Los futuros cerraron este jueves con pérdidas generalizadas; a última hora el presidente estadounidense reveló que China habría comprometido la compra de soja, energía, gas natural licuado y 200 aviones Boeing 737, además de colaborar con la situación en Irán, se espera que los mercados reaccionen mañana.
El mercado abrirá el viernes con la noticia del anuncio de Trump sobre las compras chinas de soja, energía y jets Boeing ya en circulación. La reacción podría ser alcista si los detalles confirman compromisos concretos.
Sin embargo, los analistas advierten que la sustancia importa más que el titular: el volumen, el calendario de entrega y la verificabilidad del compromiso serán los factores que determinen si el mercado recupera terreno o si la corrección continúa.
El trigo seguirá siendo monitoreado por el clima en las grandes llanuras de Estados Unidos. Cualquier deterioro adicional en las condiciones del cultivo podría reactivar el movimiento alcista, con límites de negociación expandidos disponibles en caso de sesión extrema.

En el frente geopolítico, los próximos pasos en las negociaciones con Irán serán determinantes. Un avance concreto hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz presionaría al crudo a la baja y con él a los granos. Una ruptura del proceso, en cambio, podría volver a inyectar prima de riesgo al mercado.
El mercado sigue atado a dos hebras que tiran en sentidos opuestos: una oferta global abundante que pide precios menores, y una geopolítica que, mientras el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado, pone un piso difícil de perforar.
El cierre de este jueves
El mercado de granos cerró hoy con pérdidas generalizadas, en una jornada marcada por dos fuerzas que compitieron en sentidos opuestos: la decepción del mercado ante la falta de anuncios concretos de compras agrícolas en la cumbre Trump–Xi Jinping, de Beijing, durante las horas de operación del mercado de Chicago (CBOT), y la presión bajista estructural de una oferta sudamericana récord que el mercado había venido ignorando en las últimas semanas. El resultado fue una corrección ordenada, pero significativa en todos los granos.

Mucho protocolo y pocos anuncios agrícolas
El mercado llegó al jueves cargado de expectativas. La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en la Gran Sala del Pueblo era el evento de la semana —quizás del mes— para el sector agrícola estadounidense.
Los fondos especulativos habían acumulado posiciones largas en soja y maíz durante días, apostando a que el encuentro produciría compromisos de compra concretos que pudieran mover el mercado.
Lo que llegó fue insuficiente para sostener esas apuestas durante las horas de operación de Chicago. La reunión bilateral, que se extendió por dos horas y quince minutos, produjo acuerdos de tono diplomático general, pero sin los números específicos que el mercado de granos necesitaba para justificar los niveles de precio de los últimos días.

Revelaciones de Trump
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente al caer la tarde. En una entrevista con Sean Hannity de Fox News, el propio Trump reveló que Xi Jinping había comprometido la compra de soja, energía, gas natural licuado y 200 aviones Boeing 737.
Xi también acordó ayudar con la situación en Irán. El problema para el mercado fue que esta información llegó después del cierre oficial. La reacción real de los precios llegará mañana.

China: lo que el mercado sabe, lo que teme y lo que espera
Detrás de la reacción bajista de hoy hay un debate de fondo que divide a los analistas: ¿cuánta soja está China realmente dispuesta a comprar?
El consenso del mercado era, hasta hace unos días, que la cumbre produciría un anuncio amplio de compras. Pero analistas especializados venían moderando esas expectativas.
El economista Arlan Suderman de StoneX fue categórico al respecto: China compraría soja, pero probablemente no más de 12 millones de toneladas, muy por debajo de los 25 millones anuales comprometidos en el acuerdo de octubre pasado.
Las razones son estructurales. China ha reducido dramáticamente su dependencia de la soja estadounidense en la última década: en 2016 compraba el 41% de su soja a Estados Unidos; en 2024 ese porcentaje cayó al 20%, y en 2025 al 15%.

