Fue en el remate 319 del consorcio, donde se colocó el 97,86% de la oferta, vendiéndose 6.495 vacunos de los 5.615 ofrecidos, en un mercado que reflejó el fuerte interés de la demanda por todas las categorías.
“Fue un gran remate. Que tuvo un resultado mucho mejor de lo que esperábamos”, dijo Alejandro Silveira, principal de escritorio Miguel Ángel Izmendi, en Agronegocios Sarandí, destacando “las pujas permanentes y los precios a la suba que se obtuvieron en todas las categorías.
Si bien en los precios promedio los terneros se pagaron más que las terneras –entre ambas categorías, más los mixtos constituían más de la mitad de la oferta- los precios al bulto “remarcan el interés que se está dando por las categorías de cría”, señaló.
Al bulto, los terneros registraron U$S 886, mientras las terneras obtuvieron U$S 893.

Silveira señaló que en el este del país las lluvias han sido excesivamente abundantes, no permitiendo como en otras partes del país el crecimiento de las pasturas, y eso también ha hecho que los ganados, si bien tienen buena condición, tengan un peso que los hace muy atractivos para ir a consumir precisamente esos pastos en crecimiento.
Solo quedaron sin vender dos lotes de vientres preñados, dada la exigencia de precio de sus vendedores.
Como es habitual, la venta fue al contado, pudiéndose financiar con Itaú, y participaron compradores de todo el país, incluyendo gente de los encierros y también algunos exportadores de ganado en pie.
Los resultados de la venta fueron los siguientes:









