El ministro rechazó las acusaciones de falta de control y sostuvo que el MGAP “no podía actuar”, porque “no hubo denuncias”.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, rechazó las acusaciones de falta de control por parte de la cartera a los fondos ganaderos que operan en el país. “Esas acusaciones no tienen fundamento, porque el productor o un inversor que saca el número de Dicose, que lo habilita, luego asume distintas obligaciones en el Sistema Nacional de Identificación Ganadera (SNIG). Las lecturas de los animales comprados pasan a ser parte de su propio patrimonio. Y después, obviamente, transcurre con la emisión de las guías de propiedad y tránsito para todos los movimientos”, respondió el jerarca este martes 11 en entrevista con Agronegocios Sarandí.
En los últimos meses tres fondos ganaderos (Grupo Larrarte, República Ganadera y Conexión Ganadera) fueron denunciados por estafa y aprobación indebida por parte de miles de inversores, y muchos actores de la opinión pública señalan la falta de controles por parte del Banco Central y del Ministerio de Ganadería.
Mattos explicó que, como había “mucha gente que no era conocedora de los temas ganaderos”, lo que se hacía muchas veces era una guía de consignación hacia el gestor del fondo de inversión ganadero, y “eso es como dar un poder general de movimientos”.
Competencias del MGAP
Explicó que las competencias que tiene el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) son “salvaguardar el aspecto sanitario y los movimientos de los ganados, que tienen que estar siempre en función de un certificado guía que comprueba el movimiento”. Agregó que “ese certificado guía está cargado con los animales que deben tener una lectura, y en muchos casos una revisión sanitaria previa al movimiento. Por lo tanto, la única manera que nosotros tenemos de intervenir es si hay mediante una denuncia o si hay un mal manejo que pueda saltar”.
Sostuvo que el MGAP “no podía actuar, en la medida de que no hubo denuncias”. E insistió en que las competencias del ministerio son: “salvaguardar el sistema de identificación ganadera, que hace a los dispositivos y al sistema de trazabilidad, y salvaguardar las condiciones sanitarias de los animales”.
“El único factor que determina la propiedad es la marca fuego”
Mattos planteó que “los controles que fallaron fundamentalmente fueron de los propios inversores”. Aunque a continuación dijo que “lo primero que tenemos que tener es la empatía para decir que es realmente muy dramático, muy doloroso, porque hay situaciones de carácter personal donde los ahorros todos fueron comprometidos en algo que seguramente van a tener pérdidas muy importantes”.
Subrayó que “el único factor que determina la propiedad es la marca fuego”. Y agregó que “ahí pueden concurrir a una cantidad de aspectos de irregularidades donde no se contramarcaban los ganados, donde apenas se manejaban con los temas de las caravanas identificatorias del SNIG”.
Trazabilidad, la caja negra de la ganadería
Sobre el sistema de trazabilidad del Uruguay dijo que “es excelente, modelo en el mundo”, aunque admitió que “puede tener imperfecciones”, algo que consideró “lógico”, porque “si la gente lo utiliza con malos objetivos no hay forma de que un sistema pueda funcionar, porque puede haber implícito algún aspecto de mala fe”.
Recordó que “cada vez que se ha descubierto algo, se ha denunciado y se ha llevado el tema de la justicia”. Y planteó que “si no tuviéramos el sistema de trazabilidad el daño sería mucho peor, porque no hay cómo hacer un seguimiento de las operaciones realizadas”.
Mattos hizo una analogía con un avión que se estrelló. “Como todos sabemos el transporte aéreo es el más seguro en el mundo, porque cada vez que hay un accidente las cajas negras permiten investigar las causas. Si fue un problema mecánico, si fue un problema meteorológico o si fue un problema humano”, comentó.
“si no tuviéramos el sistema de trazabilidad el daño sería mucho peor, porque no hay cómo hacer un seguimiento de las operaciones realizadas”
Agregó que “acá lo que tenemos que investigar son las cajas negras, y por eso los temas están en la justicia”. Dijo que el MGAP, dentro de sus posibilidades, prestará “todo el asesoramiento necesario, su conocimiento y experiencia para descifrar esas cajas negras y traer a luz todo lo que ocurrió, para que el día de mañana tengamos mejores condiciones, mejores garantías”.
Ante la propuesta de la Federación Rural, que planteó que en el próximo período de vacunación se realice una lectura de todo el rodeo, Mattos respondió que “los recuentos los tenemos que hacer siempre, eso es de buena gestión de los predios agropecuarios”.
Confianza y regulación
El ministro consideró que “otro tema que tenemos que preservar y recuperar es la confianza del inversor, porque es muy importante que el ahorro privado apueste a los sistemas productivos reales, y en esto no podemos decir que todos son deshonestos”. Sostuvo que “acá hay fondos ganaderos y fideicomisos que funcionan en forma muy adecuada y correcta”.
Y consideró que “después que descifremos las cajas negras con tranquilidad, y sabiendo bien la ruta de todo lo que ocurrió, hay que sentarse y hablar con los legisladores para ver si corresponde un cambio normativo”.
“No parece razonable que se acumulen miles de inversores, cientos de millones de dólares donde no hay muchos controles, y que no haya una regulación mínima que pueda dar la alerta o que pueda generar, como mínimo, la exigencia de demostración de resultado de estas empresas, para que haya algún tipo de manifestación pública de control, para dar garantías a los inversores”, opinó.
“después que descifremos las cajas negras con tranquilidad, y sabiendo bien la ruta de todo lo que ocurrió, hay que sentarse y hablar con los legisladores para ver si corresponde un cambio normativo”
También admitió que “esto es una especie de competencia desleal con otros sistemas de inversión que están regulados y que tienen altos costos de administración, porque así lo determinó el Banco Central a partir del episodio de 2002, cuando se nos fueron dos importantísimos bancos de plaza sin que haya controles necesarios”.
“Lastimosamente recurrentemente ocurre esto en el Uruguay, y siempre sirve después para que se hayan hagan correcciones. Ojalá que no sea una andanada de regulaciones y que se pase de la nada al todo, porque termina siendo una inviabilidad para que el ahorro privado se pueda canalizar”, concluyó.
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