El mercado de Chicago cerró este jueves con su cuarta caída consecutiva, con el petróleo acumulando un ajuste de más de U$S 16 en dos días ante el avance de las negociaciones entre Washington y Teherán.

Los mercados de granos de Chicago cerraron el jueves 7 de mayo en baja por cuarta jornada consecutiva, en una semana dominada por una sola variable: la posibilidad de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que ponga fin al conflicto de casi 70 días y reabra el Estrecho de Ormuz.

El memorándum que tiene en vilo a los mercados

El detonante de toda esta semana es un documento de apenas una página y 14 puntos que Washington presentó a Teherán a través de mediadores paquistaníes. Según informaron Axios, Reuters y CNN, el memorándum de entendimiento contemplaría el fin inmediato de las hostilidades, la reapertura del Estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones estadounidenses a Irán y la liberación de activos iraníes congelados.

En materia nuclear, el texto plantearía una moratoria del enriquecimiento de uranio por parte de Irán de entre 12 y 15 años, con un régimen de inspecciones reforzado que incluiría visitas sorpresa de la ONU.

Al cierre de esta jornada Irán todavía evaluaba la propuesta. «Estamos tratando con gente que tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo», declaró Trump, aunque con la advertencia habitual: «Si no lo están, terminarán por estarlo poco después».

Desde Pakistán, el país mediador, una fuente citada por Reuters transmitió un mensaje más optimista: «Vamos a cerrar esto muy pronto».

El mercado operó exactamente en ese clima de ambigüedad. «La niebla de la guerra persiste», resumió Mike Castle, de StoneX, en un informe distribuido el jueves, según informó MarketScreener. «La solidez de las ganancias corporativas y los datos económicos positivos de EEUU sostienen el optimismo en Wall Street, pero la incertidumbre sobre el posible fin del conflicto genera cierta resistencia».

Soja: fondos en máximos históricos pero exportaciones en mínimo del año

La soja tuvo el comportamiento más estable del complejo, con una caída acotada que refleja la tensión entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, los fondos especulativos mantienen una posición neta compradora en el complejo soja —incluyendo poroto, harina y aceite— que supera los 500.000 contratos, cerca del récord histórico de fines de 2020, según datos del CFTC.

Por el otro, los fundamentos de exportación siguen debilitados: las ventas de soja para la semana finalizada el 30 de abril totalizaron 147.400 toneladas, un nuevo mínimo del año comercial, muy por debajo del rango estimado por analistas de entre 200.000 y 600.000 toneladas, según informó el USDA.

El equilibrio de esas dos fuerzas tiene nombre y fecha: la cumbre Trump-Xi del 14 y 15 de mayo en Ginebra. Los fondos mantienen sus posiciones compradoras apostando a que el encuentro producirá compromisos concretos de compra china. Si eso ocurre, el mercado sojero podría retomar el impulso alcista. Si no hay señales, la corrección podría profundizarse.

Colza: cuarta baja consecutiva, siguiendo al petróleo

La colza en París acumula cuatro jornadas de retroceso desde los máximos del lunes, siguiendo el movimiento del petróleo con la correlación directa que caracteriza a ese mercado.

La demanda estructural de biodiesel y HVO sigue siendo el soporte de fondo, pero la perspectiva de reapertura de Ormuz y el abaratamiento relativo del combustible fósil reducen la competitividad de los biocombustibles a corto plazo.

La semana que viene: eventos que marcarán el año

El mercado cierra la semana en modo de alta expectativa. El martes 12 el WASDE del USDA, con las primeras proyecciones completas de la campaña 2026/27. El miércoles 14 y jueves 15, la cumbre Trump-Xi en Ginebra. Y como telón de fondo permanente, la respuesta de Irán al memorándum de paz, que puede llegar en cualquier momento y mover todos los mercados simultáneamente.