Lautaro Pérez Rocha, responsable del área de Promoción Internacional de Inavi, participó de la reciente gira oficial por China, el quinto importador mundial del producto, y describió las oportunidades que ofrece ese mercado.
China es el quinto importador mundial de vino, con unos U$S 1.500 millones anuales, y ofrece grandes oportunidades para Uruguay.
El ingeniero agrónomo Lautaro Pérez Rocha, responsable del área de Promoción Internacional del Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), quien participó de la reciente gira que acompañó al presidente de la República, Yamandú Orsi, a China, destacó que el país asiático puede no solo ser un gran cliente, sino además un socio estratégico en el desarrollo del sector.
En entrevista con Agronegocios Sarandí comentó que Inavi está avanzando en su plan Reconversión integral de la vitivinicultura, que tiene varias etapas, que van de la reconversión vitícola –un recambio de los viñedos–, la elaboración de los vinos y en la parte comercial.
Este programa busca un nuevo ajuste de la oferta y la demanda, que “es el gran problema que hay en el mundo y también en Uruguay”, ya que “hay mayor producción de vino de la demanda”, explicó.

China aparece como “un mercado muy atractivo”, hacia donde Uruguay ya exporta vinos desde hace algunos años, comentó. Pero también reconoció que es un mercado difícil para el sector, por la lejanía, porque es difícil la rotación, pero de todos modos “tiene un enorme atractivo”.
Uruguay exporta entre 6 millones y 8 millones de botellas de vino por año, equivalente a unos U$S 20 millones. A lo que se suma la exportación de enoturismo y de servicios, que significan otros U$S 15 millones.
También comentó que se vienen desarrollando con China áreas de cooperación para la vitivinicultura uruguaya, desde los viñedos, la elaboración del vino, la inteligencia artificial y la trazabilidad. “Hay muchísimas áreas de cooperación posibles, y estamos mirando a China no solo como un mercado, sino como un país con el cual podemos construir cosas en conjunto”, indicó.
Los vinos ponen la marca país frente al consumidor
Pérez Rocha destacó que las botellas de vino que exporta Uruguay son “una oportunidad de poner al país, a la marca Uruguay, frente a un consumidor”.
Y agregó que esa oportunidad no la ofrecen otros productos uruguayos, porque “no toda la carne va al consumidor con el origen Uruguay, porque buena parte se procesa”, y esto tampoco sucede con la soja, ni con la celulosa, ni con la madera.
“Entonces el vino tiene esa gran oportunidad de llegar a un consumidor en una ocasión de consumo que es muy íntima. Permite también vehiculizar todos los valores y los rasgos identitarios de nuestro país”, destacó.

A propósito, explicó que “queremos apalancar al vino como producto y como bien cultural en el portafolio exportador de Uruguay”.
Recordó que hace poco el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti dijo que en cada lugar donde haya un churrasco de carne vacuna de Uruguay tiene que haber un vino uruguayo. “Es algo que suscribo totalmente”, expresó el responsable del área de Promoción Internacional de Inavi.
Razonó que la carne por sí sola, el vino, las frutas, la gastronomía o el turismo de Uruguay pueden hacer mucho menos que todos en conjunto. “La repetición y la visibilidad de Uruguay tenemos que hacerla complementando la oferta de productos”, planteó. Y agregó que “eso nos va a permitir este poner a Uruguay como el gran productor de alimentos y exportador en el mundo”.
Hábitos del consumidor chino y la visibilidad de Uruguay
Pérez Rocha enfatizó que el consumidor chino es 100% digital y que está inserto en un ecosistema integrado, que incluye las redes sociales, el comercio electrónico y el sistema de pagos.
“Esa es la gran diferencia con el resto del mundo. Y eso es una plataforma que permite una promoción masiva de cualquier producto. Es una enorme oportunidad para Uruguay”, sostuvo.
El ejecutivo también destacó que la visibilidad de Uruguay en China actualmente es mucho mayor a la que tenía hace cinco años, por el relacionamiento que tiene Uruguay con China y por las acciones que se han realizado en la promoción de productos como la carne, a través del Instituto Nacional de Carnes (INAC).