Brasil sigue siendo la alternativa más barata, con buenas cosechas y una logística cada vez más competitiva. Desde el otro lado del Atlántico, la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (Conab) confirmó hoy que la cosecha de soja brasileña 2025/26 asciende a 180,13 millones de toneladas —un nuevo récord— y que el maíz total llega a 140,17 millones de toneladas.
Lo que el mercado sí esperaba con más fundamento era un anuncio de compras de maíz, sorgo y trigo molinero, productos donde China tiene una necesidad más genuina y donde el precio estadounidense es más competitivo frente a otras alternativas.
Esa narrativa fue la que sostuvo al maíz durante gran parte de la semana, pero sin confirmación oficial antes del cierre, la posición julio cedió 5,12 USD/t.
El trigo toma de ganancias tras un martes histórico
El trigo diciembre cerró en U$S 253,90 por tonelada, con una baja de U$S 6,02 por tonelada en lo que es la segunda jornada consecutiva de corrección tras el rally histórico del martes.
Esa jornada quedará en los libros: el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó en su informe de mayo una estimación de producción de trigo estadounidense 2026/27 de apenas 42,5 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 1972, lo que empujó los contratos de trigo a sus límites máximos de suba diaria, con ganancias del 7%.

La toma de ganancias de los últimos dos días es esperable y técnicamente sana. Lo que preocupa es el fondo: solo el 28% del trigo de invierno en Estados Unidos está en condiciones buenas a excelentes, tres puntos menos que la semana anterior y situado entre los dos peores cultivos de la última década según StoneX. El clima sigue siendo hostil en gran parte de las Grandes Llanuras, con sequía severa en Texas, Oklahoma y Kansas.
La colza Matif en París acompañó la tendencia bajista, cerrando en 520,50 euros por tonelada para la posición febrero 2027, con una caída de 3,50 euros por tonelada. El complejo oleaginoso europeo sigue sensible a los movimientos del crudo y a las noticias de Irán.
El petróleo: presencia constante en el fondo del cuadro
El petróleo Brent cerró en torno a los U$S 106 por barril, en otra jornada de lateralización tras el pico reciente cerca de U$S 110. El crudo siguió operando como el gran factor macro de fondo para los granos: cada movimiento significativo del petróleo se transmite al complejo de biocombustibles —aceite de soja, colza, aceite de palma— y desde allí irradia hacia los precios de los granos.
La conexión entre Irán y los granos es directa pero compleja. La reapertura del Estrecho de Ormuz reduciría el precio del crudo, lo que bajaría el soporte de los biocombustibles y, con él, parte del piso de la soja y la colza.

Pero también reduciría los costos de fertilizantes y el gasoil agrícola, mejorando los márgenes de los productores y potencialmente estimulando la siembra. Es un juego de suma no necesariamente cero para el sector, aunque en el corto plazo la caída del crudo suele traducirse en presión bajista sobre los granos.
Un dato relevante surgió hoy de la cumbre en Beijing: Trump y Xi acordaron explícitamente que el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para restaurar los flujos de energía. Es una señal política importante, aunque sin mecanismo de implementación concreto por ahora.
El peso de Sudamérica
Mientras el mercado miraba hacia Beijing, el hemisferio sur siguió acumulando oferta. La cosecha de soja en Brasil está finalizada con un volumen récord de 180 millones de toneladas.
Argentina completó una cosecha de maíz de 59 millones de toneladas, revisada significativamente al alza por el USDA. La presión de esta oferta sudamericana es estructuralmente bajista para los precios internacionales, y el mercado la había venido ignorando en parte por la prima geopolítica del conflicto en Medio Oriente.
En el frente de la siembra estadounidense, el avance es acelerado: el maíz llegó al 57% de completado al 11 de mayo, por encima del promedio histórico del 52%. La soja avanzó al 49%, también por delante del promedio. El clima seco en el cinturón maicero esta semana permite continuar el ritmo, aunque las proyecciones apuntan a condiciones húmedas en la región entre el 19 y el 25 de mayo.










