de paz en los temas que generaron el conflicto: antigüedad, regímenes y categorías, mediante la firma de un acuerdo bipartito entre Conaprole y su Sindicato”.

“Sin embargo”, continúa el documento, “horas más tarde en el ámbito del Consejo de Salarios, el Sindicato mantuvo su intransigencia al negarse a cualquier tipo de acuerdo de paz que comprenda los temas que generaron el conflicto, y al final de la jornada iniciaron medidas que siguen incrementando los perjuicios económicos que terminamos pagando los productores con un menor valor de leche, y que agravan severamente cualquier posibilidad de futuro para Pili”.

«el Sindicato mantuvo su intransigencia al negarse a cualquier tipo de acuerdo de paz que comprenda los temas que generaron el conflicto»

“Entendemos que la discusión en el Consejo de Salarios estaba avanzada luego de que las empresas accedieran a otorgar dos puntos porcentuales por encima de la pauta del Poder Ejecutivo para un sector en crisis, sin embargo, las negociaciones fracasaron por no haber accedido el gremio a introducir en el acuerdo de paz justamente los temas por los cuales  generaron el conflicto. Parece claro que el esfuerzo de parte de los productores debe tener como mínima contrapartida la estabilidad y la paz, que al menos nos lleve a trabajar con responsabilidad y respeto”.

Finalizaron expresando “nuestra voluntad de encontrar una solución siempre y cuando la misma contemple las posibilidades del sector en medio de una profunda crisis”.

“EL REFLEJO DE LO QUE ESTAMOS VIVIENDO”

Un Solo Uruguay expresa su profunda preocupación por la situación de conflicto generada en la industria láctea, situación que no es más que el reflejo de lo que estamos viviendo como país. De esta forma se visualiza cada vez menos consciencia de futuro.

El movimiento expresa su total e irrenunciable apoyo a la producción y su agregado de valor, y a quienes luchan día a día por ella, sin las condiciones indispensables de competitividad y viabilidad. Se trata de una industria generadora de trabajo genuino, que día a día le es más difícil llevar adelante su cometido en las condiciones de nuestra economía actual.

El movimiento expresa su total e irrenunciable apoyo a la producción y su agregado de valor, y a quienes luchan día a día por ella

Se rechaza tajantemente la desconsideración, la falta de respeto y la intolerancia hacia los productores y trabajadores que quieren sacar adelante la producción lechera dejando de lado los intereses corporativos. A su vez, se exhorta a todas las partes a caminar con la grandeza necesaria en estas circunstancias, y que permitan poner el interés y la prosperidad común por encima de pequeñas y mezquinas batallas individuales.