“Los productos de Uruguay aparecen cada vez más en China, y en esa plataforma que es de una potencialidad enorme, donde se pueden hacer cosas muy dirigidas a los consumidores”, insistió.
Pero también aclaró que el actual consumidor chino “ya no está en esa etapa de consumo salvaje que había previo al 2020”, cuando “pagaba precios de locos por cualquier producto”. Ahora “es un consumidor que está cuidando su bolsillo, que busca una nueva relación precio-calidad en todos los productos”, indicó.
“Hoy tenemos un consumidor más sofisticado en lo que compra, y que mira el valor de lo que compra”, dijo. Agregó que los consumidores chinos ahora quieren saber más sobre lo que consumen y conectarse con distintas experiencias. Y opinó que “ahí es donde está la oportunidad para Uruguay y para todos nuestros productos”.
Reconocimiento de origen
El problema de la rotación y el reconocimiento del origen no es solo de China, señaló Pérez Rocha. “En Norteamérica no es que haya vino argentino, vino chileno, hay vino sudamericano. Está la categoría Sudamérica impuesta, que no había antes”, señaló.
Y agregó que en China “pasa lo mismo”. Los vinos uruguayos, como están en ese mercado desde hace poco tiempo, no tienen una escala importante, “ni una musculatura tan fuerte, además del tema de la rotación, entonces ahí ganan los países que tienen una imagen país más potente”, reconoció.
Ese es el caso de Francia y de otros países europeos, o el de Chile y Argentina, que están presentes en mayor volumen.
Un mercado de largo plazo
Por otra parte, el ejecutivo de Inavi sostuvo que a China “siempre hay que mirarla en el largo plazo” y que es “un error” mirarla en el corto plazo, porque “ofrece un marco en el cual te dice: si acá haces una inversión sostenida, creciente, efectiva y precisa en el tiempo, las cosas se pueden lograr”.
Es un mercado que “hay que trabajarlo en el tiempo, esa experiencia la hemos visto en otros productos, la carne es el mejor ejemplo”, indicó.
Recordó que hace 10 años, la inversión por tonelada exportada que hacía Uruguay en promoción era casi un tercio respecto a los países competidores, como Australia o Estados Unidos.

“Estábamos subinvirtiendo muchísimo en comparación con otros países y, por lo tanto, teníamos los resultados que teníamos. Entonces, en la medida que uno aumenta esa inversión sostenida en el tiempo, y las hace en forma efectiva, los logros se empiezan a ver”, afirmó.
Destacó que hoy Uruguay tiene en China una visibilidad mucho mayor, gracias a productos como la carne, “que están ayudando a que el buque tome mayor fuerza”.
Relación Uruguay-China
China es el principal socio comercial de Uruguay desde hace más de una década. “El año pasado el intercambio comercial estuvo en alrededor de los U$S 6.500 millones y desde la democracia hasta ahora siempre hemos tenido una visita presidencial oficial de Uruguay”, valoró Pérez Rocha.
Además, destacó que desde el 2023 Uruguay está en la Asociación Estratégica Integral, que es el máximo nivel de racionamiento de un país con China.
“No podemos perder la dimensión de una visita presidencial a China, donde el trato hacia Uruguay es el mismo que hacia cualquier otro país en términos de hospitalidad y de seguridad”, dijo.

Otro aspecto que consideró importante es la celebración de los 38 años de relaciones diplomáticas entre Uruguay y China, que se iniciaron el 3 de febrero de 1988. Y que Uruguay es el país del Atlántico Sur que primero se adhirió a la Franja de la ruta de la seda, en 2018.
“Además, hay que considerar las señales que le da China a Uruguay. Nos está dando un marco de relacionamiento sumamente estable, donde se valora la constancia a largo plazo, y la presencia del sector oficial y privado de Uruguay”, dijo.
Reconversión integral de la vitivinicultura
El programa Reconversión integral de la vitivinicultura ya tiene la adhesión de más de 400 viticultores, que representan a más del 50% de los productores vitícolas que hay en Uruguay.
“Queremos lograr una transformación y poner al sector, a la producción vitivinícola de Uruguay, en la vanguardia en el mundo. Y también alineada a una producción sostenible, que es uno de los puntos fuertes del nuevo plan quinquenal de China. O sea que hasta en esos temas hay una complementariedad muy importante”, destacó el ejecutivo del Inavi.

Pérez Rocha también destacó que desde 2016 China entró en una nueva etapa donde está dejando atrás la producción de bajo costo, y pasando a una etapa de liderazgo en innovación y desarrollo económico que “es fenomenal”, y “lo está haciendo una velocidad que es increíble e impactante”.
“La parte de tecnología, inteligencia artificial, robótica, automatización, los avances hoy en China están realmente despegados de buena parte del mundo. Esa es una complementariedad que no podemos dejar de lado”, concluyó.
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