Rodolfo Victorica destacó que las compraventas de tierras mantienen el dinamismo y los precios, sostenidos por la escasa oferta y el buen momento de la ganadería. Inversores uruguayos, brasileños y fondos extranjeros participan de negocios importantes, con especial interés por los campos agrícolas de mayor productividad.

El mercado inmobiliario rural uruguayo mantiene precios firmes y un nivel de actividad que, según Rodolfo Victorica, director de Caldeyro Victorica Bienes Raíces y vicepresidente de la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales (CUIR), se ubica a la par o por encima del registrado en 2025. Entre las operaciones recientes, destacó negocios de campos agrícolas en Soriano, que superaron los U$S 13.000 por hectárea, concretados por compradores uruguayos.

En entrevista con Agronegocios Sarandí, Victorica señaló que, después de un comienzo de año “medio tibio”, el mercado ganó dinamismo durante 2026. La concreción de operaciones de gran superficie y la participación de compradores nacionales y extranjeros reflejan ese movimiento.

“El mercado sigue firme, muy firme”, afirmó. Explicó que la escasa oferta contribuye a sostener los valores, mientras que el buen momento de la ganadería también ha tenido un papel relevante. A ese escenario se suman mejores perspectivas para la soja que, a su juicio, aportan respaldo al interés por la tierra.

Negocios de gran escala y poca oferta agrícola

Como ejemplo de las operaciones de mayor dimensión, Victorica mencionó la compra de casi 26.000 hectáreas vinculadas a Arrozal 33, por parte de UAG. Subrayó que se trata de una superficie significativa para el mercado uruguayo, especialmente al ser adquirida por una sola empresa.

“Se va uno, entra otro y siguen moviéndose los capitales”, expresó. Para el operador, esa circulación de inversiones es una señal positiva, a la que se agrega el interés sostenido de extranjeros, fondos y compradores locales.

En los campos agrícolas de mayor productividad, la combinación de poca oferta y demanda activa se traduce en valores elevados. Victorica señaló que se concretaron negocios por encima de los U$S 13.000 por hectárea en Soriano y destacó que los compradores fueron uruguayos.

“Hay poca oferta y cuando aparece ya hay demanda”, resumió sobre ese segmento. Consideró que los precios alcanzados podrían ubicarse entre los más altos del mercado, aunque no presentó una comparación estadística que permita establecer un récord.

Qué valores se manejan por tipo de campo

Como referencia para campos ganaderos buenos, Victorica ubicó los valores en torno a U$S 4.000 por hectárea, tomando como orientación un índice Coneat 100. Aclaró que la ubicación y las características de los suelos inciden en el precio de cada establecimiento.

Para los campos mixtos, señaló referencias de entre U$S 7.000 y U$S 8.000 por hectárea. En el segmento forestal, mencionó valores de entre U$S 3.500 y U$S 4.000, con una demanda menos activa que la observada tiempo atrás.

También destacó un mayor movimiento en campos arroceros y en el noreste del país, donde la participación de compradores brasileños ha impulsado operaciones importantes. Según explicó, se trata de una zona que había mostrado menor actividad años atrás y que ahora registra un renovado interés.

Brasileños y fondos extranjeros llegan a Uruguay

Victorica vinculó parte de la demanda brasileña con el contexto político de ese país y las expectativas en torno a las elecciones. Señaló que los cambios políticos regionales han incidido otras veces en el flujo de inversiones hacia Uruguay, como ocurrió con compradores argentinos y chilenos.

En el caso de Brasil, afirmó que ya se han registrado adquisiciones de campos de gran escala en el noreste uruguayo.

A ese interés se suma la presencia de fondos de otros orígenes. Victorica mencionó un fondo alemán y otro estadounidense que han comprado tierras y continúan buscando oportunidades.

“Uruguay es un refugio sólido”, sostuvo, al explicar cómo perciben el país esos inversores. Destacó la estabilidad política como uno de los atributos que favorecen la llegada de capitales extranjeros.

Los fondos que conoce, precisó, concentran su búsqueda en campos agrícolas de alta productividad, por considerar que ofrecen mayores posibilidades de renta.

Los compradores uruguayos compiten por los mejores campos

La presencia extranjera no desplaza al inversor nacional, según Victorica. Por el contrario, sostuvo que los uruguayos participan de forma activa y tienen capacidad para competir en los segmentos de mayor valor.

Recordó que, entre 2003 y 2008, algunos compradores locales mantuvieron una actitud más expectante ante los cambios del mercado. Sin embargo, afirmó que actualmente están “a la par” de los extranjeros y concretan inversiones importantes.

Las operaciones agrícolas en Soriano por encima de los U$S 13.000 por hectárea constituyen, a su entender, un ejemplo de esa participación. Destacó que el capital nacional sigue generando compraventas relevantes de tierras.

La cámara mantiene gestiones ante Colonización

En su condición de vicepresidente de la CUIR, Victorica también se refirió a las gestiones ante el Instituto Nacional de Colonización para lograr un reconocimiento del trabajo de intermediación cuando el organismo toma la opción de quedarse con un campo cuya venta fue promovida por un operador inmobiliario.

Explicó que la gremial ha mantenido reuniones y presentado propuestas a las autoridades, aunque reconoció que alcanzar una solución resulta complejo por los cambios legales que podría requerir.

“Es uno de los grandes desafíos que tenemos”, señaló. De todos modos, destacó que existe disposición al diálogo y que la cámara continúa aportando argumentos para avanzar hacia un entendimiento.

Sobre su actividad empresarial, anunció que está trabajando en una renovación de la imagen de la marca. Aclaró que se mantiene la trayectoria y el compromiso de la firma, y que tendrá mayor difusión próximamente.