A ese resultado llegó el Índice de inversión en maquinaria agrícola (IDIMA), elaborado por el estudio Carle & Andrioli contadores públicos, tras analizar diferentes factores (área sembrada, productividad, tipo de cambio, datos de importación y la inversión agrícola por hectárea). Su director, el Cr. Darío Andrioli, explicó en Agronegocios Sarandí los aspectos más relevantes del trabajo que cubrió el último año agrícola, y que el estudio viene llevando a cabo desde 2009, así como el índice de productividad (IPPA).

“El resultado supone un incremento importante considerando lo acontecido en las últimas cinco zafras, pero apenas llegó al 33% de los números del 2014, año que registra la mejor desde que llevamos a cabo el índice”, dijo el Cr. Andrioli.

Explicó que en la zafra finalizada el 30 de junio, “los productores agrícolas mantuvieron el área total sembrada e incrementaron la inversión en máquinas y equipos respecto a la campaña anterior y al último quinquenio”.

“los productores agrícolas mantuvieron el área total sembrada e incrementaron la inversión en máquinas y equipos”

A su criterio, “incidieron en sus decisiones de inversión la necesidad de actualizar su equipamiento, un buen desempeño productivo de la zafra anterior y el incremento de la cotización del dólar, que en el año agrícola mostró un incremento del 20% en su valor, mientras que en igual período la inflación fue dl 10%”.

Por su parte, el crédito bancario al agro, si bien tuvo un leve descenso, se mantiene alto al finalizar la zafra, establece el informe.

“La productividad agrícola descendió en la campaña incidida por el clima, según el Indicador de  producción por hectárea de los principales cultivos”

Sin embargo, dijo que “el comportamiento de esta zafra no permite alcanzar niveles adecuados de reposición de inversiones, ya que apenas supera la mitad de los valores de depreciaciones de maquinarias agrícolas estimados por hectárea”.

LO INVERTIDO EN MAQUINARIA

“El indicador de inversión en maquinaria agrícola -que elabora nuestro Estudio con base en las importaciones de tractores, cosechadoras y sembradoras- aumentó 46% en la zafra 2019/2020 respecto de la campaña anterior”, señaló el Cr. Andrioli.

A pesar de esto, el índice se ubica en el 33% del valor máximo observado y en la mitad del valor registrado hace una década. En la zafra finalizada en junio 2014 se habían logrado valores récord de inversión agrícola, mientras que las campañas finalizadas en junio 2015 y 2016 mostraron una significativa caída del indicador.

el índice se ubica en el 33% del valor máximo observado y en la mitad del valor registrado hace una década

“Los principales orígenes de la maquinaria agrícola importada son Brasil, Estados Unidos y países de la Unión Europea”, informó, y señaló no comprender las razones de por qué la importación de maquinaria desde Argentina, con tanta producción y presencia internacional  de sus marcas, no aparece en el marcador.

 

El aumento de la inversión agrícola se da “en el marco de una caída de la inversión industrial (7% en últimos doce meses a marzo) y de un leve incremento de la inversión privada (6% en últimos doce meses a marzo)”.

Según el entrevistado, en la zafra 2019/2020, con buen rendimiento productivo en la campaña anterior e incremento de la cotización del dólar, los productores aumentaron sus inversiones en equipos.

el Idima establece que “la inversión agrícola se compuso de tractores 40%, cosechadoras 37% y sembradoras y fertilizadoras 23%

Analizado por categoría de equipos, el Idima establece que “la inversión agrícola se compuso de tractores 40%, cosechadoras 37% y sembradoras y fertilizadoras 23%. Informó Andrioli que “el mayor crecimiento correspondió a los tractores 64% y las cosechadoras 41%, mientras que las sembradoras aumentaron 29%”.

INVERSIÓN AGRÍCOLA POR HECTÁREA

En la agricultura es clave la incorporación de nuevos equipos, tecnologías digitales e innovación para automatizar  procesos e incrementar rendimientos productivos. Por eso para el director del estudio contable “otro indicador relevante para su actividad es la inversión anual de máquinas agrícolas por hectárea sembrada”.

El trabajo señala que “en el período 2009-2014 se incrementó en forma significativa la inversión en equipos y se alcanzaron valores máximos en este indicador, para luego descender y ubicarse en la mitad de los niveles en el quinquenio siguiente”.

En la campaña 2019/2020 la inversión por hectárea fue de U$S 54, un 46% mayor a la zafra anterior y 12% superior al promedio del último quinquenio

Para Andrioli “el comportamiento de esta zafra no permite alcanzar niveles adecuados de reposición de inversiones, ya que apenas supera la mitad de los valores de depreciaciones de  maquinarias agrícolas estimados por hectárea”.

“Por lo tanto, consideró, “en la última campaña agrícola el área sembrada de los principales cultivos se mantiene en dos tercios del máximo histórico. Además, se observó en la última zafra un nuevo crecimiento de los cultivos de colza y carinata, que llegó a 73 mil hectáreas”.

LO QUE PASÓ Y LO QUE VIENE

El informe concluye que “la zafra termina con un PIB agropecuario menor, determinado por una similar remisión de leche, menor faena vacuna y caída de la cosecha de soja. En la próxima campaña, si no ocurren problemas climáticos importantes como los de esta zafra, el agro posiblemente recupere su producto y pueda atenuar la caída global de nuestra economía por la crisis sanitaria del COVID-19.

EXPORTACIONES PRIMER SEMESTRE

“Es de destacar que el producto consolidado agropecuario ha tenido una baja de 3% en los últimos cinco años y que el producto específico de la agricultura cayó 9% en igual período, descendiendo su participación en el producto del agro”, resaltó Andrioli.

Pero también evaluó que “el comportamiento productivo y de los mercados determinó que las exportaciones de los  productos agrícolas se incrementaran 22% en el primer semestre de 2020, debido al desempeño del arroz”.