Desde este miércoles, el gremio no trabaja durante 10 días en las principales plantas de faena.

La vertiente Cerro de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (Foica), que se divide en Cerro y Ciudad Vieja, decidió no trabajar en siete de las principales plantas de faena, durante 10 días, desde este miércoles 1º de abril.

El motivo es evitar el contagio del coronavirus Covid-19, y la medida fue calificada como inconveniente, improcedente e inadecuada, por la Cámara de la Industria Frigorífrica (CIF), según comentó su presidente, Daniel Belerati, este miércoles en entrevista con Agronegocios Sarandí.

El representante de la industria valoró que haya trabajadores que no adhirieran a la medida. “Por suerte todavía hay gente que se da cuenta de la crisis que está viviendo el país, que no es únicamente sanitaria, y hay que poner el hombro para tratar de salir”, comentó.

Otro duro golpe

La decisión de los trabajadores es considerada como otro duro golpe a la industria frigorífica, que ya a fines de 2019 sufrió importantes renegociaciones de precios de negocios que ya habían sido pactados con China.

Luego surgió el coronavirus en el país asiático, principal destino de las carnes uruguayas, y ahora la situación es crítica en Europa y Estados Unidos, los otros dos mercados más importantes que tiene el sector.

“El cierre de restaurantes y hoteles llevó a que nuestros exportadores tengan problemas muy serios de ventas, y nos han querido trasladar el problema, cosa que no es del todo justa, porque en circunstancias como estas tenemos que apechugar todos e ir para adelante”, dijo Belerati.

Difícil contagiarse en un frigorífico

El presidente de la CIF destacó que las condiciones en que trabajan los empleados del sector “son excelentes, y más aún en estos frigoríficos que están habilitados para exportar a los mercados más exigentes del mundo, como la Unión Europea, Japón y Estados Unidos”.

Remarcó que todos los días se les brinda equipamiento esterilizado, incluidos guantes, cascos, barbijos o tapabocas, y además se esterilizan mesas y equipamientos cada dos horas, incluyendo playas de faena, menudencias y desosado.

Belerati explicó que el régimen horario es de dos horas de trabajo, 15 minutos de descanso, dos horas de trabajo, media hora de descanso, dos horas de trabajo y 15 minutos de descanso. “En una jornada de ocho horas se limpia tres veces las secciones y en condiciones de higiene que nos hacen sentir muy orgullosos”, remarcó.

En el mismo sentido agregó que cuando llegan las inspecciones de los países de destino de las carnes uruguayas reconocen el alto nivel sanitario de los frigoríficos uruguayos, donde “no hay hacinamiento ni riesgos. Es poco probable el contagio de coronavirus en un frigorífico”, afirmó.

Es momento de valorar el trabajo

Belerati señaló que hay más de 350.000 uruguayos que no pueden “parar la olla”, gente sin derecho al seguro de paro, “y estos muchachos que están en planilla, tienen salarios de los más altos de toda la industria y mucho más altos que los de Argentina, Brasil y Paraguay”.

Destacó que cuando el 16 de marzo se planteó esta medida, inmediatamente el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca instrumentó un grupo de crisis con el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Industria, Energía y Minería, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, las dos gremiales de la industria frigorífica (CIF y Adifu) y las dos ramas de Foica.

“Si hubieran parado el 17 de marzo, por 10 días, como habían propuesto desde un principio, ya estarían trabajando de nuevo. ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué cambiaría? Eso demuestra que son medidas que no se justifican”, argumentó el presidente de la CIF.

Agregó que “los frigoríficos de la CIF estamos obligados a poner el hombro, primero por la subsistencia de la propia empresa, por la subsistencia de los puestos de trabajo, por las necesidades del país y de los consumidores, y para parar necesitamos un argumento científico o la decisión del gobierno”.

“Se lo dijimos a los ministros de Salud Pública y de Trabajo, que si lo consideraban necesario pararíamos y afrontaríamos las circunstancias como podamos, pero mientras eso no ocurra no podemos parar”, señaló.

Reconocimiento

Belerati planteó que sería bueno que los trabajadores “reconozcan que se equivocaron y vuelvan a trabajar”, aunque admitió que quienes quisieron trabajar pudieron hacerlo.

“Fue algo muy civilizado, y se lo tenemos que reconocer a Foica Cerro”, porque no hicieron piquetes, como en ocasiones anteriores, señaló.

Escuche la entrevista completa con Daniel Belerati: