Habrá un menor volumen de ventas pero la suba del precio de la celulosa permitiría alcanzar la cifra de US$ 1.700 millones.

La Sociedad de Productores Forestales (SPF) estima que a fines de este año se alcanzarán los mismos montos que el año pasado, unos US$ 1.700 millones por concepto de exportaciones netas de productos del sector.

El ingeniero Carlos Faroppa, presidente de la SPF, dijo a Agronegocios Sarandí que los precios de la madera aserrada y tableros sufrieron una baja, pero al mismo tiempo hubo un repunte de la celulosa, algo que se reflejará en las exportaciones de Uruguay.

“Tenemos incertidumbres sobre la exportación de algunos productos como rollizos de pino y madera aserrada de pinos, que sumaron unos US$ 120 o US$ 130 millones el año pasado y este año puede ser que no crezcan como se esperaba; sin embargo en celulosa el aumento de precios generará mayores ingresos para el sector”, afirmó.

Mercados

Señaló que la explicación de esa suba de precios de la celulosa está dada por un aumento en la demanda de papel de uso descartable en el sudeste asiático, por el incremento de los ingresos económicos de esa población, que consume más productos forestales, tanto papel como madera.

Por otra parte, señaló que India empieza a crecer y se debe explorar más como mercado forestal. Uruguay exportó algo de madera rolliza y tablas a ese destino pero en volumen poco significativo considerando su alto potencial, analizó Faroppa.

El presidente de la SPF también destacó el papel protagónico de la demanda China en las exportaciones forestales de Uruguay. Admitió que hace 10 años se pensaba que podría demandar tal vez el 30% de la producción de una de las plantas de celulosa de Uruguay, sin embargo, actualmente compra 50% de la producción de ambas plantas.

Uruguay empezó a competir más en madera aserrada de pino y rollizos de pino. Por otro lado, se vio la reacción propia de Nueva Zelanda y Australia por una pequeña baja de precios, pero como tienen acuerdos de libre comercio, por sus costos y distancia compiten mejor que Uruguay.

Costos y otras limitantes

Faroppa señaló que el sector forestal no escapa a los problemas productivos del país, por los altos costos de energía, transporte, logística e infraestructura. Pero destacó que la diferencia está que en el caso de la producción forestal se puede planificar bien, porque es un negocio de largo plazo.

Por otra parte, señaló la limitante de crecimiento por la alta regulación en permisos ambientales, además de leyes de ordenamiento territorial nacionales y departamentales, lo que enlentece las tareas de crecimiento de áreas, porque hay que tener todos los permisos antes de plantar, lo que puede hacer perder zafras o declinar a algún inversor. “Habría que trabajar para unificar criterios y trabajar más a largo plazo”, planteó.

Certificaciones

Destacó que el sector forestal uruguayo tiene altos porcentajes de certificaciones propias, en los esquemas de certificación internacional, ajustando la cadena de exportaciones y de la custodia del producto de principio a fin.

Remarcó que más del 90% de los bosques de Uruguay son certificados. “Son bosques renovables, de origen conocido, y además Uruguay trabaja en la garantía de origen de la madera. Se conoce el origen de todos los productos forestales que movilizan en Uruguay”, subrayó.

También señaló que los productos forestales no son del bosque nativo, que sigue estando como recurso natural, de fijación de carbono, cuidando las costas de ríos, arroyos y serranías, área que no solo ha sido preservada sino que incluso ha crecido.

Inversiones

Por otro lado, el sector se sigue expandiendo, hay muchas inversiones, unas asociativas con empresas forestales y productores privados invirtiendo.

Faroppa destacó que hubo desarrollos de transformación de madera. El año pasado empezó a funcionar un aserradero de alto porte en Tacuarembó, además del anuncio de la tercera planta de celulosa, “una gran inversión, de alto desarrollo y tecnología, que será remolcadora del negocio y de la economía”, dijo.

Sobre las inversiones de los fondos indicó que algunas salieron y otras entraron, pero si se suman esos cambios las transacciones llegan a US$ 700 millones en la tenencia de tierras con activos forestales.

“A pesar de los problemas de costos y normativa, Uruguay ha hecho un ecosistema de negocios que es atractivo. Tenemos ciclos largos pero dinámicas rápidas en los negocios, visualizando oportunidades, gracias a empresarios con alta capacidades para revertir situaciones y diversificar mercados”, opinó.

Faroppa también comentó características de la propuesta de la SPF para la próxima edición de la Expo Prado. Escuche el audio de la entrevista: https://soundcloud.com/user-856587651/carlos-faroppa